Fecha: Viernes, 30 Nov 2007 11:54:44

A Matacandelas

Muchas cosas serian las que me gustaría escribir, y la mayoría estaría poblada de suspiros y de lágrimas, pero seria inútil y exhibicionista de mi parte hacerlo, tal vez caería también en el halago edulcorado. Mucho seria acerca de mí y el resto, lo poco que queda, seria para hablar de vuestro trabajo tratando de parecer un intelectual.

Pero me canso del discurso, me gusta ver sus obras, y tambien ver a un grupo de trabajo inspirador, que renueva a mi vocación, qué tiende a desinflarse en el sortear la vida, en el interactuar con la burocracia. Es imposible, no sentir, el gusto, el disfrute, la magia, el ritual, la energía (oscura la mayoría de las veces), y la presencia de los autores que se invocan, hasta temor he sentido, me asusta pensar que no son actores los que están allí interpretando unos personajes y que el teatro es una excusa para que esos seres de otras dimensiones y otros planos crucen el umbral y se materialicen en esta realidad para recordarnos que la magia existe y para mostrarnos una existencia tan carente de ella, que solo podemos verlos cuando nos programamos colectivamente para hacerlo, pero siempre creyendo que es una fantasía "irreal"

sus reflexiones son solidarias con los actores que esta por ahí, esos que no han pasado por una universidad, y que se niegan a hacerlo, los que sufrimos y nos angustiamos al enfrentarnos a la aparición de un personaje, a los que se nos olvida como es que se llega a el cada ves que nos enfrentamos al reto, que se nos olvida que después de la función posiblemente pueda haber paga y se nos va la noche entera rememorando la función, en la calle o en un anden porque no hay a donde ir, los que le rendimos tributo a los grandes y respetamos sobretodo el autor, su música, su idea y que desea ante todo acercarse a el a través de la poesía. Un actor que puede o no, ya no le interesa, ser profesional, que no aspira ser profesor, y para quien la televisión es como holliwood: una utopía, un circo, una fantasía, un teatro, que solo se ve bien a través de la pantalla.

Es un oficio duro, que se hace soportable gracias a la familia que se escoge y a la magia, porque los intervalos entre función y función, entre ensayo y ensayo son los instantes en que vamos muriendo, envejeciendo, en el escenario eso no existe.

Me excuso el querer parecer entendido o grandilocuente, no lo soy, es como cuando dije sin ser del todo conciente: "matacandelas se dedico al teatro documental"

Gracias

Jorge Hernan Arce

Miercoles, 3 Sep 2008 10:25:59

El amor, sin pretender difinirlo con palabras, es la cuota inicial de la magia, pero es tan fragil, que es susceptible al olvido. es algo por .lo que se debe luchar incansablemente, como una carrera contra relog. tan dificil de mantener que cualquier descuido, el mas minimo olvido se convierte en una grieta por donde se cuela y se pierde entre los recuerdos y la memoria.

por eso, de cuando en cuando entre a la pagina web de matacandelas para ver que pasa con el grupo y con el teatro en medellin, pero en especial para releer los articulos y apuntes de Cristobal Pelaez. Algunos los he leido tantas veces que ya me los se, pero los leo nuevamente y me gusta pensar y sentir que es la primera vez que lo hago. me emocionan todos los exitos del grupo y sus nuevos montajes y planes, me siento identificado con su lucha y admiro sus integrantes. pensandolo bien, llego a la conclusion que estoy enamorado de Cristobal Pelaez y del matacandelas y de la chica que queria ser dios. suena chistoso, tal vez ingenuo o ridiculo, pero el amor tiene algo de cada uno de esos adjetivos.

mientras escribo este mensaje pierde la fuerza con que lo inicie y lo quisiera parar y abortar, pero recuerdo que hubo una chispa que me motivo a a iniciarlo y esa misma chispa es la misma que me me mueve a hacer teatro, a trabajar por la cultura, siendo una labor tan "inutil" y tan desprestigiada, algo ilogico en una sociedad que se ve motivada por ilusiones vanas, como la publicidad, la fama y el dinero y donde las obras de arte terminan siendo mero entretenimiento o compromisos morales, como ir a misa o dar limosna y me gustaria que al final de un proceso historico en el arte y el teatro de mi pais, el publico que asista a las obras de los diferentes grupos, no sea ese, que por demas es poco y mezquino, sino que sea otro, una gran multitud que se emocione y valore el trabajo creativo, que este dispuesto a pagar mas de lo que paga por una boleta de cine, que no compare la entrada a teatro con el costo de la entrdada a una disco o con el costo de una caneca de guaro, y por sobre todo, que este dispuesto a pagar por una obra local, lo mismo que paga por el teatro negro de praga o por el hollywood on ice, y que las ideas tengan el mismo valor en el medio empresarial que en artistico, para que por fin dejemos de ser hijos de papi estado, subvencionando la mediocridad de muchos.

Muchas gracias al matacandelas, so fuente de inspiracion y un gran reto para los que venimos detras.

Un abrazo desde Cali.

Jorge Hernan Arce