ACTA DE LOS PREMIOS VILLANUEVA

A LOS MEJORES ESPECTÁCULOS DEL AÑO 2004

Reunidos en la tarde del 6 de enero del 2005, los miembros de la Asociación de Críticos de la Sección de Artes Escénicas de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, los representantes de AICT en nuestro país y la revista Tablas, dando continuidad a una tradición que se renueva cada año en saludo al Día del Teatro Cubano, deciden otorgar los Premios Villanueva a los mejores espectáculos del 2004 en las categorías correspondientes a teatro dramático, teatro para niños y jóvenes, espectáculos danzarios y puestas extranjeras presentadas durante este período. Con ello, además del reconocimiento merecido a nuestros mejores artistas de la escena, la Asociación cumplimenta su deber en tanto testimoniantes de nuestro quehacer teatral, en un año que ha mostrado calidades diversas y palpables, y en el que los críticos hemos podido, mediante diversas acciones y presencia en gran parte de nuestros eventos, dialogar con los creadores de forma continua y diáfana. Los Coloquios celebrados en el Festival Nacional de Teatro celebrado en Camaguey, las visitas a procesos y provincias de distintos géneros y expresiones, dan fe del modo en que, desde la palabra hablada y escrita, podemos compartir este espacio de creación que es, contra cualquier obstáculo, el teatro cubano todo. Habiendo analizado, pues, más de un centenar de propuestas, los críticos convocados deciden:

1. Otorgar, en la categoría de MEJOR ESPECTÁCULO EXTRANJERO, Premios Villanueva a:

-Por el excelente uso de un humor de ribetes políticos, y la teatralidad indudable de su concepto del cabaret, a Arquetipas, de Las Patronas, espectáculo dirigido por Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe, de México.

-Por su capacidad de convocatoria a partir de una vida esencial en el ámbito cultural y poético contemporáneo, empleando para ellos atractivos recursos de diversos géneros teatrales, a La chica que quería ser Dios, de Matacandelas, dirigido por Cristóbal Peláez, de Colombia.

-Por la destreza técnica de sus intérpretes, y la perfecta integración de los mismos en una propuesta que aúna multimedia y danza en segura cohesión, a Diversions, programa de la Compañía Nacional de Danza de Gales.

-Por la equilibrada concepción de Creation, que permitió a los espectadores disfrutar de una compañía de definido perfil, y alta profesionalidad en cualquier escenario de la danza, al Ballet de Biarritz.

-Por la excelente ejecución de una de las piezas esenciales del arte coreográfico contemporáneo, obra creada por uno de los nombres cimeros del ámbito danzario, a La pavana del moro, de José Limón, interpretada por el Ballet de Bordeaux, de Francia.