El lugar donde se maquilla el cuerpo, también el espíritu.
Momentos antes de entrar al escenario el lema de todo actor deber ser "ya voy siendo él", al cruzar el umbral del camerino la frase es "ahora soy él".
El camerino es también el lugar donde se fomenta el cariño y las buenas relaciones con los otros actores, para que instantes después la escena refleje un mundo compartido, un arte colectivo, un propósito común.
Es también un lugar de descanso, de distensión.
Lugar para llenarnos de fuerza interior.
Lugar de reflexión.
Lugar de buena conversación.
Lugar para embellecer.
Espacio secreto, íntimo, agradable.
El laboratorio donde se realiza una operación mágica, asombrosa: la transformación del yo en el "otro".