Matacandelas, teatro y poesía

Jueves, 20 de Noviembre del 2003

El Comercio, quito

Matacandelas impresionó al público de "Escenario 2003" con "El marinero". Fue una obra inspirada en la poesía de Fernando Pessoa y desarrollada bajo las líneas del teatro sin acciones. La cita fue la noche del martes en la Facultad de Artes de la UCE.

Durante una hora, el elenco ofreció un fresco dolorido, patético, de las ánimas ante el cuerpo sin vida del viajero.

Un cariz lóbrego dominó en la estética del trabajo. Cañones de luz blanca iluminaron los rostros de luna de las tres actrices cuyas voces impusieron los ritmos dramáticos de la historia, en una ejecución eufórica, descarnada.

Una fuerte estela de eucalipto dominó el teatro. Con ramas del árbol se formó un paisaje arrancado de las leyendas germánicas. El marinero yacía sobre un mesón de piedra y detrás de él las tres penitentes, estáticas y hieráticas.

El teatro sin acciones se compensa con la tensión de los diálogos, largos, oscuros y ejecutados con desesperación.

La velocidad de las locuciones, las modulaciones que tornaban patéticas a las voces, los instantes de grave respiración y luego el silencio eran en el trabajo como los gestos, los giros corporales y los desplazamientos escénicos.

Para alternar con los recursos textuales, el montaje acudió a juegos de luces y ambientación sonora. Y la música electrónica amplificaba la intriga y la angustia.