El Teatro Matacandelas de aniversario

25 años de imaginación

por: Amparo Restrepo

Periódico EL MUNDO - Medellín

Este año (2004) el colectivo teatral Matacandelas se encuentra cumpliendo 25 años de existencia, tiempo durante el cual se ha ganado un espacio en la ciudad mediante propuestas escénicas que sobresalen por su estilo y calidad.

No hay que tener un motivo especial para hablar de teatro con un grupo como el Matacandelas, sin embargo tampoco podía dejarse pasar la coyuntura de sus 25 años de existencia, para tener una charla con sus integrantes y descubrir porqué es un colectivo que se ha ganado un espacio en el ámbito teatral y cultural.
Esta agrupación que sigue conservando esa pasión innata por hacer teatro, surgió por una «goma» que compartía por las artes un grupo de jóvenes integrado por Jhon Eduardo Murillo, Héctor Javier Arias y Cristóbal Peláez, su actual director.
«Era una manera de entretenimiento y un poco la forma de matar la parte académica en el bachillerato, donde tratábamos de conjugar las inquietudes que teníamos desde distintas áreas: por ejemplo Javier Arias era más dado a la música, Jhon Eduardo a la literatura y yo a la dramaturgia y esí empezamos a reunir el grupo», comenta Peláez.
De hecho, esta es la misma base sobre la cual sigue trabajando el Matacandelas, pues sus obras se distinguen por esa fusión de literatura, música y una dramaturgia basada en la investigación, donde se refleja en general una pasión por todas las artes.
«La primera reunión que tuvimos en ese entonces fue en la Biblioteca Pública Piloto, pues no teníamos un espacio pero ya teníamos la idea y empezamos a darle cuerpo y a reunir gente. El grupo luego se consolidó en un cafetín en la Plaza de Flórez», recuerda Cristóbal.
Precisamente la primera obra que presentaron revelaba todas esas inquietudes que tenían, la cual se llamó «Qué cuento es nuestro cuento», que en un momento determinado tuvieron que suspender porque los estaba atropellando por su gran acogida.
«A partir de esta obra prácticamente trazamos un programa de trabajo, pues era un montaje que contenía música, poesía, cuento y también mucha crítica social», filosofía que el grupo sigue conservando.

Colectivo teatral

Por el Teatro Matacandelas han pasado aproximadamente unas 150 personas, pero todavía se conservan en el elenco actual algunos que llevan 24 años, así como otros con 18 y 12 años, hasta gente nueva con cuatro o tres. De los fundadores sólo queda Cristóbal Peláez.
Este colectivo se ha distinguido durante todo este tiempo por tener en su repertorio obras de grandes escritores, a quienes investigan y trabajan a fondo, lo que les ha permitido crear unas versiones propias con un tono particular.

El actor integral

Otro elemento que ha caracterizado al Matacandelas desde los inicios ha sido la música, «porque había esa idea de que se fundieran las artes, y por ello estaban los títeres, la música y el teatro.
«En un principio había un grupo de música aparte de los actores, pero como se pensaba que el actor tenía que ser integral, poco a poco cada uno se fue aproximando también a la música, aprendiendo a tocar instrumentos o acercándose a la danza, y en fin, a todo lo que pudiera abarcar cada quien, según sus capacidades», explica Isabel García, una de las actrices con más tiempo dentro del grupo.
Agrega que en este momento todavía continúan estudiando otras facetas además de lo meramente teatral «en este momento casi todos estamos involucrados con la música y a los nuevos que llegan siempre les exigimos que tengan algo musical o dancístico».
Pero lógicamente para integrar todas estas áreas y producir obras de calidad como las que ha venido ofreciendo durante estos años, el grupo tiene un ritmo de trabajo diario de unas 12 horas, con promedio de 200 funciones anuales, en una entrega donde combinan la investigación y la proyección.
Por eso consideran que la mejor manera de celebrar sus 25 años es haciendo teatro, investigando y trabajando, para continuar fieles a su filosofía de ofrecer un trabajo honesto.
Una honestidad que puede leerse en sus obras, porque el único compromiso del grupo ha sido con el hombre y todas sus angustias y paradojas sin hacer concesiones al público o a intereses coyunturales.

GRUPO

Trayectoria

El grupo nació el 9 de enero de 1979 y estuvo trabajando de manera itinerante durante 10 años en la ciudad. Por un tiempo tuvo una sede alquilada en Envigado y hace 10 años por fin pudieron adquirir la sede actual, (ubicada sobre la calle Bomboná con Girardot) que todavía están pagando.
Durante estos años el colectivo se ha ganado el reconocimiento, tanto en la ciudad como en el país y en el exterior, donde ha sido invitado.
«Una de las experiencias más ricas ha sido el haber presentado la obra `Oh marinheiro' en Lisboa, la propia tierra de Pessoa y recibir una gran acogida», cuenta Faber Londoño, otro de sus integrantes, a la vez que recuerdan su impacto en Cuba, España y otros países donde se han constituido como un referente del país en el ámbito teatral.
El grupo que cuenta con una gran aceptación en los festivales de teatro de Manizales, también se ha ganado un reconocimiento en el país, de hecho está invitado al próximo Festival Iberoamericano de Teatro a realizarse en Bogotá, donde participará con la obra «La chica que quería ser Dios» de Sylvia Plath.