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Alfred Jarry es el dios salvaje que dio la vertiente más
extraña y contundente al arte contemporáneo. Después de él fueron
posibles el dadaísmo, el absurdo, el surrealismo y un teatro que no
estuviera sometido a las urgencias de la necesidad y de la razón.
En nuestra
VELADA PATAFÍSICA se encuentran las creaturas de Jarry que hablan el
idioma de Hugo Ball y Kurt Schwitters y se mueven como Man Ray o Marcel
Duchamp. DADÁ, es la primera aventura fonética del hombre, pero también
puede ser el caballito de madera en el que galopó
UBU-JARRY-FAUSTROLL. En el escenario las palabras son de la misma
sustancia que las imágenes.
JUEGOS
Los primeros JUEGOS NOCTURNOS del Teatro
Matacandelas estaban signados por la lúdica y el surrealismo. Allí
respiraban los textos de Jean Tardieu el gran explorador de enredos
escénicos, bien llamado por ello el dramaturgo de dramaturgos. En esa
velada que durante más de 12 años el público de Medellín y del país ha
tenido la oportunidad de disfrutar, (o de ignorar) había otros invitados
memorables como Samuel Beckett con su sorprendente drama de un minuto de
duración, Felisberto Hernández, el escritor uruguayo que va alcanzando,
con justicia, el rótulo de clásico, George Neveaux, casi desconocido en
esta latitud, pero un hombre que en su época se prodigó en dramaturgias
para el teatro y el cine, y por último, teníamos al invitado más
familiar, Eugene Ionesco, figura capital del muy discutido teatro del
absurdo. Se trataba de un paseo por algunas
piezas modélicas del teatro contemporáneo, un divertimento que tenía el
bouqué de las antiguas veladas salesianas donde sin ningún compromiso
con las historias de largo aliento se realizaban deliciosas nocturnales
con números teatrales que divertían por junto y por separado a un
público abigarrado.
PURA COINCIDENCIA
De aquellos juegos a estos
pueden existir tres coincidencias: la lúdica, la fragmentación y la
exploración. Ahora emerge el elemento Dadá, ese efímero movimiento que
ensayó la subversión escénica tratando de aportarle al teatro su
categoría pictórica y sonora. El punto de partida fue UBU, pero después
de escarbar nos pareció que ya el teatro había incursionado demasiado en
esta criatura convertida en una metáfora fácil sobre el sangriento
dictador fáunico tan repetido en el continente americano. Consideramos
inútil realizar un esfuerzo descomunal de montaje para que al final el
público terminara con una elemental imagen- moraleja de un UBUSH.
SIEMPRE LA INFANCIA
Laurent Tailhade, y el actor Gémier le
habían sugerido a Jarry un UBU titiritil, y el no recatado escritor
abrevió su ópera en un pequeño guión donde se divirtió comprimiendo un
personaje mal hablado, un palotín de sí mismo, igual de cruel al
original pero más divertido en sus acciones y en sus palabras, que
terminó por estrenarse en el teatro de marionetas de las 4-z´ARTS.
El autor quedó encantado con esta trasposición que tocaba esa vocación
guiñolesca que solía practicar con la música de Claude Terrase y los
dibujos de Pierre Bonnard. En Jarry, como en Baudelaire o en Rimbaud, se
había operado secretamente la magia del congelamiento, pues nunca
rebasó los
seis años de edad, estado de preñamiento creativo.
ALFRED JARRY
Repitamos por enésima vez
que el inmortal UBU, y toda su zaga, desaforada y primitiva, es la
creación de un muchachito de 15 años que jugaba con sus compañeros de
liceo a burlarse de sus profesores. Alfred Jarry fue un genio temprano y
cuando murió, de exceso de vida, a los 34 años ya había completado toda
una obra que marcará profundamente la estética del siglo XX. Fue el
inventor del absurdo, la patafísica y la máquina del tiempo. Una deuda
impagable tienen con él Dadá, el Surrealismo, el teatro de la crueldad y
la literatura de anticipación. De la misma manera en que se dice que el
siglo XIX nunca existió y que sólo era una invención de Balzac, los
fervorosos Jarrynianos pueden decir que el siglo XX es un embuste de
Alfred Jarry.
MIERDRA
El siglo XX del teatro
nació prematuro, la noche del 10 de diciembre de 1896, cuando el actor
Gémier en el teatro de L´ OEuvre soltó la procaz expresión
!MIERDRA! Un evento que convulsionó por más de 15 minutos al auditorio.
El espacio sagrado reservado para las grandes representaciones del
espíritu burgués acababa de ser intervenido por la anarquía. Algo raro
había sucedido. Entre los presentes se encontraba el poeta W. B. Yeats
que escribió: Todo cambió, todo había cambiado, había nacido una
terrible belleza. Y agregaría presintiendo pasos de animal grande
con Jarry: Después de nosotros, el dios salvaje.
UBU-FAUSTROLL
Jarry es reconocido en todo el planeta
por su UBU, pero su obra maestra seguirá siendo el doctor FAUSTROLL, el
ilustre inventor de la Patafísica, que cuenta ya con una legión de
seguidores por todo el mundo. En 1948 a su inspiración se crea en París
el Colegio de Patphysica, más tarde surgen en España el Otro
Ilustre Colegio Oficial de Patafísica y la Sociedad Neopatáfisica
de Madrid, después vendrían el Institut
Pataphysique Vestrogothique,
de Estocolmo, El Colegio de Patafísica de Buenos Aires, El
Colegio de Pataphysica de Italia, La Facultad de Ciencias
Inútiles, y un reguero de academias, escuelas y universidades, que
se cuentan por cientos, donde siempre el CURADOR INAMOVIBLE será el
propio doctor Faustroll, nacido en Circasia a la edad de 63 años y que
navega por tierra seca saltando entre isla e isla (léase libro y libro).
En Medellín, que sepamos, quien primero habló de la
Patafísica fue Pablo Turot de cuya intervención queda como memoria un
ínfimo cuadernillo que ha tenido alguna trascendencia en los pequeños
círculos literarios.
OTRA VEZ JARRY
Absoluta rebelión frente a la
totalidad de la simpleza:
Jarry tenía su cuerpo en este mundo pero no vivía en él. Al nacer era
sólo un pequeño amasijo que sus padres Anselme y Caroline se apresuraron
a bautizar para que esa endecha de carne enferma no muriera sin nombre.
En un amanecer de lluvia torrencial el cura de Laval voló a casa de los
Jarry para cumplir el pedido. El amasijo sobrevivió, llegó a tener en su
madurez muy baja estatura y un carácter desafiante. Hablaba como Ubú, se
comportaba como Faustroll, almorzaba de lo que pescaba en el Sena,
profesaba amor por las lechuzas -adoptaba en su dormitorio esas
criaturas que los demás detestaban-, se declaraba admirador del
cocodrilo, animal perfecto, poliédrico, bebía en exceso absenta, el
licor espirituoso, montaba en bicicleta, la mítica Clémentluxe, modelo
1896, un aparato que entre líos jurídicos tardó diez años en pagar,
disparaba sin cesar a dos revólveres al grito de HA HA, expresión de su
personaje, el mono papión, Bosse de Nage (Cara de Nalga), y vivía
en un apartamento miserable. Practicó sin tregua un deporte: La
LIBERTAD. Fue el hombre más independiente del mundo y su literatura no
formaba parte de una urgencia de expresar sino más bien de apartarse del
resto de los mortales, de autoabastecerse a sí mismo: El vulgo es una
masa inerte, irracional y pasiva, a la que hay que golpear de vez en
cuando para saber por sus gruñidos de oso en dónde está y en qué se
ocupa.
JUEGOS NOCTURNOS 2
La línea viene desde Jarry y llega hasta
Zurich, al Cabaret Voltaire. Allí están Tristan Tzara, Marcel Janco,
Emmy Hennings con su esposo, propietario y fundador, Hugo Ball,
anarquista que mantenía, entre sus rarezas, una gran devoción por San
Francisco de Asís. Ball actuaba sus recitales con formas extravagantes
que provocaban el delirio en la audiencia. Sus poemas más conocidos son
Caravana, Caballitos de mar y peces voladores, Canto de muerte, Gadji
Beri Bimba, Nubes, y el monumental Auto navideño, a la manera
de las batallas foneticas de
Filippo Tommaso
Marinetti. De hugo Ball
también queda una bitácora sobre lo que fue aquel memorable café, lugar
de experimentación y de griterío estético. Guillermo Vélez-Mejía, pintor
neoexpresionista del eje cafetero y patafisico de nacimiento tiene aquí
dos textos -pues él pinta con actos de habla. De Kurt Schwitters el
espectador oirá el What a b What a b What a beauty, y Das Urgebet der
Scholle. Su espíritu dominará toda la velada patafísica en JUEGOS
NOCTURNOS 2.
CARTA TELEPATICA
DEL DOCTOR POLIFAZ
PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD NEOPATAFISICA DE MADRID AL TEATRO MATACANDELAS:
FIESTA DE LA
TATANA
Viernes. 16
de Julio. Santa Crápula, purista y San Fantomas, arcángel. (*)
Estimados
colegas en patafísica:
Como ser
esencialmente poliédrico que soy me congratulo de vuestro estreno
patafísico y sólo siento que me quede tan lejos en la distancia, que no
en el octaedro.
Pero también me congratulo
en mi condición de fundador y presidente de la SOCIEDAD NEOPATAFÍSICA DE
MADRID en la que seríais muy bienvenidos como socios, así como al
ENCUENTRO PATAFÍSICO que estamos organizando para finales de octubre
próximo.... En caso de que no viniéseis no dejéis de enviarnos una
comunicación o lo que queráis, que será comunicado o lo que queramos.
Saludos
estentóreos
(*) Según el
calendario Pataphysico.
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