Angelitos empantanados
(Historias para jovencitos)
de Andrés Caicedo
Ficha técnica
- Actores
- Juan David Correa - Tatiana Restrepo - Ángela María Muñoz - Margarita Betancur - Juan David Toro - Samuel Marroquín - María Isabel García
- Vestuario, escenario, luces y dramaturgia
- Matacandelas
- Diseño y operación de sonido
- Óscar Castañeda - John Fernando Ospina
- Operación de luces
- Cristóbal Peláez
- Dirección escénica
- Cristóbal Peláez
- Género
- Drama
- Espacio
- Cerrado. 8m ancho X 8 m. fondo X 4m alto
- Duración
- 1 hora 30 minutos
- Tiempo de montaje
- 8 horas
ESCENA I · Angelita
EN ESCENA A TRAVÉS DEL FLASH DE UNA CÁMARA SE VE EL CUERPO TENDIDO Y ACUCHILLADO DE ANGELITA RODANTE. EN OFF SE ESCUCHA NOTICIA RADIAL
Locutor
Atención, noticia de interés nacional: uno de los más poderosos azucareros del Valle del Cauca, y el más grande sembrador de ají en Colombia, Don LUÍS Carlos Rodante, “El Rey del Ají”, enloquecido de dolor exhortó al ejército, policía civil y policía militar, fuerzas especiales y a la sociedad en general, a ponerse a la búsqueda de los asesinos de su hija. En el colmo de la desesperación el industrial viajó a Bogotá y se entrevistó con el presidente de la república, acordando conceder una recompensa de 500.000 pesos a quien dé informes del culpable o los culpables, no importa que el informante haya tenido relación directa o indirecta con el asesinato de su niña. Otras noticias locales: Atención, a todos los rumberos de Juanchito se les informa que hoy en el “Abuelo Gozón” habrá rumba ventiada y hora feliz, ánimo.
ENTRA ANGELITA, SE ESCUCHA MÚSICA SALSA Y LUEGO CLAQUETA DE CINE SOBRE LA ACTRIZ, EN ESTA SE LEE: «Toma 1 “ANGELITOS EMPANTANADOS” Autor: Andrés Caicedo». AL FONDO SEMI-ILUMINADA SE VE A ANGELITA MUERTA
Angelita
Antes, aquí en la casa donde yo vivía, era un problema mi despertada. Como yo siempre he sido tan dormilona nunca me despertaba temprano en día de colegio. Entonces mi mamá me compró un despertador enorme y me lo puso en la mesa de noche. Y el despertador sonaba siempre a las 5 de la mañana, pegando un timbrazo desesperante. Y yo era que pegaba el brinco cada vez que lo oía y en mi casa tenían que aguantarme histérica todo el día, que el mal genio me duraba hasta por la noche sólo de pensar en el timbrazo del despertador al otro día temprano, para que Angelita no pierda el bus del Sagrado Corazón…
Angelita (en off)
…que el despertador sonaba cuando yo estaba en lo mejor del sueño, entonces me despertaba gritando pero era que nadie me oía en esta casa. Aquello duró cerca de una semana. Durante ese mal tiempo me fue peor en el colegio; la madre Sardi, que es la madre más bonita que conozco, me regañó delante de toda la clase, me dijo grosera y corrompida y me hizo poner roja y me hizo aguantarme las lágrimas durante toda la clase y en los recreos era que nadie me hablaba ni me hacía ojitos…
Angelita
…si me llamaba un muchacho por la tarde para invitarme a cine, yo le decía que no y que no y que no ¡y que no…! y me le portaba muy grosera y todo. Por eso era que por esa época estaba cogiendo fama de antipática, todo por no poder soportar el timbrazo del despertador que me despertaba dando gritos, cuando lo último que una puede pedir en este mundo es dormir otro ratico más. Tuve que decirle a mi mamá que no soportaba ni un minuto más el despertador, que por qué no podía despertarme mi papá todos los días, pero mi mamá como nunca me hace caso me dijo que dejara de ser sinvergüenza, que ella no iba a perder la plata que metió en el despertador. Eeehh, Pero que mi papá no tuviera cada día más plata, y además ¿cuánto vale un despertador, vé?
CLAQUETA DE CINE, INDICANDO CAMBIO DE ACCIÓN
Un día el despertador sonó como siempre a las 5 de la mañana, y yo estaba teniendo uno de esos sueños hermosísimos y el despertador que suena y yo que pego un brinco y un berrido de rabia que no debió sonar como de rabia sino más bien como de angustia, y además durísimo. Tanto que todo el mundo en esta casa voló a ver qué era lo que me había pasado, mi mamá abrió la puerta y “mijita ¿qué le pasa?”, mi papá entró con Taylor y Fernández, los policías encargados de cuidar mi casa, y también estaba Carevaca, mi hermanito y las sirvientas Fidelina, Efigenia y Francisca que no decían nada, pues cómo iban a decir algo si mi mamá no había dejado de repetir “mijita ¿qué le pasa?, mijita ¿qué le pasa?, mijita ¿qué le pasa?” ¿Y yo cómo le iba a poder decir que era que estaba soñando con Miguel Ángel? que Angelita no sueña más que en Miguel Ángel…Miguel Ángel…
EFECTO MUSICAL, APARECE ATRÁS EN EL FONDO MIGUEL ÁNGEL
Miguel Ángel
“Atraviesa verticalmente todas las posibilidades de precocidad, ya pagarás el precio, a los 19 años no tendrás sino cansancio en la mirada, agotada la capacidad de emoción y disminuida la fuerza de trabajo, entonces, bienvenida sea la dulce muerte. Adelántate a la muerte, precísale una cita. Tú no te preocupes, muérete antes que tus padres para librarlos de la espantosa visión de tu vejez. Y encuentrame allí donde todo es gris y no se sufre. nadie quiere a los niños envejecidos, nadie…”.
Angelita
Y como no le podía explicar nada me puse a llorar «dia» poquitos. “Pobrecita Angelita, ¿qué le habrá pasado?” Mi papá me acariciaba el pelo y me daba palmaditas en la espalda y las sirvientas y los policías me miraban enternecidos, no tanto mi mamá que se las sospechaba, quién sabe mi mamá qué era lo que andaba pensando, con esa mirada de buitre que mantiene.
APARECE LA IMAGEN EN FLASH DE DOÑA FERNANDA LA MADRE DE ANGELITA
Ella nunca me cree nada.
DE NUEVO LA IMAGEN
Me acuerdo que como por 20 días todo el mundo se portó de lo más bien conmigo. Y que el domingo cuando le dije a mi papá que por qué no le decía a mi mamá que ese despertador no me convenía, él me dijo que cómo no y fue y habló con mi mamá y mi mamá entró a mi cuarto y se llevó el despertador y fue y se lo regaló a mi tío Hernando, que es un tío pobre que yo tengo. Resulta que…
RUIDO ESTRUENDOSO DE UN TREN QUE PASA. APARECE UNA TUMBA Y EL ESPECTRO DE ANGELITA MUERTA
Espectro de Angelita
Resulta que, de allí en adelante, mi papá, que me quería tanto, tuvo que empezar a levantarse temprano, antes de que cantara el gallo, en día de colegio.
Don Luís Carlos Rodante
(EN OFF) Angelita, Angelita, ya es hora, mijita.
Espectro de Angelita
(EN OFF) Ya es la hora, ya oí papacito.
Don Luís Carlos Rodante
(EN OFF) Despiértate mi niña, mi dulce encanto, mi corazón. Angelita, Angelita, ya es hora mijita.
Espectro de Angelita
(EN OFF) ¡…y a mí me gustaba tanto que me despertaran así!
DESAPARECE LA IMAGEN DE LA TUMBA Y ESPECTRO
Angelita
Y a mí me gustaba tanto que me despertaran así, porque yo, todavía entre sueños ricos, le cogía una mano a mi papá y le decía a mi vez: Ya es la hora, ya oí papacito. Entonces mi papá, que es un amor, me daba un beso en la mejilla que le quedaba más cerquita y se iba después para su cuarto, y ya era que no podía dormirse más, por más que intentaba. Después de dar vueltas y vueltas se convencía que era en serio que no podía dormirse más, entonces se levantaba y salía del cuarto bravísimo.
TEMA MUSICAL, LAS VOCES DE LOS PADRES Y EL HERMANO DE ANGELITA IRAN SIEMPRE EN OFF
Don Luís Carlos Rodante
¡Ve, Efigenia! ¡Mi tintooo!
Angelita
Pero a estas horas Efigenia todavía andaba dormida.
Don Luís Carlos Rodante
¡Fidelina! ¡Francisca! ¡Mi tintoo!
Doña Fernanda
¡Dejen dormir!
Don Luís Carlos Rodante
¡Mi tintoo!
Doña Fernanda
¡Dejen dormir
Don Luís Carlos Rodante
¡Mi tinto, carajo!
Doña Fernanda
¡Dejá esa gritadera LUÍS Carlos, que despertás a Antonio!
Don Luís Carlos Rodante
¡Grito como me da la gana, esta es mi casa! ¡Mi tintoo!
Doña Fernanda
¡Si se despierta el niño es por tu culpa! ¿Oíste?
Don Luís Carlos Rodante
¡Que se despierte ya también Carevaca y todo el mundo en esta casa!
Doña Fernanda
A mi niño no me le decís más Carevaca, grosero, que Antonio tiene nombre, ¿lo oíste?, que es tan hijo mío como tuyo, ¿oíste?
Don Luís Carlos Rodante
¡Ese es más tuyo que mío, entre más grandulón, más güevón!
Doña Fernanda
¡No te burlés de él, que él es enfermo y eso es otra cosa! ¡Aprovechado, borracho! Todo lo tuyo son cuidados para Angelita y a Antonio ni siquiera lo mirás. Todo lo tuyo es la plata, materialista.
Don Luís Carlos Rodante
¡Para que vos te la pasés toda la vida durmiendo y arrullando a ese grandulón de Carevaca! ¡Y a mí me respetás, oís, que yo no soy ningún aparecido aquí en Cali! ¡Yo soy Luís Carlos Rodante “El Rey del Ají”! Que los Rodante no estamos pintados en el Valle, carajo.
Doña Fernanda
¿¡Y es que estás muy bravo, ve, porque ya no me acuesto con vos!?
Don Luís Carlos Rodante
Porque desde que nació Carevaca te volviste una frustada ¡Monja!
Doña Fernanda
¡Desconsiderado, Malmarido, borracho!
Angelita
Y se decían cosas feísimas, tanto que ya me estaban causando un daño psicológico, y yo las oía mientras me vestía. Lo peor era cuando en la mitad del alboroto se despertaba mi hermano Carevaca enloquecido, gritando que le quitaran de encima al Barón Jiménez.
Carevaca
¡Mami, mami, el Barón Jiménez está detrás del clóset!
Angelita
El Barón Jiménez es de un cuento que habíamos escuchado aquí en el Valle, que el Barón Jiménez andaba rondando detrás de cada puerta, que desde que los Conservadores le quitaron la finca y le mataron a su mujer linda, él no descansa hasta que se haya robado al último hijo de los Conservadores y los haya asado vivos en el monte. Que hasta que no acabe con todos andará penando el Barón Jiménez.
GRITERÍO DE CAREVACA Y LUEGO CLAQUETA INDICANDO EL CORTE
Carevaca
¡A caballo! ¡Chiquilín, chiquilín, chiquilín! ¡uépale!
Don Luís Carlos Rodante
No, no, no, no coja eso, hombre, que… ¡aahhh! Carevaca, mijo, venga…
Carevaca
¿Qué, pa’?
Don Luís Carlos Rodante
Mire pa’llá pa’l jardín.
Carevaca
¿A’ónde pa’?
Don Luís Carlos Rodante
Allá junto al palo.
Carevaca
¿El de mango?
Don Luís Carlos Rodante
¡Ahí viene!
Carevaca
¿Quién?
Don Luís Carlos Rodante
¡Ahí viene, ahí viene el Barón Jiménez! ¡Corré, corré!
GRITOS DE CAREVACA
Carevaca
¡Mami! ¡Mami! ¡Me oriné!
Doña Fernanda
¿Qué le estás haciendo al niño?
Don Luís Carlos Rodante
(BORRACHO) Mirá como corre de lindo el niño, Fernanda, con ese disfraz de policía, tan lindo mi angelito, eso es un regalo de mi Dios.
Angelita
Ahora, no sé por qué, tan raro, me estoy acordando del primer beso que me dieron en la boca. Fue en una fiesta, en la que conocí a Raimundo, que le dije que no le cogía el paso cuando me sacó a bailar un Bolero, y él, qué pena, se puso rojísimo, y me pidió disculpas y allí mismo se fue de la fiesta, y yo detrás disculpándome, que venga Raimundo, que qué pena, que usted no baila mal, que camine, que venga, volvamos a la fiesta y él no me decía nada, hasta que tráquete, yo no sé cómo hizo pero se me lanzó y me dio un beso aquí, en la boca, yo por mi parte, sentí una cosita rica, porque la boca le olía a pura manzana, no como a Margarita, una amiga mía, la que se postuló a reina de belleza y ganó, que la primera vez que la besaron corrió a lavarse la boca con el cepillo de dientes y con Astringosol, seguro le tocó un muchacho, al que la boca no le olía a manzana…pero en cambio yo estuve de buenas…mi primer beso con olor a manzana, mi primer beso con sabor a beso… yo habría sido para siempre feliz con Raimundo a donde tenga la oportunidad de verlo más, si no lo hubieran matado esa misma noche uno del Sur por robarle un reloj de oro que tenía, lo último que hizo en este mundo fue apretarme la mano… apuesto a que estaba pensando en mí cuando lo mataron. (TRANSICIÓN) Un día le dije a mi mamá que yo quería que mi papá me sacara a bailar el vals en mi fiesta de 15.
Doña Fernanda
¿Qué es eso, niña? ¿Bailar el vals de los 15 con su papá? Ujú, ¿Cuándo ha visto eso? Eso ya no se usa.
Don Luís Carlos Rodante
Si la niña así lo quiere, pues así se hará, además eso todavía se usa, Fernanda.
Doña Fernanda
Pues si todavía se usa, no está bien que lo usemos nosotros, ¿qué se cree esa carajita?
Don Luís Carlos Rodante
A ver, a ver ¿La niña quiere bailar el vals de los 15 con papito?
Angelita
Sí quiero, papito.
Don Luís Carlos Rodante
Venga pa’cá. Entonces voy a bailar el vals de los 15 con Angelita, como en la película «Los años jóvenes de una reina».
Doña Fernanda
En la película ella no bailaba el vals con el papá sino con el novio.
Don Luís Carlos Rodante
Con el papá, mi amor.
Doña Fernanda
Con el novio.
Don Luís Carlos Rodante
¡Con el papá!
Doña Fernanda
¡Con el novio!
Don Luís Carlos Rodante
¡Con el que sea, carajo! El caso es que ella bailaba con un rey, y ahora Angelita bailará con otro rey, El Rey del Ají.
Doña Fernanda
Ja, ja, ja, el rey de los tragos tal vez.
Don Luís Carlos Rodante
¡A callar carajo, que se hace aquí lo que yo diga!
Doña Fernanda
Pobrecita Angelita…
Carevaca
¡Papi, papi! ¡Coco con hielo!
Don Luís Carlos Rodante
Carevaca, mijo, venga, tómese un aguardientico.
Carevaca
No, papi…
Don Luís Carlos Rodante
¡No, suel…! ¡No se jale eso, hombre, que se le apesta!
Angelita
Me acuerdo que mi casa estaba “tetiada” de gente, que no cabía un alma, que cuando bajé las escaleras todo el mundo me esperaba para felicitarme, para darme un beso, y todos diciendo, “miren a Angelita, igualitica a Kim Novak”, y sonó el Danubio Azul y yo salí al centro de la pista toda vestida de blanco, y mi papá me recogió allí en el centro y me agarró por la cintura, mi papá después de agarrarme por la cintura me hizo dar vueltas y vueltas y vueltas… como en el cine, al cabo de las vueltas mi papá se dobló plaf, se vino contra mí ¡Tas! me enterró la frente, la boca, la cumbamba, aquí en mis senos, ay, aquí en mi barriguita, auch, y me llenó el vestido blanco de ese jugo que le venía saliendo por la boca, después vino el sorbete de pedacitos de coco, papaya, queso, aceituna, lechuga molida, arroz, piña, chontaduro, mango maduro…nunca más volvió a despertarme.
Pero desde que estoy de novia de Miguel Ángel todas mis desdichas se han terminado, porque él me llama por teléfono de lunes a viernes a las 5 de la mañana y sábados y domingos y festivos a las 9 de la mañana. Miguel Ángel me llama y me dice cosas muy lindas. Él me dice que me quiere y yo le digo que lo quiero y a veces le canto canciones. “Todas las noches sueño que me arrullas/ cuando despierto me siento más tuya/ y te bendigo bien de mi vida”. Y cuando me da la gana le cuelgo el teléfono.
SUENA UNA MÚSICA DE LA ÉPOCA. APARECE MIGUEL ÁNGEL. SALE ANGELITA
ESCENA II · Miguel Ángel
Miguel Ángel
Domingo. Mañana de mi perdición. Eran las 10 de la mañana cuando abrí mis ojos y veo que no me acuerdo de nada. Maldita sea, debía de llamar a Angelita a las 9.
TODOS LOS DIÁLOGOS DE ESTA ESCENA ENTRE ANGELITA Y MIGUEL ÁNGEL SON EN OFF
Angelita
Ayer estuve recordando la primera vez que me le sonreí en la cara, ¿Se acuerda Miguel Ángel?
Miguel Ángel
Si me acuerdo, Angelita. ¿Qué tal olvidarse de eso?, sería mejor morirse.
TEMA MUSICAL DEL OESTE. ENTRA UN POLICÍA
Policía
Perdón, disculpe. Buenos días niño Miguel Ángel. ¿Quiere un mango biche? están recién cogidos. Discúlpeme por haberlo llamado tan tarde hoy, niño Miguel Ángel, es que me entretuve con lo de la cosecha de mangos.
LE ENTREGA UN MANGO BICHE. MIRANDO UN RETRATO DE BILLY THE KID AL FONDO DEL ESCENARIO
Oiga, qué clase de man era ese Billy. Mírele el sombrero, con pañuelo de colores anudado al cuello, chaqueta, chaleco y camisa. Era bandido, ¿cierto? Se parece casi a un bogotano. Véalo ahí con cartuchera, bluyines arremangados, botas y escopeta. Era bandido, ¿cierto? Y vea el parado que se gastaba, como diciendo: ¿A ver quién es el tieso que salta? pero quién le iba a saltar, ¿sí o no? ¿cierto?
Miguel Ángel
De los policías que cuidan mi casa, a éste, al rolo es al que le gusta el retrato de Billy The Kid. Es el que más solo se mantiene. No para de contemplar su querido retrato.
Policía
Cuando le diga niño Miguel Ángel, que ya la policía no es un lujo sino una necesidad, como los automóviles. Los tiempos están bien difíciles, oiga: al presidente joven nadie lo quiere, hasta la propia naturaleza está en contra de él, o si no mire este invierno que llevamos de 8 meses, arruinando cosechas y arrasando ganado. Le cuento que a don Marino Ospina, perdón, a don Marino Castro, se le entraron a la casa, le cortaron la cabeza a la mujer y a los cuatro hijos. Pero no se preocupe niño Miguel Ángel que aquí estoy yo para cuidarlo. Hizo bien su señora madre doña Irma, en contratarnos.
MIRA EL RETRATO DE BILLY THE KID
¿Esa foto se la tomaron porque él quiso?, ¿Nadie lo obligó a posar? Su madre lo llama hace rato, niño Miguel Ángel.
Angelita
¿Se acuerda lo que yo le dije cuando usted me pidió que fuéramos novios?
Miguel Ángel
Sí, la condición que me puso.
Angelita
¿Cuál era?
Miguel Ángel
La de llamarla todos los días a una hora exacta, para que usted fuera feliz siempre.
Angelita
A mí me gustó mucho.
Miguel Ángel
A mí también me gustó.
Policía
¿Le pasa algo, niño Miguel Ángel?
Miguel Ángel
¡Gracias, Aparicio!
Policía
Pss, ¡póngame a lo que se dice a fumar-ar!
MIGUEL ÁNGEL LE TIRA LA COLILLA. EL POLICÍA ASPIRA CON ANSIAS
Mi Dios se lo pague. (SE OYE PITO AL FONDO) ¡Ya voy Atehortua!
DA UNOS PASOS PARA IRSE. SE VUELVE AL VER A MIGUEL ÁNGEL QUE SE ARRASTRA COMO EN SUEÑOS
Angelita
Ese día yo le regalé una sonrisa entera.
Miguel Ángel
Se me acercó dos pasos y me sonrió en la cara.
Angelita
Abrí mi boca.
Miguel Ángel
Vi sus doce dientes completicos.
Angelita
Y usted me pidió que abriera bien la boca.
Miguel Ángel
Me abrió la boca en la cara frente a la luz.
Angelita
¿Qué sintió al aspirar mi aliento?
Miguel Ángel
El olor de rosas y eucaliptos y mango biche.
EL POLICÍA ASUSTADO TIRA LA COLILLA AL SUELO. EN OFF, MIGUEL ÁNGEL SIGUE SOÑANDO. APARECE ANGELITA
Angelita
Miguel Ángel, ¿Se acuerda del primer beso?
Miguel Ángel
Sí, sí, me acuerdo.
Angelita
Usted estaba mojado por la lluvia.
Miguel Ángel
Era en el verano curioso de diciembre.
Angelita
Subimos a mi cuarto.
Miguel Ángel
Y usted anunció que me iba a dar un beso.
Angelita
Y usted se sentó en un rincón a decirme puras palabras bonitas.
Miguel Ángel
Unicornio, salvavidas, pasto seco, valle, mundo, penitencia.
Angelita
Tren nocturno, mediodía, Nevada Smith, chotacabra, tierra de desolación.
Miguel Ángel
Luna, racimo de lunas, rayito de luna, selva dormida.
Angelita
Dolores y males sin nombre, reliquia de un mundo olvidado, condición de melancolía.
Miguel Ángel
Oscuro y clarito, niños que ven al hombre que camina y le gritan: ¡caminante!, héroes sin gloria.
Angelita
Voluntad, ciruelo, papalote, Madeleine.
Miguel Ángel
Lady Madeleine, siempreviva, máquina del tiempo, sombra.
Angelita
Memoria perdida, hacedor de estrellas, capitán sin barco, entierro prematuro.
Miguel Ángel
Pradera y alborada y fuga en cadenas, lluvia, destierro.
Angelita
Inquilino nuevo…
Miguel Ángel
Epílogo…
Angelita
Ícaro…
Miguel Ángel
Globo…
Angelita
Destinito…
Miguel Ángel
Madrugada…
Angelita
Bruja…
Miguel Ángel
Dormidera…
Angelita
Abandono…
Miguel Ángel
Torre de marfil…
Angelita
Lují-lujá…
Miguel Ángel
El color de tu pelo.
EL POLICÍA SE VA. MIGUEL ÁNGEL VOLVIENDO A LA REALIDAD
Miguel Ángel
Domingo, mañana de mi perdición. Son las diez de la mañana y veo que todavía no me acuerdo de nada. Maldita sea, debía llamar a Angelita a las 9. Le hubiera dado su tote a Ackerman, le hubiera dicho “judío inmundo” cuando me invitó a que fuéramos, que él conocía una casa donde las hembras eran como las de “Playboy”, que había una hembra especial que me iba a gustar, llamada Berenice. Mejor no se me hubiera acercado todo lleno de barros a decirme que si tenía plata, que era caro pero que valía la pena, seguro mano. No, mejor no lo hubiera conocido nunca, judío, así yo me habría levantado de lo más fresco y hubiera podido llamar como siempre a Angelita a las 9. Con qué cara voy a llamarla a las 10, después de que la he traicionado como nadie en el mundo, después de haberle repetido, cuántas veces, que nunca se le ocurra abandonarme, “no vayas Angelita a cambiarme ni por un nadador ni por un cantante, ¿eh?”. Debiera haberle dado su totazo a ese maldito de Ackerman cuando me invitó a que fuéramos donde la vieja Carmen… ¿y si llamara a Berenice?, ¿si oyera su voz? ¿Podría pensar más claro? No lo sé. Con retraso lo primero que hice fue llamar a Angelita por el teléfono verde sapo. Ya estaba despierta de la rabia, Angelita misma contestó el teléfono, pero no me dijo nada, mejor dicho, me colgó.
ENTRA ANGELITA. EL DIÁLOGO CON MIGUEL ÁNGEL ESTARÁ MARCADO POR UNA CLAQUETA QUE ORDENA CAMBIOS
Angelita
Le colgué el teléfono, sí, fue por jugar, yo estaba feliz, feliz de oír su voz.
Miguel Ángel
Yo marqué otra vez su número por el teléfono color zapote: 601660. Todavía siento lo mismo cada vez que lo marco que la primera vez que me lo dijo, la boquita que me hizo.
Angelita
Sesenta dieciséis sesenta.
Miguel Ángel
El teléfono de mi novia Angelita timbró una vez, dos veces. Apuesto a que debía tener las manos en la cara, tapándose la boca y los ojos con ganas de reírse, yo me la conozco. Seis timbrazos. Seguro Angelita estaba pensando contestar al séptimo, pero se la hice: Le colgué el teléfono.
Angelita
Quería que me llamara otra vez, oh, su voz. Pero usted colgó sin decirme nada, sin esperar a que yo dijera “aló”. ¿Y cuánto tiempo ha pasado Miguel Ángel? ¿Qué horas son? Yo no he querido salir de mi cuarto, creía que no me iba a llamar nunca…nunca más.
Miguel Ángel
No he debido colgarle. ¿Y si descolgó el teléfono un medio segundo después de que yo colgara? Si por lo menos me hubiera dicho algo… ¡eso! eso es lo que voy a decir si alguien viene a pedirme cuentas, “¡qué desconsiderada!, Angelita me colgó el teléfono”. Pero ¿quién va a pedirme cuentas? Entonces hubiera podido llamar a Berenice, sí, ya tenía una excusa, sí, Angelita me colgó el teléfono, a mí, a Miguel Ángel nadie lo quiere.
Angelita
Oh, Miguel Ángel, lo he llamado porque he creído que usted nunca me iba a llamar, he llorado, pensé que me iba a dejar abandonada este domingo, abandonada no, algo peor, después le cuento. Le colgué el teléfono fue por jugar, yo estaba feliz, feliz de oír su voz, yo no me he puesto brava, yo no quiero peliar. (ANTE EL SILENCIO DE MIGUEL ÁNGEL) ¿Qué le pasa? ¿Por qué está tan callado? ¡Dígame algo Miguel Ángel!
Miguel Ángel
No grite Angelita, no grite.
Angelita
¿¡Que no grite!? Pero si no estoy gritando. ¡Ay!, ¿qué le pasa?, ¿qué le pasa?, yo quería contarle un sueño que tuve anoche, y esta mañana ya quería llorar, soñando todavía, dormida cuando eran las nueve y media y usted no me llamaba. Soñaba que todos… todos los teléfonos de Cali se habían dañado y que usted no tenía cómo despertarme. Que pasaban los días, los años, los siglos, y aquí en mi casa trataban de abrirme los ojos a la fuerza, pero nada, nada, y yo quería despertarme, no soñar más, y usted nada que me llamaba y yo tenía que seguir durmiendo, tenía que seguir soñando ese sueño feo en el que no me despertaba nunca, nunca en la vida y pasaba el tiempo y quería gritar, pero en mi casa nadie me oía, Miguel Ángel… ¿Aló? ¿Aló? Miguel Ángel, ¿si me está oyendo?
Miguel Ángel
Sí, la estoy oyendo Angelita, es sólo que estaba pensando.
A UNA ORDEN DE LA CLAQUETA CAMBIAN DE SITIO. SE ABRAZAN. SUENA EL HIMNO NACIONAL. AL FONDO A INTERVALOS SE ILUMINARÁ EL CADÁVER DE MIGUEL ÁNGEL
Presentadora
(EN OFF) A continuación palabras del excelentísimo Señor Presidente de la República.
ESCENA III · Irma la Dulce
Presidente
(EN OFF) Hoy la nación colombiana está de luto, la violencia irracional ha cobrado dos nuevas víctimas, esta vez de manera más grave sobre la humanidad de dos jóvenes, pertenecientes a dos prestigiosas del Valle. Su muerte brutal y la irracionalidad de este acto ponen de manifiesto la necesidad de aplicar ingentes medidas coercitivas, para que los culpables sientan todo el rigor de la ley. A tal fin hemos acordado conceder una recompensa de 500.000 pesos a quien dé informes del culpable o los culpables de los asesinatos de los jóvenes Angelita Rodante y Miguel Ángel Valderrama Ríos, no importa que el informante haya tenido relación directa o indirecta con dichos asesinatos. Los colombianos no podemos dejar…
SE ESCUCHA UNA MÚSICA DE ÓPERA. EN EL TRASFONDO APARECE IRMA LA DULCE, COMO UNA EVOCACIÓN
Irma la Dulce
Yo vivía con mi hijo Miguel Ángel en una casa inmensamente vieja e inmensamente grande. Hace tres siglos el adelantado don Pedro Valderrama, después de recorrer esta tierra verde, parejita, buena, desde El Águila en la montaña hasta Florida, acá en el Valle, desde Buenaventura en el mar hasta Polonia allá en la montaña, después de pescar barbudo, tilacua y tucunaré en las aguas del río Cauca, salvar sus remolinos, aspirar sus pastos, resolvió edificar su casa aquí. Porque era la mejor porción de tierra, porque era rica en aves, en guaduas, porque los guijarros del fondo del río eran blancos, parejos, porque había árboles de mango, madroños, caimos, chirimoyos, guayabos, coronillos, mandarinos, ciruelos, guanábanos, grosellos, nísperos, porque el cielo era bajo pero amigo, porque las lluvias eran verdes y la tierra se vestía aún más de fiesta, que era bueno meter los pies dentro del barro, que los pájaros salían y bajaban y se dejaban tocar de los asombrados conquistadores.
SUENA DE NUEVO LA ÓPERA
Miguel Ángel
Mi madre Irma La Dulce canta desde su cuarto, ella me vio entrar y sonrió debajo de su pelo, yo me acerqué a su cama y le besé su frente agria y sudorosa, pero no me preguntó nada. Quise contarle, buscar, en mi soledad, ayuda. Decirle que no estaba puro, que anoche había conocido una mala mujer y que por ella estaba dispuesto a dejar todo en mi vida, que por Berenice iba a dejar a Angelita, y que por ella Angelita se quedaría dormida para siempre.
Irma la Dulce
Miguel Ángel, ven, ven y me das un abrazo grande, ven.
Miguel Ángel
Ya son más de las 10, madre, ahora llamé a Angelita, y me colgó el teléfono; y tiene razón, con media hora de retraso ya es demasiado Irma.
Irma la Dulce
Recuerda la historia de la niñita que cayó a un pozo tan profundo, tan profundo, que tuvo tiempo de pensar encima de qué caería cuando tocara fondo. Después de bajar y bajar, la niñita se dio cuenta de que había caído en un pozo sin fondo y la niñita todavía sigue bajando y bajando y bajando, ten cuidado Miguel Ángel, los tiempos se están poniendo difíciles.
Miguel Ángel
Pronto irá tu hijo a refugiarse en ti, madrecita. Mi madre Irma la Dulce me llamaba, gritaba que fuera a verla. Yo me levanté de una y corriendo salí de mi cuarto y pasé como un tiro frente al suyo, ¿en una fracción de qué?, un segundo, pude oír el color del río, los ojos voltiados de mi madre y ahí mismo el ring-ring del teléfono en mis recuerdos.
Irma la Dulce
Cuando llegue la próxima Navidad voy a cortar el pino jecho y lo voy a adornar como aquel primer pino que adornamos yo y tu papá, de eso ¿cuánto hace? Han cambiado los tiempos, sí, han construido toda una ciudad a sólo 120 metros de nosotros.
Miguel Ángel
Pero tenemos el río madre, ¿estás oyendo el río? ¡el río Cali!
Irma la Dulce
¿Estás oyendo los carros? Mira como cruzan los camiones. Escucha la bulla. Hay mucho gas. Humo negro, escucha las voces de la gente que pasa.
Miguel Ángel
No, el río ha crecido con la luna, los pitazos son el canto de las aguas y de los pájaros, de los mangos maduros que caen al suelo sin partirse.
Irma la Dulce
Ten cuidado con el sol… ten cuidado con el sol… ten cuidado con el sol…
Miguel Ángel
“Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me llaman loco. Lo cierto es que aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que se escapan a los que sueñan sólo de noche. Diremos pues que estoy loco. Concedo por lo menos que hay dos estados distintos en mi existencia mental: un estado de razón lúcida que no puede discutirse y que pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y dudas que pertenece al presente y a los recuerdos que forman la segunda era de mi existencia. Lo que pasa es que soy muy feliz en la sombra y en la duda, ahora estoy recogiendo datos para elaborar un nuevo sufrimiento.”
ESCENA IV · El Pretendiente
Pretendiente
A mí llamadme el pretendiente. Estoy aquí hace cuánto no lo sé, pues he perdido el apetito y nunca duermo, y afuera hacen unos días oscuros y calientes, como si la ciudad estuviera próxima a la peste. La última vez que llegué a este lugar agitado con tantos recuerdos tan desordenados como dolorosos, o más bien: dolorosos por lo desordenados, que creo que ya no salgo, es un dolor de adentro que no cesa; entonces me he impuesto la urgencia de encontrarles una sucesión, una armonía, que no digamos justifique mi estado actual, pero que al menos neutralice tanto potencial, tanta capacidad de herirme. Quién sabe qué pensará de todo esto Angelita ahora que está muerta. La primera vez que vi a Angelita, la vi enmarcada por la ventanilla de su bus y se me hizo como una página, puedo decir que sentí lo mismo que siente el asmático en su sueño; ella era como si me trajera el viento y yo respiraba contento; sin ella, la ciudad se cubría de una bruma de veneno. En el San Juan Berchmans habíamos cuatro madrugadores: Solano Patiño, Danielito Bang, Héctor Piedrahíta Lovecraft y yo, todos nos hicimos bien amigos fue de puro encontrarnos ante la puerta cerrada, antes de las siete. Por lo general esperábamos a que tocaran la campana contando historias. El único que terminó bachillerato fue Héctor Piedrahíta Lovecraft. Los demás topamos con la fatalidad… si permito la pena no seguiré hablando…
CLAQUETA EN OFF QUE LO OBLIGA A CONTINUAR
Entraré de una a relatar el día que vi por primera vez a Angelita. Cuando el bus desapareció le pregunté a Solano Patiño “¿Quién es la pelada de la ventanilla?”, “Angelita Rodante”, me dijo. “¿Rodante o subiente?”, dije yo bromeando. Solano se rió y me dijo: “¿Querés que te la presente? Vivo en la misma cuadra que ella”. Al otro día también la vi. Desde que apareció el bus pude verle la oreja izquierda y el pelo. El bus iba muy rápido, pero ella se voltió para mirarme la cara. Ahora pienso que con aquella mirada se inventó mi destino, que fue cruel.
CLAQUETA EN OFF
Cuando sonó la campana me le acerqué a Solano y le dije: “Presentámela. Presentámela por la tarde”. Y esa tarde nos fuimos para su casa pero ella no estaba y nos tocó esperarla. Ese viernes Angelita pidió prestado el jeep y sacó a su hermanito al estadero Piper. Ella manejaba desde los 12 años que fue cuando completó la serie: nadar, montar en bicicleta y a caballo y patinar. Claro que el grandulón de Carevaca jamás desempeñó ninguna de estas actividades. Cuando llegó, Solano la saludó: “Hola qué tal, cómo vamos, qué has hecho, qué contás, cómo va todo, ¿bien o qué?”, “Solano Saludador” dijo Angelita. “Angelita, te presento un amigo”, dijo Solano. Angelita me miró como reconociéndome y estiró su mano. Yo le dije “Mucho gusto”, y la protegí del viento dándole la mano. Hacía mucho viento y la luna trotaba enloquecida. “Qué viento”, dijo ella. Y seguí agarrándole la mano pero ella me quitó la suya. “Tengo calor” dije. Ella me miraba como descubriéndome. “Qué luna, ¿no?”, dije. Ella no contestó. Yo removía la lengua tratando de hacer saliva, pero tenía la boca como piel de serpiente y me quedé allí, con los ojos muy abiertos, todo achantado. La misma sequedad de la boca se me ha debido pasar a la mirada, porque ella me miró de nuevo y le parecieron tan feos mis ojos que prefirió seguir mirando al suelo. Miré a Solano y le maté el ojo y él dijo “bueno, chao, hasta luego, me voy, adiós, nos vemos el lunes”. Y se fue de allí. Fue la última vez que lo vi, pues yo no fui más al colegio. El día de la fiesta de 15 de Angelita (a la que no fui), él salió tarde de su casa y no regresó nunca. Dicen: O que se fue del país o que lo mató un carro, que un chofer desalmado ocultó su cuerpo. (CLAQUETA) Esa noche Angelita y yo conversamos de colegios y yo me hice el juguetón, el desprevenido, el irresponsable, el delincuente juvenil. A ella le encantó eso. Ya siendo las 9 le dije: “¿No vas a comer?”. “No tengo hambre” me respondió. En ese momento oímos unos quejidos de terror que salieron de su casa. “Es mi hermanito, algo le pasa, ya vengo”. Me los imaginé allá dentro abrazados, unidos por la misma lloradera.
Al rato volvió. Se quedó en silencio. Tenía un aire de ausente, me quedé mirándola y ella de pronto subió los ojos y me pilló los míos. Yo me achanté, pero ella en cambio puso cara dura. Esa noche no me le declaré. Cuando me despedí, le fingí indiferencia. “¿Angelita, nos vemos mañana?”. (SONIDO DE TREN) El tren de las 10 hacia Buenaventura no me dejó oír su respuesta. Pero estaba decidido. Caminando por las orillas del río Cali yo silbaba duro una canción. Pensé: “Mañana me le declaro”. Esa noche “pelié” contra el sueño de puro quedarme pensándola. No fue fácil encontrarla al otro día, que fue de lluvia intensa. El río Cali se desbordó y vino la tragedia: 65 jóvenes de ambos sexos perecieron ahogados en el grill Latino mientras un solo de trompetas.
Ese mismo día, recuerdo, inauguraron la autopista Norte a Yumbo y yo la vi caminando sola por esa recta que va al horizonte. Se echó a caminar por allí en un repentino sentimiento de rebeldía. Para ella el fin del mundo siempre era un lugar concreto. Quién sabe qué pensará de todo esto ahora que está muerta.
Pretendiente
Eh, ¿A dónde has estado? Te he estado buscando.
Angelita
(SU FIGURA EMERGE EN EL FONDO) ¿Sí? ¿Para qué?
Pretendiente
¿Querés que caminemos? ¿Querés que nos sentemos en otro lugar?
Angelita
Para qué si aquí me gusta.
Pretendiente
Por esta carretera se llega a la finca de mi papá, si querés nos vamos caminando, te invito a piscina.
Angelita
¡Ay! No. Qué pereza.
Pretendiente
Vamos y montamos a caballo bien bueno.
Angelita
¡Ay! No, mejor otro día, ¿Sí?
Pretendiente
He visto un ciruelo. Caminá te lo enseño.
Angelita
Yo también lo vi. (EXTIENDE UNA MANO) ¿Querés ciruelas verdes?
EFECTO SONORO. AMBOS ESTIRAN LAS MANOS
Pretendiente
Te he estado buscando porque te quiero mucho. ¿Querés ser mi novia? (RISAS DE ANGELITA) ¿He dicho algo malo? (MÁS RISAS DE ANGELITA) ¿He dicho algo malo?
Angelita
Y yo que he gozado con tu presencia.
Pretendiente
¿Querés ser mi novia? ¿sí o no?
Angelita
Ay, pues…
Pretendiente
¿Querés ser mi novia? ¿sí?
Angelita
Ay, no.
Pretendiente
Dijo no y tiró una piedrita plana que rebotó tres veces en el agua. (EFECTO) ¿No te gusto nada?
Angelita
Pues… me gusta tu nariz, me impresiona mucho tu mirada y la manera como caminás. También me divertís mucho y ayer, cuando te fuiste, me quedé pensando en usted un rato.
Pretendiente
Yo siento lo mismo que usted siente, usted también me divierte y pienso mucho en usted. ¿Acaso no es eso el amor?
Angelita
Ay, yo no sé…
Pretendiente
¿Entonces qué es lo que usted está pensando? ¿Qué clase de ser especial se cree para demandar del amor algo más complicado? ¿Ah?
Angelita
No sé.
Pretendiente
¿Entonces que es para usted el amor? ¿Ah? ¿Qué es para usted el amor Angelita?
Angelita
Ay, yo no sé, pero en todo caso no es usted.
Pretendiente
Ah… ya. Entonces me llené de rabia y le di la espalda y la dejé sola. Pensé: “Que se la coman las lagartijas”. Durante cierta lucidez que da la caminata comprendí lo siguiente: Que hiciera lo que hiciera en lo que yo decidiera fuera el resto de mis días, siempre estaría allí esa rabia para entorpecer cualquier acción, un examen final para el que no estudiaría jamás, una lección oral no dada. Entonces decidí convertir aquella rabia en pura tristeza, y la única manera era aceptar con despojamiento mi destino, uno que pocos hombres lo tienen ya: el de romántico desgraciado. Mi única acción de los días no sería otra que pensarla y lamentarla. El domingo lo pasé quietico. El lunes me puse contento cuando mi mamá me despertó y supe que mis pensamientos para el nuevo día guardaban coherencia con las resoluciones de antes de la acostada. Le perdí el sentido a todo, me negué a volver al colegio. Mi mamá llamó a mi papá…
ENTRA LA VOZ DEL PADRE
Padre
Oiga mijo, ¿Que cómo es que es?
Pretendiente
Ah no, pues que así.
Padre
¿Qué es lo que te pasa?
Pretendiente
Es muy sencillo viejo, le perdí el sentido a todo.
Padre
¡Oí a este bolsón con lo que sale!
Pretendiente
Entonces mi papá me pegó.
Padre
¡Vé, a mi no me vas a engañar, se acabó ese teteito conmigo! ¡Volvés al colegio mañana! (SE OYEN GOLPES FUERTES) ¡Que no pase de mañana!
Pretendiente
Al otro día nadie entró a mi cuarto. Al tercer día entraron mis papás a hablarme por las buenas y yo nada.
Madre
(EN OFF) Tranquilo mi amor, ya usted sabe que su papá es muy bravo, usted tiene que volver al colegio.
Pretendiente
Al cuarto día llamó el padre rector y ellos le explicaron el asunto.
Rector
(EN OFF) ¿Estáis de gracioso, atarván? ¡El lunes a las 7 en rectoría!
Pretendiente
¿Sabe qué su reverencia?
Rector
¿Sí, dime?
Pretendiente
Me cago en el copón y en la hostia consagrada.
Rector
Joder con estos apaches colombianos.
Pretendiente
Y le colgué el teléfono. Como a las 5 me vestí y llamé a Angelita para preguntarle las conjugaciones del verbo “to come”.
TIMBRE DE TELÉFONO, AL FONDO ANGELITA CONTESTA
Pretendiente
Es para una tarea.
Angelita
I come, you come, he comes, she comes, ¿ve, si está copiando?
Pretendiente
Sí, sí, siga.
Angelita
We come, you come, y they come. Ve, oíste…
Pretendiente
Gracias. Y le colgué el teléfono. Para dejarla desconcertada y humillada, para que piense que no me hace falta y que sólo la busco para dictarme verbos. Al otro día la llamé temprano y me le declaré de nuevo. Angelita, ¿quiere ser mi novia?
Angelita
Ya le dije que no.
Pretendiente
Vea, yo la pienso mucho…
Angelita
Ay, olvidame, ¿sí? te desafío. (CUELGA EL TELËFONO)
Pretendiente
Uuuuhhh…. de allí en adelante seguí llamando a su casa unas 20 o 25 veces cada día.
Angelita
¿Aló? ¿aló? ¿aló?
Pretendiente
(POR EL AURICULAR IMITA CON BRUSQUEDAD EL RELINCHO DE UN CABALLO) (TIMBRE DE TELÉFONO)
Angelita
Aló, aló, aló.
Pretendiente
(IMITA UNA PELEA DE GATOS. NUEVO TIMBRE)
Pretendiente
(FINGIENDO LA VOZ) ¿Casa de quién?
Carevaca
¿Aló? ¿alóo?
Pretendiente
Carevaca, ¿cómo estás?
Carevaca
Me disfracé de policía… ¡yo soy fuerteeee!
Pretendiente
Carevaca, pásame a tu hermanita.
Carevaca
¿De palte de quién?
Pretendiente
¡A vos qué te importa, pásame a tu hermanita!
Carevaca
Angelita pregunta que de parte de quién.
Pretendiente
¡Del Barón Jiménez!
Carevaca
¡Mami, mami! ¡Me oriné!
Pretendiente
¿Casa de quién?
Angelita
Familia Rodante.
DOÑA FERNANDA
ANGELITA
DOÑA FERNANDA
Angelita
¡Le voy a decir a mi papá!
Pretendiente
(IMITA EL SONIDO DE UNA VACA) Estaba volviendo loca a su mamá. Una tarde Angelita me sapió y su papá paró el carro y se bajó a pegarme.
Don Luís Carlos Rodante
(FRENAZO DE UN CARRO. VOZ EN OFF) Vé, vos, ¿vas a seguir jodiendo con esa llamadera todos los días? A Angelita me la dejás quieta güevoncito, ¿oíste? Dale Ferney que nos cogió la tarde (SONIDO DEL CARRO QUE SE ALEJA)
Pretendiente
Yo salí corriendo y pensaba a toda: me decepcionaste, me decepcionaste, me decepcionaste, me decepcionaste. los compañeros del colegio me llamaban por teléfono para averigüar qué había sido de mi vida. Yo a veces me dejaba ver por ahí a la salida del colegio con facha de vago.
Voz de Compañero 1
(EN OFF) Debería darte pena, en una familia como la tuya, no parecés vos, andá, encerrate, que nadie te vea así…
Pretendiente
¡A vos qué te importa, maricón!
Voz de Compañero
(EN OFF) ¿Entonces qué mano? ¿Cómo vamos de abismo?
Pretendiente
Todavía no toco fondo.
Voz de Compañero
Puede que no haya fondo hermano.
Pretendiente
Yo me les reía en la cara. Ellos no sabían que yo ya estaba afinando mi verdadera naturaleza: el hombre que ha tenido acceso a la belleza y a cambio no tiene más deber que el sufrimiento
Angelita
(EN OFF) Un día, cuando me preguntaste, te dije que no sabía lo que era el amor. Ahora lo sé. Mi novio dice que son un montón de mariposas cabalgando adentro.
Pretendiente
¿Ah jí? (ANGELITA RESPONDE DE MANERA AFIRMATIVA) Pues tampoco me parece muy brillante la definición, ve.
Angelita
No es una definición, es lo que yo siento.
Pretendiente
¿Y cómo es que se llama el novio, vea?
Angelita
Miguel Ángel Valderrama Ríos, vos lo debés conocer, estudia en el San Juan Berchmans.
Pretendiente
Fueron para Angelita días felices y para mí el descenso final al infierno. Un día me volvió a llamar.
Angelita
Oh, si supiera lo que son mis días. Me miro en el espejo y no me reconozco. Esa mujer ha embrujado a Miguel Ángel.
Pretendiente
¿Y cómo es que se llama la tal mujer?
Angelita
Berenice.
Pretendiente
¿Berenice?
Angelita
Él me lo ha explicado una y mil veces. Dice que es tan bella que fue imposible no ceder, que cuando ella estira los brazos es como si el viento del mar soplara en sus espaldas.
Pretendiente
¿En Las de ella?
Angelita
No, en las de él. Me voy a morir, me voy a morir, me quiero morir…
Pretendiente
¿Berenice? Qué nombrecito.
Padre
(EN OFF) ¡Mirate! (SONIDO DE CACHETADA) Parecés un animal. Empacá maletas que te vas mañana mismo para la finca a trabajar…
Pretendiente
¿Mañana?
Padre
¡Sí, señor, mañana!
Pretendiente
Listo.
PAUSA
Me levanto y desde mi ventana miro el viento y dos niños que juegan “tumbis” en la heladería oasis, hasta que uno de ellos sale corriendo, ganador de todo. Si pego la frente al vidrio dejo también charquitos de aliento. Pienso: “que te vaya bien en tu primer día de muerta, amor mío” (INTENTA IRSE Y REGRESA) Ahora siento que vuelven mis fuerzas (SALE).
ESCENA V · Berenice
FONDO MUSICAL: «LA CASA DEL SOL NACIENTE», EN VERSIÓN DE BUSTER POINDEXTER. BERENICE QUE ACABA DE VESTIRSE. EL VENEZOLANO QUE SALE
Miguel Ángel
Berenice, Berenice.
Berenice
¿Sí?
Miguel Ángel
Soy… Angelito.
Berenice
Ya lo sé…
Miguel Ángel
Vine a estas horas porque quería contarle…
Berenice
¿La historia de su vida? Después hay tiempo.
Miguel Ángel
Quería contarle que anoche yo no sé si dormí, que he pensado mucho, mucho, en usted. Que anoche la luna tenía como el color de su pelo.
Berenice
No me diga.
Miguel Ángel
Usted se dio cuenta que yo llegué anoche en carro, ¿cierto? con ese amigo judío, con Ackerman.
Berenice
A mí no me gustan los judíos. Ya le he dicho a la vieja Carmen que cuando lleguen pela’os judíos no me llame porque no los atiendo.
Miguel Ángel
Sí, pero él fue el que me trajo. Yo hubiera querido quedarme si usted me hubiera dejado, entonces caminé hasta mi casa.
Berenice
¿Vive muy lejos?
Miguel Ángel
Sí, en el norte, pero no me importó nada, ni siquiera lo sentí.
Berenice
Angelito… yo quería que me contara…
Miguel Ángel
¿Qué?
Berenice
¿Se acuerda cuando usted llegó y yo le abrí? ¿Se acuerda?
Miguel Ángel
Sí.
Berenice
Cuénteme, cuénteme todo lo que recuerde, Ángelito.
Miguel Ángel
Ackerman y yo llegamos, Ackerman tocó la puerta y esperamos. Entonces usted fue quien abrió la rejilla detrás de la puerta. Yo estaba como embobado oyendo la música que sonaba detrás de su cara, como si su rostro fuera un telón. Yo me acerqué a la rejilla, usted me miró, cerró los ojos, luego los abrió, abrió la puerta y me dijo…
Berenice
Yo me llamo Berenice. ¿Nada más?
Miguel Ángel
He tratado de recordar, ¿en el nombre de quién?, de Dios, he tratado pero no me acuerdo de nada más. Esta mañana cuando me desperté no me acordaba nada más que de su nombre y de su número… pero nada más, se lo juro, ¿qué es lo que me está pasando?
LADRIDO DE PERRO
Carmen
(EN OFF) ¡Berenice!
Berenice
Sí, ya voy.
Miguel Ángel
¿Qué?
Berenice
Nada, la vieja Carmen que me está jodiendo.
Miguel Ángel
Domingo de mi perdición.
Berenice
Domingo de tu regreso. Ángelito, ¿es ése su verdadero nombre?, todos los días no hago sino decir su nombre, me paso las horas leyendo en voz alta el cuento que usted me regaló.
Miguel Ángel
Édgar Allan Poe, Berenice
Berenice
Un hombre le arranca los dientes a su esposa, la entierra viva nada más que para sacarle los dientes y meterlos en una cajita transparente.
Carmen
¡Berenice!, ¡Berenice!, ¿qué hace usted ahí parada, ve? (LADRIDO DE PERRO) ¡Chito Bolívar! Hace rato la está esperando el venezolano, uchili niña, a lo suyo, que aquí vinimos a trabajar y no arrullar a bebés. ¡uchili!
Miguel Ángel
He vuelto para recordar que la quiero, Berenice.
Berenice
¿Sólo para recordar, Angelito?
Miguel Ángel
Para hacerle lo que más le gusta que le haga, para besarle los senos, para imitar una araña con mis manos, para pasarme la tarde recorriendo de sus rodillas para arriba, de sus rodillas para abajo con mis dos arañas.
Berenice
Creía que se le había olvidado el camino, que ya no recordaba mi número telefónico.
Miguel Ángel
Cómo me voy a olvidar de ese número, Berenice, 421222. Cuando me dijo 4 arrugó su maravillosa frente, cuando me dijo 2 voltió los ojos, me miró, no me miró a los ojos sino entre ceja y ceja, así debía de mirar Billy “The Kid” antes de desenfundar y poner la bala donde había puesto el ojo, 1 me lo dijo pasándome un dedito por el pecho, cuando volvió a decirme 2 y luego 2 y luego 2 se fue juntando pasito a mi cuerpo, me abrazó el cuello, el pecho, la cabeza, me fue dejando allí la constancia de su olor. 42 12 22. ¿Así cómo hace uno para olvidarse de ese número, Berenice?
Berenice
Muy pronto me iré de Cali, muy pronto. Desde pequeña no he soportado vivir más de dos años en una misma ciudad. Quiero irme a Tabogo, a otro clima. No sufras Ángelito, ven, acércate, huéleme. Cuando empiezo a oler mal es que necesito cambiar de ciudad. ¿Ves? ¿Ves qué mal huelo? necesito irme a Tabogo.
Angelita
(AL FONDO, COMO UNA VISIÓN) Ya nadie me despierta en esta casa, mi papá no hace más que beber y usted no me volvió a llamar, lo mío ya no es vida, Miguel Ángel, ¡oh! si supiera, me han puesto en la mesa de noche el despertador más grande de toda Colombia, ¿por qué no me viene a buscar aunque sea un día? ¿Ya no me quiere? ¿Ya no somos novios? Yo soy capaz de comprenderlo, malos tiempos nos llegan a todos. ¿Aló…? Miguel Ángel… Dígame algo… téngame lástima, ya no miro a nadie, me da vergüenza mirar a mis amigos. No salgo de casa… Aló, aló…
Berenice
Angelito, mi presencia es pura condición de soledad suya, no quiero seguirlo viendo así tan solo, tan triste, no sufra, no me haga sufrir, sufro mucho al verlo así, Angelito, se está poniendo viejo.
Irma la Dulce
(AL FONDO) 2 centímetros más allá del alambre de púas, comienza una ciudad de un millón de habitantes. Estoy muy sola, Miguel Ángel. Todos los días me dan latas de sardina, sólo latas de sardina. Cuando vengas ponle al pan un poco de mostaza y mantequilla. Están todos los cuartos muy llenos de basura…Toda la casa está llena de basura…
Miguel Ángel
Berenice…
Berenice
No sea tan bobo, Angelito, yo no puedo malgastar mi amor en una sola persona, no sea tan bobo, deje de ser egoísta. ¿No ve que la vieja Carmen está disgustada porque le dedico todo mi tiempo? Tráigame a sus amigos.
Miguel Ángel
Yo no tengo amigos.
Berenice
Entonces tráigame a los dos primeros hombres que se encuentre al voltiar la esquina.
Miguel Ángel
Llevarle a otros, era la única manera de conservar a Berenice. Salí a buscarlos en el San Juan Berchmans, rendirle fidelidad a mi colegio, ”¡oh, bandera del colegio! donde hay un Berchmans hay un caballero”. Llegué temprano, me metí en la clase vacía y esperé. Los primeros mancitos que entraron fueron William y Ricaurte, estaban comiendo mango biche con sal y hablando de matemáticas. Yo les expliqué la cosa en dos palabras. La única pregunta que me hicieron fue ¿Berenice? ¿qué clase de nombre es ese para una puta? Y esa misma tarde la conocieron en el mundo. Al otro día Ricaurte se compró un cuaderno Norma de 100 hojas para llenarlo con su nombre.
UN RELÁMPAGO ILUMINA A BERENICE QUE MUESTRA SUS COLMILLOS, MIGUEL ÁNGEL SE LLEVA LA MANO AL CUELLO Y CAE, VENCIDO
ESCENA VI · La Mano
Angelita
¿Le digo una cosa?
Miguel Ángel
Claro, dígamela.
Angelita
Tome su mano izquierda, no perdón, la derecha, no, no, perdón la derecha no, la izquierda.
Miguel Ángel
Bueno.
Angelita
Ábrala bien… así, contra la luz. Así contra la luz mire bien todas las líneas de la mano. ¿Está viendo las líneas?
Miguel Ángel
¿Cómo?
Angelita
¿Qué si está viendo las líneas?
Miguel Ángel
Sí, sí.
Angelita
Bueno, ahora fíjese en la línea que tiene arriba. La primera de todas, y dígame cómo es.
Miguel Ángel
“Cómo es.”
Angelita
Ay Miguel Ángel ni me vacile, vuélvase serio ¿Si está mirando su mano?
Miguel Ángel
Sí, sí.
Angelita
Entonces dígame que forma tiene la línea de su mano.
Miguel Ángel
Es una línea larga.
Angelita
¿Va de un lado a otro? ¿Es recta?
Miguel Ángel
No, de lado a lado no, es larga pero no tanto, termina entre el índice y el corazón.
Angelita
¿Tiene ramificación al final?
Miguel Ángel
Tiene, sí.
Angelita
¡Ay, Miguel Ángel! entonces un solo amor llenará su vida, (AL FONDO APARECE BERENICE CON EL VENEZOLANO. VUELVE A SONAR EL TEMA MUSICAL) un amor profundo, apasionado, exaltado, las aventuras intrascendentes jamás podrán atraerlo. Si las circunstancias en la vida le son favorables llegará a ser una de esas personas en quienes el amor pasa a la historia. Dicen que los grandes amantes que todos recordamos poseen su misma línea del amor. Su tendencia afectiva, Miguel Ángel, tiende hacia lo más grande, hacia lo único. Su temperamento pasional sexual también.
ESCENA VII · Carmen
Miguel Ángel
Cuando conocí a Angelita toda la gente decía que había cambiado. Cuando conocí a Berenice todo el mundo se quedaba era mirándome, como reconociéndome.
EN CASA DE BERENICE. LADRIDOS.
Carmen
Hola, bebé.
Miguel Ángel
¿Berenice está?
Carmen
Caminá ve, vamos a jugar parqués.
Miguel Ángel
Quiero hablar con Berenice.
Carmen
¿No querés que nos entretengamos un rato con el parqués? (POR LOS LADRIDOS) ¡Chito Bolívar, chito! (A MIGUEL ÁNGEL) ¿O es que tenés miedo de que te gane, ve?
Miguel Ángel
Hoy no estoy para parquesazos, Carmen. Dígale a Berenice que Angelito está aquí.
Carmen
(BURLETERA) Ángelito, Berenice no está. Ya no estará más. Se ha ido para Tabogo. La muy zorra se fue sin avisarme. Vení, echémonos un parquesazo bien rico.
Miguel Ángel
Berenice…
Carmen
¿Qué les daba a estos hombres la tonta de Berenice? Así está el venezolano ese, no hace más que tomar Whisky y hablar de Berenice. Entrá bebé, te voy a presentar a otra criatura maravillosa, se llama Antígona, y ahora mismo está en brazos del venezolano. (SE RÍE. POR LOS LADRIDOS) ¡Chito Bolívar!
Miguel Ángel
Esos venezolanos aparte de robarnos todo el petróleo de la Guajira, se vienen a acá llenos de plata a picharnos a las hembras, ¿por qué no vamos y lo sacamos entre los dos, Carmen? (DANDO VOCES DE ESCÁNDALO) ¡Berenice! ¡Berenice! !La vieja Carmen no me quiere dejar entrar…! (ES INTERRUMPIDO POR UN CLAQUETAZO).
ESCENA VIII · El Herbario
ANGELITA LLEVA UN HERBARIO. EN SU MANO ABUNDANTES HOJAS DE DISTINTAS PLANTAS. MIGUEL ÁNGEL LLEVA UNAS HOJAS DE CAÑA BRAVA. OCUPAN PARTES OPUESTAS DEL ESCENARIO
Miguel Ángel
Por donde se camina no se ve sino mangos maduros. Todo está lleno de mangos maduros… y ciruelas. (PAUSA) ¿Qué hay de su vida, Angelita? (PAUSA) Hace días que no veo a Solano Patiño. (PAUSA) ¿Cómo va el colegio? A mí no me va muy bien. El otro día estuve a la salida del Sagrado Corazón pero no la vi ¿está saliendo con otro? Ya se olvidó de mí, ¿cierto? (PAUSA) Mire las varillas de caña brava que me encontré, voy a hacerme un zepelín rosado y verde, si quiere le enseño a hacer zepelines y vamos a elevarlos al patio de mi casa, allá hace buen viento. (PAUSA) ¿Le faltan muchas hojas para el herbario? Si quiere le puedo ayudar. A mí me va muy bien con eso. Angelita, ¿sigue jugando voleibol?
Angelita
Cuando amontono estas hojas las miro y me acuerdo de mi hermano. En los últimos días le dio por amontonar hojas secas, llenaba su cuarto de hojas secas, vivía diciendo que estaba esperando llegar a viejo. Lo encontramos muerto, debajo de la cama, tenía la boca muy abierta, ahogado en babasa y las uñas muy enterradas en las palmas de sus manos. Nunca dejó de soñar con el Barón Jiménez. Estoy harta de esta sociedad de mierda. Mi papá no hace más que beber. Mi mamá nunca sale de su cuarto, vive y duerme aferrada a una biblia. Estoy harta.
Miguel Ángel
Yo también estoy harto, Angelita. (PAUSA) ¿Vamos a cine? (PAUSA) Dígame que si.
Angelita
(PAUSA) Quiero ir a cualquier parte.
Miguel Ángel
Dígame que si Angelita.
Angelita
(LO MIRA Y SE DEMORA EN RESPONDER) Si, si quiero, si
Miguel Ángel
El centro de Cali es una mierda. Estoy harto del norte. Tirémonos para cualquier lado, vámonos para el sureste. En el teatro Libia están presentando un doblete de vaqueros.
Angelita
Sí, odio al norte.
Miguel Ángel
“Bienaventurados los imbéciles, porque de ellos es el reino de la tierra.” Vámonos para el sureste, en el Libia están dando “Más corazón que odio” y “Shane, el desconocido”.
Angelita
¡Sí, vamos al cine!
ESCENA IX · El Cine
CAMBIO DE ILUMINACIÓN. SE OYE UNA GRABACIÓN CON VOCES EN INGLÉS. DISPAROS DE LA TÍPICA PELÍCULA DE VAQUEROS. ATRÁS DEL TELÓN TRES FIGURAS QUE IRRUMPEN
Voz en el Teatro
¡Pague la boleta! ¡Pague la boleta!
Marucaco
¡Páguela usted también! ¡Buenas tardes, pueblo!
Mico
¡Uy, qué balacera tan “jijueputa”, aquí hay que entrar agacha’o! (Pausa)
Voz en el Teatro
¡Bueno, bueno! ¡Silencio pues!
Mico
Qué puntería tan legal tiene ese Shane, donde pone el ojo pone la bala.
Voz en el Teatro
¡Ey, no, no, no, dejen ver la película!
Mico
¡Ah, cuál!
Marucaco
¡Ahí está, detrás del barril, cuidado!
Mico
¡Dele, dele!
Voz en el Teatro
¡Dejen ver la película!
Mico
Al que le choque que se salga… y que se vaya a dar nalga…
Voz en el Teatro
¡Polibio, sacá a esos manes!
Mico
¡Vení sacanos vos, boba!
OSCURO AL CORTARSE LA PELÍCULA
Mico
¡Ey. Polibio, viejo cacorro, soltá el pela’o!
Marucaco
Puras copias vieja, viejo.
Mico
¡Ah! Pero está muy soda la cinta, ojalá que no maten al muchacho.
Marucaco
Esta que estamos viendo sí me gusta, a mí las que no me gustan son esas películas italianas.
Mico
Ah, es que eso es puro cine spaghetti.
VUELVE LUZ GENERAL AL TEATRO
Miguel Ángel
(A ANGELITA) Esta gente del sureste es más animada para ver las películas de vaqueros.
Marucaco
Oiga, pela’o, ustedes dos no son de por aquí, ¿cierto?
Miguel Ángel
No, somos del norte.
Mico
¿Del norte? Eso se nota ahí mismo, oís.
Marucaco
¿La pelada fuma? (LE ESTIRA UN LUCKY)
Angelita
Sí, por favor.
Indio
Mire, vea, puro cinco letras…
GESTO EXTRAÑADO DE MIGUEL ÁNGEL. ANGELITA TOSE EXAGERADAMENTE
Mico
Ah, esa pelada se ve que no sabe fumar.
Marucaco
¿Le viste la carita? Está bien lindita la peladita.
Mico
Esos ricos del norte tienen todas las hembras lindas. Todas.
Angelita
¿Quieren ciruelas?
Indio, Mico, Marucaco
Sí, gracias.
RECIBEN LAS CIRUELAS. ANGELITA TOSE
Marucaco
Niña, no lo aspire si no sabe fumar.
SE APAGA LUZ GENERAL Y VUELVE EL PROYECTOR
Marucaco
¡Ey, pilas que siguió la película!
Mico
¡Pilas, pilas que siguió!
Indio
Ojalá maten a todos esos malparidos indios, oís.
Mico
Sí, que les den bien duro.
Marucaco
Esta película sí está muy bacana.
Mico
Ah, pero nada como “Pueblo embruja’o”.
Voz en el Teatro
¿Sabés qué, flaquito? me tenés mamado, a la salida te espero.
Mico
Ah, ¿entonces por qué no venís y me lo chupás de frente, pues? A ver, a ver, yo veo, a ver.
Marucaco
Es que esta sí está muy chévere.
Mico
Ah, pero nada como “La última venganza”.
Voz en el Teatro
Ah, coman mierda, triplehijueputas…
TERMINA LA PELÍCULA. LUZ GENERAL
Marucaco
Ah, esta película sí estuvo fue muy soda.
Mico
Ah, pero nada como “Río Bravo”.
Indio y Marucaco
¿Río bravo?
Mico
¿Se la vieron?
Indio y Marucaco
No.
Mico
Esa es de un man que mata a otro man, ¿sí o qué? y entonces llega el sheriff, que es John Wayne.
Indio y Marucaco
¡John Wayne!
Mico
John Wayne, como es de serio ese man, ¿sí o qué?, entonces llega y mete preso al man, pero el man tiene un hermano que es el más duro en ese pueblo, oís, entonces va y habla con John Wayne.
Indio y Marucaco
¡John Wayne!
Mico
Como es de serio ese man ¿sí o qué?, entonces llega y le dice: “Si tú no soltar mi hermano, ¡yo prender “candeleo” este pueblo!”
Indio y Marucaco
Uy, qué embalada.
Mico
Qué hijueputa embalada, oiga. Pero entonces John Wayne, como es de serio ese man…
Indio
Uy, ese man es un aspero.
Mico y Marucaco
¿Un qué?
Indio
Un aspero.
Mico
¿En serio?
Indio
Uy, con ese man no puede nadie.
Marucaco
¿Pa’ qué? ¿pa’ perder?
Mico
Entonces el man sale así con la estrella (SEÑALA EL PECHO) y le dice: “Yo ser el protetor del pueblo, ¡tu ponela como vos querás, malparido! ¡Devolvete!”.
Marucaco
¿Pero por qué estás gritando?
Mico
Porque estaban muy lejos, unos por allá y otros por acá… Entonces el hermano del preso va y arma una hijueputa gallada ¡y John Wayne va y arma otra hijueputa gallada! y cuando se van a dar frente a frente… ¡Ah, no!
Marucaco
¿No?
Mico
No, no, no, sí, sino quesque antes había llegado al pueblo una hembrita más linda en la diligencia, ¿oís? interpretada nada más y nada menos que por Angie Dickinson.
Indio
Mirá, mirá, ¿y cómo continúa la cinta, ve?
Mico
Esperate yo le doy continuidad al relato.
Indio
Hágale, hágale, hágale brother.
Mico
Y entonces el preso, como está en la cárcel…
Indio
Uy, el preso, severo motín el que se armó.
Marucaco
Se armó el motín en esa película.
Mico
N’oigan, n’oigan, n’oigan, ¿cuál motín si era un solo preso?
Marucaco
¡Era un solo preso!
Mico
Entonces el hermano…
Indio
Oiga, y explota con dinamita…
Mico
‘Izque dinamita, ‘izque dinamita, ‘izque… usted no la vio.
Marucaco
Ah, usted no la vio.
Mico
John Wayne… (ES INTERRUMPIDO, SE ALEJA CON RABIA Y REGRESA) ¿¡Me van a dejar contar la hijueputa película o no!? ¡Maricas tan cacorros, ‘ome! ¡Me tienen hasta las putas güevas ustedes dos! ¡Esa no es la actitud, esa no es la actitud!
Indio
Estaban en pleno flash forward.
Mico
Oiga, oiga, ’izque flash for… ‘izque flash forward, era un flashback, ¿no ve que era de pa’trás?
Marucaco
Sí, sí, era un flashback.
Mico
Ustedes no saben nada de cine.
Indio
Hágale, hermano lobo.
Marucaco
Hágale, hermanolo.
Indio
Hágale, hermano.
Marucaco
Hágale, man. (RISAS)
Mico
¡Par de malparidos, ah! ¿¡Y me tocan a mí, eh!?
Marucaco
¡Dele, dele!
Mico
Entonces, entonces cuando, cua… ay, marica, ya se me rompió el arco narrativo ¿en qué es que yo iba?
Indio
En que se armaron las galladas.
Mico
¡Ah, sí, sí, sí! entonces se armaron par galladas y se prendió el “chumbimbeo” en ese pueblo. (ONOMATOPEYA DE BALAS)
Indio
¿Y quién gana al final?
Mico
Uuuuhhh, esa película tiene un final lo más de raro, ¿oís?
Indio y Marucaco
¿Sí? qué soda.
Mico
Sí, a lo último ganó John Wayne.
Marucaco
Ah, es que con ese man no puede es nadie.
Mico
Ni el mismísimo putas, en otra película…
Indio
(POR ANGELITA) Hey, pelada, ¿quiere otro cigarrillito?
CLAQUETA. CAMBIO DE ACCIÓN
ESCENA X · El Tiempo de la Ciénaga
Script
Cuando salen del teatro ya son casi amigos. Aquí está el Indio, aquí el Mico y aquí Marucaco. Ya no llueve, pero las calles están desastrosas. Aquí viene una toma con niños jugando en las aguas negras.
Miguel Ángel
¡Eh! ¡Qué olorcito!
Mico
Es que a esto por aquí le llaman Buenos Aires.
Script
Entre todos se cuentan cosas de fiestas, de peladas, del colegio Santa Librada, hablan de salsa. Angelita escucha con atención, los ojos le brillan. llegan a la 25. Ustedes tres se van a despedir, pero ustedes dos (POR ANGELITA Y MIGUEL ÁNGEL) no los dejan.
Angelita
Ay, no se vayan, sigamos caminando otro ratico.
Miguel Ángel
Acompáñennos hasta el centro, ¿les parece muy lejos o qué?
LA SCRIPT SEÑALA AL INDIO
Indio
No, hoy es viernes, no tenemos nada que hacer, en la torre.
Marucaco
Ve, ¿y estos zapatos qué?
Miguel Ángel
Son Florsheim, me los trajeron de los Estados Unidos.
Mico
¡Ah, qué tumbada le pegaron, esos no son Florchein!
Script
Continúan caminando, se cuentan cosas graciosas, se ríen.
Miguel Ángel
¿Y estas camisas qué?
Mico
¿Qué de qué? Son de etamina, son lo último para tirar boletería, ¿oís?
Script
Continúan caminando.
Miguel Ángel
Ey, muchachos, allí queda la casa de Mayolo.
Angelita
Y allí la de Ramiro Arbeláez.
Miguel Ángel
Y allá la de Édgar Poncho Ospina.
Angelita
Ve, allí vive la Rata Carvajal.
Miguel Ángel y Angelita
¡Ey, Óscar Campo!
Miguel Ángel
Ve, ese pela’ito que va con Guillermito Lemos y Clarisolcita es Sandro Romero Rey.
Mico
¡Ey, “gafufo”!
Marucaco
Ve, ¿Y quiénes son todos esos?
Script
Vos, Miguel Ángel, les hablás de Herman Melville. Ustedes escuchan con atención, pero qué van a entender de literatura…
Miguel Ángel
¿Han leído Moby Dick? ¿A Edgar Allan Poe? ¿A Howard Philiphs Lovecraft? ¿Han leido el Ulysses de Joyce? ¿Han visto el cine de Ingmar Bergman? (ELLOS SE QUEDAN EN SILENCIO)
Script
Al caminar se quedan un poco atrás… vos Miguel Ángel te sentís maleta con esa tonadita de salsa de Richie Ray que va cantando Marucaco…
Marucaco
Siento una voz que me dice, Agúzate, que te están velando, siento una voz que me dice agáchate que te están mirando…
Script
Ahora llegan al centro de Cali, ustedes dos (POR MIGUEL ÁNGEL Y ANGELITA) de pura bacanería invitan a gaseosa y a pandebono y ustedes tres ojo al cine.
Indio
Uy, mirá lo que nos regaló Patricia linda, puro punto rojo
Mico
Uh, puro Santa Marta Golden. (PRENDEN UN PORRO)
Indio
Si quieren los acompañamos hasta la “house”.
Marucaco
Si acompañémoslos hasta la casa.
Mico
Hasta donde sea.
Miguel Ángel
¿Por qué no? Ustedes nos caen muy bien. Nosotros hoy entramos en su mundo, ahora ustedes pueden entrar al nuestro. Todo se puede lograr si hay mutuo entendimiento. Uno puede vivir en paz.
FUMAN MARIHUANA Y SE RÍEN
Script
Ahora van por la orilla del Río, vos Angelita te quedas atrás cogiendo hojas para el herbario, vos, Mico, la ayudás y vos, Miguel Ángel, estás a un lado conversando con el Indio y Marucaco.
Miguel Ángel
Estoy muy aburrido estudiando bachillerato.
Indio
En cambio, nosotros la pasamos soda, ¿oís? Diga sino viejo Marucaco que nosotros la pasamos chévere.
Marucaco
Sí, la pasamos chévere, lo que pasa es que vos estudias con curas.
Script
Ya estamos a la altura del Museo La Tertulia. Al frente un letrero: “Artemio Franco, vende”.
Indio
Uy, qué mansión, mirá, ve…
Indio y Marucaco
“…la caída de la Casa Usher”
Script
Aquí va una toma de cielo despejado y luna llena. Estamos cerca del Charco del burro. Vos Angelita, te adelantas un poco y le tomás la mano a Miguel Ángel, estás como toda llevada.
Marucaco
Qué pela’ita tan lindita la que tiene este man. Diga sino viejo indio, diga si no viejo miquín. Qué noviecita tan linda la que tiene este man.
Indio
Muy chévere, ve.
Script
Vos Mico no respondés nada, mirás a Angelita como con cara de sufrimiento, oís, como si no comprendieras el mundo y arrastrás los zapatos en la hierba, así, ve, como todo trabaleto y decís: “ah, mejor nos vamos”.
Mico
¡Ah, más texto…! (REALIZA LA ACCIÓN) Ah, pfft pfft pfft, jajaja, mejor nos vamos, chao, suerte, nos vemos.
Script
Y se despiden en ralenti, puro caliwood, ve.
LOS TRES AMAGAN CON IRSE
Miguel Ángel
¡Ey, muchachos! ¿No quieren acompañarnos hasta la casa, o qué?
Mico
Ah, es que queda muy lejos.
Miguel Ángel
Apenas cuatro cuadras, ¿Ya están cansados, o qué?
Marucaco
Lo que pasa es que ya está muy tarde.
Mico
¿Los acompañamos?
Marucaco
Tocó.
Script
Caminan todo el tiempo de cara hacia la luna. Vos Angelita estás cada vez más llevada. Dejan la orilla del río y suben por una de las calles laterales hasta Santa Teresita. Vos Mico, adelantate un poco y caminá junto a Angelita, la seguís jodiendo con ese tema del herbario.
Indio
Ey, ruédenlo, ruédenlo.
Mico
Ah, yo no quiero más.
Indio
Puro rey de reyes…uy, qué viaje… mirá, ve, mirá, ve, ve, mirá, un meteorito…
Marucaco
¡Velo, velo!
Mico
Cuál, es un jumbo, “Avianca te lleva”.
Angelita
Miguel Ángel, deciles que se vayan. Me siento mal. Estoy cansada, soy desgraciada, lo supe desde siempre. Una tarde en la finca, lloviendo, descubrí el acto de mi vida, una ciénaga.
Miguel Ángel
¿Una ciénaga?
Angelita
Toda mi vida es una ciénaga… nuestro tiempo es una ciénaga…nuestra época es una ciénaga.
Script
Angelita, aquí viene todo tu monólogo sobre el mar y tu sufrimiento. Vos Miguel Ángel mientras tanto le haces señas para que Angelita se calle, para que sus palabras no lleguen a los otros. Ustedes ya no miran más las casas de los ricos y miran reiteradamente a los dos. De pronto, Miguel Ángel, te voltiás y te aterrás de ver la cara del Indio. Ese man está perdido en un delirio sin nombre. Vos Indio no enfocás bien las imágenes, la mirada no la apartás de Angelita, estirás una mano y avanzás hacia ella. Empezás a temblar con espasmos como de fiebre. Tenés el infierno adentro. Vos Indio e le lanzás y la agarrás de la cara y le ponés tu boca en su boca. Vos Angelita pegás un chillido de asco.
Angelita
¡Cochino! ¡Malparido! ¡Hijueputa!
Miguel Ángel
Nos vamos, se acabó la amistad. Quisimos ser legales pero ustedes no entienden.
Script
Indio quedate atrás, saca un cuchillo, y se lo hundís a Angelita. Luego se meten el Mico y Marucaco y también la acuchillan. Angelita al caer fuerza el cuello para tratar de ver a Miguel Ángel.
Angelita
(EN OFF) Toda mi vida es una ciénaga… nuestro tiempo es una ciénaga…nuestra época es una ciénaga.
Script
Vos Miguel Ángel no reaccionás, quedás como atemba’o… ¡Silencio, prueba de sonido!
Miguel Ángel
¿En dónde estoy? ¿Qué hago? ¡Angelita! ¡Angelita!
PASO ESTRUENDOSO DEL TREN
Script
Quedás allí parado frente a ellos, frente a frente. Escapás. (CLAQUETA) Llegas hasta tu casa. Cruzas el alambre de púas, abrís la puerta de tu casa, atravesás los corredores y te detenés en la cocina. Ahí olfatiás. La sirvienta te siente y al ver tu cara adivina todo lo que ha pasado. Ella trata de huir pero vos le cerrás la puerta del fondo. La sirvienta se arma de una olla en una mano y un cuchillo en la otra y arremete contra vos y vos contra ella. La tirás al suelo y la pateás insistentemente en la barriga. Ella trata de alcanzarte con el cuchillo y logra cortarte en el brazo izquierdo. Vos le rompés la cara a esa vieja, la estrellás contra el azulejo. La vieja suelta el cuchillo y vos la acuchillás una y mil veces.
Miguel Ángel
He tenido que matar a una vil sirvienta para darle cumplimiento a mi destino fatal. ¿Qué es eso venir de la sierra a la ciudad a servirle a esta sociedad de mierda para que yo pueda llegar temprano al colegio? Ya no le servirás más a nadie el café frío y no podrás robarle los vestidos a mi madre.
Script
Irma la Dulce está dormida. Vos sacás una sábana blanca y envolvés el cuerpo de la sirvienta muerta. Limpiás todo con Jabón Fab y dejás todo el lugar completamente limpio. La cargás y la enterrás debajo del palo de mango, y te vas luego para el cuarto de tu mamá.
Miguel Ángel
He venido a hacerte compañía Irma. No saldré ya nunca más de la casa. Nunca más.
Script
Y te pasas toda la noche condenando puertas y ventanas, enmallando las ventanas y cubriendo las mallas con papelitos rojos. Te encontrás unos binóculos viejos y miras todo el tiempo hacia afuera. A Angelita al otro día la encuentra un barrendero y su foto sale en la primera página de todos los periódicos. Todos los colegios van al entierro. Esa burguesía de Cali está toda alborotada. Todos saben que los asesinos son del sureste. El presidente ofrece la recompensa de 500.000 pesos. A ustedes les empieza su infierno. Los tres reciben la noticia. La familia del Indio acaba de comprar televisor y ahí se entera de la fabulosa recompensa. Cada uno se imagina lo que puede comprar con ese dinero y dónde va a ir una vez que delaten al otro. Vivir ricos, en paz. Se quedan un día y medio pensando en esto, sin salir a la calle, retorciéndose en la cama, sin comer. Al mediodía del 18 de mayo de 1968 la opresión se hace insoportable. Vos Indio pensás que si no los denunciás rápido esos dos manes te denuncian a vos, con que agarrando pueblo. Exterior. Noche. (CLAQUETA) El sitio de delación es el Permanente Norte, la Primera con Veintiuna. Cuando estás llegando al permanente te encontrás con el Mico y Marucaco. Los tres iban corriendo a denunciarse y a cobrar los 500.000. Pero de súbito se encuentran y… se abrazan. Habían estudiado juntos desde niños en el Marco Fidel Suárez, juntos habían ingresado al Santa Librada y juntos aprendieron a nadar en el río Pance.
Indio
Que se guarden los 500.000 pesos.
Marucaco
Sí, sí, que se metan esa plata por donde les quepa.
Mico
Sí, no necesitamos esa plata… casi pa’ nada. (ALEGAN)
Script
Perfecto. Esa noche se pegan la borrachera más tiesa de sus vidas.
Miguel Ángel
Allí, en esa borrachera fue que decidieron ir hasta mi casa, que ya conocían y matarme a mí también, yo que me la paso todo el día viendo con binóculos los vi venir, cruzaron el alambre de púas y entraron en mi propiedad, corrí a esconderme, encontraron una ventana fácil de romper, cortaron la malla y el papelillo rojo. Yo traté de recordarles que algún día, en algún tiempo, había existido una amistad.
Script
El Indio vacila.
Miguel Ángel
Al igual que ustedes yo también he pensado mucho en la muerte en estos días.
Script
A ustedes todo eso les parece literatura y sacan los cuchillos.
Miguel Ángel
En ustedes no existe la clemencia. Raza de perdedores.
LOS TRES SE DIRIGEN HACIA MIGUEL ÁNGEL CON SUS CUCHILLOS. LA IMAGEN SE CONGELA
Entonces me mataron. Marucaco se llevó un radio transistor, fue lo único que robaron. Mi madre ni se enteró, debió creer que yo decidí dejarla, sé que todavía quedaban latas de sardina, de modo que se pare y las busque, pero es que ahora que estoy muerto ella me llama y me llama y yo así no encuentro la paz nunca. Esa misma noche ellos volvieron a emborracharse, el Indio consiguió novia y el otro año salen graduados nítidos. Cada vez que aquí en Cali hay tropeles ellos meten es de una. En los últimos meses se han aficionado al cine y no se pierden ninguna de Charles Bronson.
Script
Fue así como el crimen de Angelita Rodante y Miguel Ángel Valderrama Ríos quedó en el más completo misterio. Okey.
Altavoz
Angelitos Empantanados, de Andrés Caicedo. Escena final. El Tiempo de la ciénaga. ¡Silencio! ¡Se rueda!
CLAQUETAZO. OSCURO