La estatua de Pablo Anchoa
De la Galería Salesiana
Ficha técnica
- Autores
- Galería Salesiana
- Estreno
- Año 1979
ESCENA I
ANTONIO Y JOSÉ, SENTADOS, BEBEN Y JUEGAN…
Antonio
(AGITANDO LOS DADOS): me toca a mí. Más ya se sabe que nunca soy afortunado.
José
Ea!.. Juega pronto, Antonio, apresúrate, tienes el aspecto de un concejero municipal que juega la suerte del municipio.
Antonio
Mi municipio es mi bolsa, y tú me la has saqueado ya. Me desquitaré.
José
Pero no acabas. Sabes que tengo hambre.
Antonio
Ah!… ah!… que novedad y cuando dices que no la tienes .ve al restaurante la zorra y no te faltará algún trozo de carne salada.
José
Tengo tanto apetito que devoraría un buey con cola y cuernos .
Antonio
(Tira los dados). Fortuna, ayúdame!…
José
Ases!… ases!… has perdido!…
Antonio
Pestes y culebras a la fortuna. Y al diablo.
José
Cómo!…tienes miedo de perder otra vez?
Antonio
Bah!… me crees tan cobarde!… he perdido y quiero beber!
José
Aah!…avaro condenado!…tienes miedo de perder otro litro…
Antonio
Yo miedo?… cacho de bruto!… asno…
José
Asno yo?…
Antonio
Si, tú!
José
Ah villano ¡…
ESCENA II
Alguacil
Ea! Ea!… qué sucede?… que significan estos síntomas de revolución?
Antonio
Qué revolución!…queremos beber y nada más.
José
Queremos estar alegres.
Alguacil
Eh!… Eh!… digo: que significa este queremos? queréis burlaros de la fuerza pública municipal?
Todos
Que está usted diciendo?
Alguacil
Aah! bien digo yo. (Estos tienen facha de internacionalistas subversivos; pero basta, veremos, en todo caso no los perderé de vista). Tened presente que están prohibidas todas las reuniones: solamente se permiten las en que entran a tomar parte una sola persona.
Antonio
Pues entonces como hacemos para estar reunidos en las solemnidades?
Alguacil
Pueden, pueden estar todos juntos, pero separados, uno detrás del otro… y basta ya de observaciones.
José
Perdone señor alguacil, explíqueme lo que está escrito en aquel cartelón, por que lo he leído varias veces y no entiendo ni jota.
Alguacil
Vos… vos… sois un ignorantón, brotado de rustica y prosaica estirpe.
José
¡Ah! Ud. También… ud. También tiene mucha razón.
Alguacil
Quiere decir que hoy al mediodía en punto, tendrá lugar la solemne inauguración del monumento.
José
¡Cómo!…hoy se descubrirá la estatua de Pablo Anchoa?
Alguacil
Precisamente de, de Pablo Anchoa el grande, muerto tres meses ha, batallado contra los enemigos a favor de la patria.
Antonio
Y allá está la estatua?
Alguacil
Allí hasta el momento no está sino el pedestal, la estatua se halla todavía en la oficina del escultor.
José
Y… de donde es el escultor?
Alguacil
No lo sabéis… es un véneto de Venecia.
Antonio
Cáspita! Debe ser una notabilidad, verdad?
Alguacil
¡Eh!… sin duda. Tratándose del primer mártir de la patria, era muy lógico que se buscara un escultor que fuera una divinidad, una lumbrera resplandeciente en el atre.
José
Y cuando se dará inicio a la función?
Alguacil
Al mediodía en punto.
Antonio
Ah… qué bien….vamos, vamos a prepararnos y a convidar a los amigos.
Alguacil
Id pues, pero cuidado con las reuniones y los altercados. El ojo vigilante de la fuerza pública municipal siempre vigila… basta veremos en todo caso no los perderé de vista. (SALE).
ESCENA III
Pablo Anchoa
finalmente he llegado. Que significaran todas estas pesquisas e indagaciones? Fiesta no hay… mercado tampoco…más… en fin, en pocas palabras respetable público, diré quién soy yo. Soy nada menos que Pablo Anchoa. Cinco años a yo era el cocinero del restaurante la zorra, pero piedad del alcalde que, entre paréntesis, me quería muchísimo. Un día, fatal para mí, tuve que abandonar mi cocina y mis cacerolas para alistarme en el ejército, y naturalmente, apenas los oficiales de mi batallón supieron que yo era un hábil maestro de cocina, me hicieron cargo de sus cenas, sus almuerzos y banquetes. El día precisamente en que acabe mi servicio, antes de volver a mi tierra, quise preparar un exquisito banquete a mis superiores, pero ya por el deseo de pegarme una buena lucida, ya por el placer que experimentaba al regresar a mi patria, el hecho es, que en lugar de echar salsa de tomate a la sopa lo que eché fue gasolina.
Ellos creyeron que lo había hecho de aposta y me buscaban para matarme. Me tuve que esconder y ponerme está barba postiza para no ser reconocido, ahora me dirijo hacia… bueno hacia un lugar donde un amigo me enviará los papeles de identidad que por el afán de escapar deje olvidados en el cuartel… y… viene gente, quién será?
ESCENA IV
Alcalde
Ah… no cabe duda mi querido y benemérito señor alguacil, yo después del príncipe Roba gallos, alcalde de Roma, soy el funcionario más conspicuo y encumbrado de la región.
Pablo Anchoa
(A quién veo, al alcalde don pancracio, mi antiguo amo).
Alcalde
Y cuando los extranjeros de aquí a doscientos, quinientos, mil años, vengan aquí…y por que usted señor alguacil, todavía no está al corriente de la grandeza de…
Alguacil
Cáspita!… ilustrísimo señor alcalde, como puede usted suponer eso.
Alcalde
Un día sin duda no muy lejano, llegará a ser está una ciudad de mucha elevación, una segunda capital que se registrara en los anuarios de la historia: por que tenemos el honor de poseer la silla de Atila, Rey de los once.
Alguacil
El señor alcalde querrá decir de los Hunos.
Alcalde
Ah!, como no, de los Hunos y que arán otros y que eran los mismos de los otros y que eran once. Ah así lo entendía yo; aquel Atila que proclamaban…
Alguacil
Flagelum dei.
Alcalde
Cabalmente, que significa el castigo de los dioses. Pues bien, cuando los extranjeros lleguen aquí, al contemplar en aquel pedestal la lápida que dice: este monumento fue construido por el alcalde Don Pancracio El sordo, propietario del restaurante la zorra…
Alguacil
Con posada y pastaje.
Alcalde
Eso es…acabarán de lapidarme a mi también, y esto es lo que precisamente ansió yo, alma de mi bisabuela.
Alguacil
Pero el problema está en que si seguimos a este paso, habrá más momentos que plazas donde colocarlos.
Alcalde
Pues entonces se harán fabricar nuevas plazas para eregir los monumentos; para eso es el poder, para joder.
Alguacil
Aguda idea y sublime, digna de su alta perspicacia.
Alcalde
A propósito, benemérito señor alguacil, no ha visto usted al escultor, o mejor dicho al señor marmóreo.
Alguacil
Quién? Telarañas?
Alcalde
El precisamente.
Alguacil
Me encontré con él ayer por la mañana y me dijo que iría a dar el último golpe de mano a la estatus.
Alcalde
Y dile con este bendito último golpe; todos los días va repitiendo lo mismo. A fuerza de darle tantos golpes temo que acabará por arruinarla del todo, cuando se dice el último, debe ser el último… el último…
Alguacil
Pero óigame, señor alcalde, hay que distinguir. Por que existe el último, el antepenúltimo, el ultísimo y el último posteriormente definitivo.
Alcalde
Ea!… Ea!…qué me está enumerando?… la escala cronológica de los últimos…!
Alguacil
(MIRANDO A PABLO ANCHOA) Señor Alcalde, señor Alcalde ya vío aquel personaje?…
Alcalde.- es la primera vez que tengo el placer de dirigir hacia el mi perspicaz mirada.
Alguacil
Llegó desde hace poco al pueblo.
Alcalde
Será algún extranjero que vino para la celebración.
Alguacil
Hum…tiene la barba demasiado larga, para tomar parte en alguna fiesta, acostumbra uno afeitarse primero.
Alcalde
A mi me parece también así, ya que usted lo dice.
Alguacil
(Aquella barba despierta en mi sospechas….basta veremos… en todo caso no lo perderé de vista).
Alcalde
Dígame, señor benemérito alguacil, ahora no tiene nada que hacer?
Alguacil
Voy a inspeccionar las tropas y los lugares más públicamente frecuentados del pueblo, para ver si puedo descubrir y echar a la cárcel a algún internacionalista subversivo.
Alcalde
BUENO!… BUENO!… Vigilad con negligencia y circunspección. A propósito, hágame usted un favor; pasando delante de la imprenta tipográfica, averigüe si fijaron aquel aviso que mande publicar ayer.
Alguacil
Qué aviso señor Alcalde?
Alcalde
AH!… Ah!… no lo sabe usted?
Alguacil
Yo no… y me parece que como la segunda autoridad del pueblo…
Alcalde
No recuerda usted el último incendio acontecido en la hacienda de los Granadillón, que por la demora de los bomberos que llegaron tarde, todo quedó destruido por las llamas, aquella pobre familia está reducida a la más completa miseria. Pues precisamente por eso, para que de hoy en adelante no cundan más semejantes errores, hice publicar un edicto en virtud del cual los bomberos tendrán que hallarse en el lugar del incendio media hora antes. Comprende… (EL ALGUACIL SALE RIENDOSE)
Pablo Anchoa
Señor…
Alcalde
Señor caballero extranjero; usted sin duda vino para asistir a la ceremonia?…
Pablo Anchoa
Cabalmente, a la ceremonia.
Alcalde
(No lo dije yo!…apenas divulgada la noticia de la lapidación, llueven los extranjeros de todas las siete partes del orbe terraco).
Pablo Anchoa
Por favor, a que horas se dará principio a la función?
Alcalde
Al medio día en punto; es decir, dentro de media hora.
Pablo Anchoa
Mil gracias.
Alcalde
Prepárese para ver algo grande, algo monstruoso.
Pablo Anchoa
Verdad?
Alcalde
Sin duda. No me tocaría a mí decirlo, pues yo soy… usted señor no tiene el honor de conocerme?
Pablo Anchoa
Yo no.
Alcalde
(QUITANDOSE EL SOMBRERO) El Alcalde; el alcalde del pueblo y comarcas limítrofes.
Pablo Anchoa
(QUITANDOSE EL SOMBRERO) Ah! Señor Alcalde…
Alcalde
Permítame, permítame señor que me desahogue con usted.
Pablo Anchoa
Bien pueda hágalo, señor alcalde.
Alcalde
Usted sin duda, sabrá quien era yo y que hizo el celebérrimo personaje, al cual le dedique un monumento especial y marmóreo, ah perpetua y real memoria.
Pablo Anchoa
A decir verdad, muy poco estoy enterado del asunto, pues acabo de llegar.
Alcalde
Si! Si! Yo mismo entonces lo iluminaré. Dicho personaje no es nada menos que Pablo Anchoa, nuestro conciudadano.
Pablo Anchoa
Ah!…
Alcalde
Cabalmente, Pablo Anchoa, ex cocinero y guerrero a la vez.
Pablo Anchoa
(Soy precisamente yo).
Alcalde
Hace tres meses, leyendo el periódico “La Sombra Turquina” supe que el pobre Pablo Ancho había muerto en un encuentro con los asesinos. Entonces yo aproveché la ocasión y le hice erigir un monumento a su eterna y rea memoria.
Pablo Anchoa
(Esta si que es curiosa; a mí… un monumento…)
Alcalde
Verbi- gracia; usted conoció a nuestro Pablo Anchoa?
Pablo Anchoa
Si lo he conocido!… vaya…como a mí mismo, como a mí mismo.
Alcalde
Dice de veras?… esto me hace llorar; me arranca una lagrimita de conmoción de ambos ojos; yo, imagínese usted, lo tuve en calidad de cocinero en mi restaurante; nada menos, nada menos. Qué honra para mí.
Pablo Anchoa
(Y a mi me lo dice).
Alcalde
Ah!… Valiente cocinero!… para gastar poca manteca en los fritos, no había quié lo igualara.
Pablo Anchoa
(Viejo tacaño)
Alcalde
Decía usted?
Pablo Anchoa
No, que cómo debe ser el monumento? La estatua?
Alcalde
Ah! Ah!…debe ser una estatua monumental, ecuatorial.
Pablo Anchoa
Cómo!… cómo!… Tal vez querrá decir ecuestre.
Alcalde
Ah!… sí. Sí. Sí… eso mismo, eso mismo.
Pablo Anchoa
(Pero que burro), más si Anchoa pertenecía a la marina.
Alcalde
Y eso que… que… que…no puede uno estar a caballo perteneciendo a la marina?…pero costando demasiado el caballo de mármol, yo permití al escultor que hiciera una estatua ecuat… ecuestre, sí pero de a pie.
Pablo Anchoa
Esta sí que es curiosa, cómo hará para salir del apuro?…
Alcalde
Cómo hará!… cómo hará!…usted dice lo mismo que aquellas calabazas de mis concejales municipales “Seños Alcalde, cómo hará el pobre escultor?…”. Más yo que como alcalde en expectativa de la cruz de honor, tengo más perspicacia y más gente en el balcón que todos ellos, hice una propuesta que los dejó a todos con la boca abierta: dije: “el escultor no tendrá sino que añadir a la estatua, un par de espuelas a los tacones y un zurriago en la mano derecha; así se comprenderá hasta la evidencia que no está de acaballo, que está a tiro… a tirito… de montar sobre el caballo”. De este modo se conseguirá al fin esperado y poseeremos una estatua ecuat… ecuestre… pero de a pie…que le parece a usted?
Pablo Anchoa
Magnifico!… magnifico!… Y quién es el escultor?
Alcalde
Ángel Telarañas, celebérrimo marmóreo oriundo de… y domiciliado en Venecia. Le doy diariamente cien pesos, lavado, comida. Y todo esto para que viniera a trabajar aquí; luego, concluida la obra, le daré cien mil pesos a titulo de gratificación.
Pablo Anchoa
Puede estar contento con ese dinero.
Alcalde
Sin duda, sin duda; a mí siempre me gustaron las rarezas. Por lo de más el dinero no lo saco de mi bolsillo, si no de caja municipal. Y con todo, quién lo creyera? Telarañas vive quejándose con Ataulfita mi hija, y, Ataulfita a su vez se queja conmigo que soy alcalde estipulante y aceptante.
Pablo Anchoa
Si no me equivoco aquella debe ser su hija.
Alcalde
Ah!… sí, sí, la refunfuñona, pero hoy es fiesta internacional y por consiguiente no quiero recibir quejas.
ESCENA V
Ataulfita.- Papá, papá…
Alcalde
(A PABLO ANCHOA) Oiga… oiga… Mi casa se podría llamar el puente de los suspiros!…con su permiso (A ATAULITA). Ven, ven acá, Ataulfita, tengo que decirte una palabra en confianza.
Ataulfita
Si papá.
Alcalde
(Ves aquel hombre).
Ataulfita
(Si papá).
Alcalde
Aquel es un hombre, o mejor dicho, un extranjero que acaba de llegar para la lapidación de la estatua. Procura conducirlo al restaurante para el desayuno.
Ataulfita
(Trataré de hacerlo papá).
Alcalde
(Procura hacerle tragar aquella carne que nos quedó de la semana pasada. Comprendes, estas son circunstancias que tenemos que aprovechar).
Ataulfita
(Déjame a mi el cuidado).
Alcalde
(A PABLO A.)Ahora voy en busca del escultor, porque ya es tarde. Me perdonará si lo dejo, tengo que tratar con él un asunto de trascendental importancia. Con el permiso de usted.
Ataulfita
Papá, papá, escucho.
Alcalde
Alma de mi abuela, qué quieres?
Ataulfita
(Hiede mucho).
Alcalde
(Qué es lo que hiede?).
Ataulfita
(La carne)
Alcalde
(Poco daño, poco daño. Échale un poco de vinagre y limón)
Ataulfita
(Pero entonces quedará muy agria)
Alcalde
(Que no ves que es extranjero, y los extranjeros entienden poco de esto) (SALE).
Ataulfita
Usted señor vino para la fiesta?…
Pablo Anchoa
Sí, mi niña, conocí al héroe… y tú lo conociste también?
Ataulfita
Ah! Mucho! Muchísimo!…
Pablo Anchoa
Aquí en el pueblo, hablan con frecuencia de él? Lo recuerdan?
Ataulfita
Muchísimo. (SUSPIRA). Pobrecito!… morir y sin la esperanza de volver; y ahora precisamente cuando había adquirido tantas riquezas…
Pablo Anchoa
Y por qué? Y por qué?
Ataulfita
Porque su tía Catalina murió y le dejó una herencia.
Pablo Anchoa
(Una herencia!… caramba!…ahora me doy a conocer … Ah!.. desdichado de mi… Viene el alguacil y no tengo el pasaporte. Tendré que ocultarme)…Con permiso, voy a tomar el desayuno.
Ataulfita
Sí, voy a servirle.
ESCENA VI
Alguacil
Pss… pss… Ataulfita, ataulfita…
Ataulfita
Mande, señor alguacil…
Alguacil
Conoces a ese forastero?
Ataulfita
Yo no,
Alguacil
Porque mira, a mi nadie me quita de la cabeza que es un individuo es un pájaro de mal agüero. Basta veremos, espere señor alguacil, que tome su desayuno y pague la cuenta.
Alguacil
Eh! Eh! Déjame obrar a mi que soy un funcionario público. Comenzaré por pedirle el pasaporte y si no lo tiene; no lo perderemos de vista.
Ataulfita
Espere, espere,…
ESCENA VII
Telarañas
Ataulfa, ataulfa!…
Ataulfita
Qué quiere?
Telarañas
Escóndeme, por amor a Dios; yo me hallo en un gravísimo apuro y estoy a punto de suicidarme.
Ataulfita
Qué, qué?!… yo nada entiendo; explíquese…
Telarañas
Me veo obligado a confiarte un terrible secreto. Figúrate… la estatua todavía no la he empezado.
Ataulfita
Cómo!… ni siquiera ha traído el mármol?
Telarañas
Bah!… Ni siquiera lo he comprado… todavía está en la fabrica.
Ataulfita
Luego, usted nos ha engañado a todos?
Telarañas
Yo qué!… son los demás los que me han engañado a mí; yo prometí entregar la estatua, pero no hacerla yo… esperaba encontrar una por ahí arrinconada, pero no me fue posible.
Ataulfita
Y ahora qué hará…?
Telarañas
Si tú quisieras me podrías ayudar.
Ataulfita
Yo? Y cómo?
Telarañas
Busca algún pretexto para que el alcalde me entregue los cien mil pesos de la gratificación; luego sacaras otro tanto de la caja del restaurante, me los consignarás a mi y luego te llevaré a Venecia.
Ataulfita
Y qué necesidad hay que yo vaya a Venecia?
Telarañas
Quién, quién es el tonto que no quiere visitar a Venecia?
Ataulfita
Yo por ejemplo.
Telarañas
Ea! Ataulfita, hazme este favor.
Ataulfita
Ah, no! Eso no lo haré nunca.
Telarañas
Derrota completa.
ESCENA VIII
Pablo Anchoa
Ah! Señor, por el amor de Dios, usted que no me parece un hombre de la ley, sálveme, sálveme…!
Telarañas
Salvaros, y de qué?
Pablo Anchoa
De las manos del alguacil, si, del alguacil,… estaba yo tomando mi desayuno cuando se me presenta y me pide el pasaporte. Yo no lo tenía y para poder huir le arroje en la cara un cacharro de mazamorra caliente. Ay….pobre de mí! Si me encuentra!… ocúlteme, ocúlteme en algún sitio.
Telarañas
Más yo no tengo el honor de conoceros.
Pablo Anchoa
Yo soy Pablo Anchoa.
Telarañas
Ah! Mucho gusto. Yo soy Ángel… Pablo Anchoa!… Pablo Anchoa!… mi estatua!! Oh! Mi estatua!… Haced de cuenta que sois de mármol y ejecutad todo lo que yo os indicaré. (LO CUBRE CON EL MANTEL).
ESCENA IX
Alguacil
Ash! Bellaco!… Hijueputa! Me ensució toda la cara; pero no lo perderé de vista.
Alcalde
Es una traición y trampa clara y redonda, alma de mi abuela.
Telarañas
Qué dice, señor Alcalde?
Alcalde
Sí señor… estoy altamente enojado con usted. Fui a su oficina y no encontré ni rastro de la estatua…
Todos
De veras? De veras?
Telarañas
Eso mismo digo yo porque la estatua ya está aquí.
Todos
Oh!… oh!… (SE ACERCAN A LA ESTATUA)
Telarañas
Alto, alto… primero tengo que colocarla sobre el pedestal.
Alcalde
Pero usted sólo no lo podrá hacer. Ea! Ayudadle…
Telarañas
No hace falta; dejadme a mí el cuidado. Abrid campo.
Alcalde
Sí!… sí!… si yo lo he dicho siempre que el celebérrimo Telarañas no podía faltar a su palabra.
José
Ah!… Quién sabe que belleza de estatua es…
Antonio
Que honra para este pueblo!
Alguacil
Parece que la haya hecho al natural.
Telarañas
Ya está todo arreglado.
Alguacil
Cómo? La colocó en su sitio?
Telarañas
Ciertamente, ya está sobre su pedestal.
Alcalde
Acaso no es de mármol?
Telarañas
Me explicaré. Habéis de saber que 555 años antes de la fundación de Roma…
Alcalde
Alma de mi abuela!… Qué me está usted diciendo!…la fundación de Roma… de Roma…
Telarañas
Os suplico que hagáis silencio.
Alcalde
Silencio!…Todo el mundo silencio!…Benemérito señor alguacil, haced que se calle la vil y rumorosa plebe.
Alguacil
Silencio!… digo!… Ea! Ea!… silencio porque habla el celebérrimo escultor.
Telarañas
Pues, 555 años antes de la fundación de Roma, se había perdido un gran secreto; se llamaba el secreto de la barrabagalamentofotoescultura y…
Alcalde
Eeh!… Eeh!… despacio… despacio, señor Telarañas, porque yo no he comprendido nada; es decir, entendámonos, yo, yo he comprendido, si, porque soy el alcalde y tengo mucha penetración; pero es mi pueblo, son mis súbditos los que no han comprendido nada. Ha dicho usted?…
Telarañas
De la barrabagalamentofotoescultura.
Alguacil
Ah! Ah! Ahora sí!… de la barraca…barrabas… basura…es inútil; No puedo pronunciarla, porque me faltan tres muelas y… y… luego no tengo los anteojos.
Telarañas
El secreto consiste en darle a la escultura el color natural de los cabellos, de los ojos, de la piel, hacerla viva y que resista al sol, a la lluvia, a la nieve, como si fuera de mármol de carrara.
Alcalde
Alma de mi abuela!…Usted me hace caer de las nubes.
Telarañas
Pues bien, señores…este secreto lo hemos descubierto ahora nosotros, y de él presentamos al público una prueba elocuente en la estatua de Pablo Anchoa. Mirad… (QUITA EL MANTEL).
Todos
Es él, es él, el mismo, el mismo…
Alcalde
Cómo está al natural!… Me parece verlo cuando estaba en grandes apuros, corriendo por acá y por allá manejando con suma agilidad sus cacerolas y cucharones.
Telarañas
Qué opina señor alcalde?
Alcalde
El alcalde queda altamente atónito y circunspecto; bello, bello, bello… pero… mi querido escultor, me parece que tiene un pequeño defecto. Es cosa que naturalmente se escapa a los ojos de los profanos, pero no de los míos, que soy muy versado en el arte. Y es que la pierna derecha me parece más corta que la izquierda.
Telarañas
Eh!… Eh!… se remedia, se remedia muy fácilmente, se alarga y se le estira un poquitín.
Alcalde
Eh? Y como lo hace?
Telarañas
Por medio de la barrabagalamentofotoescultura.
Alcalde
Aah!… por medio de la bacarraba… Eh! Malditas palabras largas!
Telarañas
Remediado.
Alcalde
Ahora corra la cortina y arrójese sobre mi corazón para que estalle mi profunda conmoción. (LO ABRAZA)
Telarañas
Por favor, Señor alcalde, no me podrían dar de una vez la pequeña gratificación…
Alcalde
Alma de mi abuela! son así todos estos talentones. Bien, iré yo mismo a sacar los cien mil pesos de la caja municipal y a traer al mismo tiempo el discurso que hice exprofeso, para la inauguración y la lapidación del monumento. Estoy contento. Acá la mano!… Bueno Bueno…
Pablo Anchoa
(Bueno, bueno…)
Alcalde
Quién repitió mis palabras?
Todos
Ninguno, ninguno…
Alcalde
Cuidadito! Eh!…porque estando en las solemnidades y estando en función, no admito bromas. (A TELARAÑAS)mis parabienes. Bueno!… Bueno!…
Pablo Anchoa
(Bueno!… bueno!…)
Alcalde
Pero, en fin… queréis remedar la tétrica voz del alcalde?
Telarañas
(Maldito) Ah!… ya entiendo… es el eco… es el eco…
Todos
El eco?
Telarañas
Sí! sí!!… ahora con la voz vibra el monumento y se produce el eco. Todo por el efecto de la barrabagala…(EL ALCADE LE TAPA LA BOCA) quiere oir, señor alcalde?
Alcalde
Oigamos!
Telarañas
Aia!
Pablo Anchoa
(Aia)
Telarañas
Nos van a pillar!
Pablo Anchoa
(… a pillar!)
Telarañas
Uuh!
Pablo Anchoa
(Uuh!)
Alcalde
Uuh!… Uuh!… se asemeja al papagayo de mi secretario. Bueno! Ta bien! Señor alguacil; una ovación; una ovación!…
Alguacil
Qué viva el celebérrimo señor Telarañas!
Todos
Qué viva!…
Telarañas
Gracias, gracias!… amigos. Ahora es preciso darle el último golpe a la estatua y desearía quedar solo. Id a vuestras casas; dentro de media hora correré el velo; y entonces, quién quiere declamar algún discurso, bien lo podrá hacer.
Alcalde
Ya… yo como primera autoridad del pueblo daré a los demás el ejemplo; voy de una vez a traerlo. Queridísimo señor telarañas; otro abrazo… Bueno ¡… Muy bien!…
Pablo Anchoa
(Bueno!… muy bien!…)
Alcalde
(Será el eco?…Uhm!.. Quiero asegurarme) Señor Telarañas, quiero pedirle un favor…Usted comprenderá que los viejos no creen si no lo tocan todo con las manos… yo quisiera…
Telarañas
Tocar la estatua?
Alcalde
Casi!.. casi… quisiera conocer este juguete del eco…quisiera probar, así, por curiosidad…
Telarañas
Bien pueda hacerlo, señor alcalde.
Alcalde
Más, cómo se hace? Yo no tengo práctica. Tenga la generosidad de indicarme el sitio más apto.
Telarañas
Está bien… Ah!…
Pablo Anchoa
(DEBIL) (ah!…)
Telarañas
No… aquí no da buen resultado.(CAMBIA DE SITIO). Oh ¡…
Pablo Anchoa
(BAJO) (Oh ¡…)
Alcalde
Tampoco… demasiado débil …
Telarañas
A ver si desde aquí…Ah!…
Pablo Anchoa
(RESIO). (Aah!…)
Telarañas
Este… Este es el sitio, señor alcalde.
Alcalde
Ya voy… ya voy… mi benemérito alguacil…silencio…!
Alguacil
Silencio… que el alcalde está funcionando.
Alcalde
Ea!…
Pablo Anchoa
(Ea!…)
Alcalde
Uh!…
Pablo Anchoa
(uh!…)
Alcalde
Bo!…
Pablo Anchoa
(Bo!… bo!…)
Alcalde
(REBUZNANDO). Ih… ah… ih… ah…
Pablo Anchoa
(REBUZNANDO). (Ih… ah… ih… ah…).
Alcalde
(RIENDO). Dime… quién de los dos es más burro, yo tú..
Pablo Anchoa
(Tuuu…!)
Alcalde
Es el eco, es el eco!… (SALEN TODOS).
Alguacil
Uhm!… No estoy persuadido… Ahora que no hay nadie quiero probar también yo…desde aquí… Bebé…
Pablo Anchoa
(Fifí)…
Alguacil
U… U…
Pablo Anchoa
(Tatá)
Alguacil
Loló.
Pablo Anchoa
(Bobó)
Alguacil
Pero no repite mis palabras…este eco me hace entrar en sospechas…!pero basta, veremos, en todo caso no lo perderé de vista… (SALE).
ESCENA X
Telarañas
Ataulfa… Ataulfa…
Ataulfita
Qué quiere?…
Telarañas
Por fin te has resuelto a sacarme el dinero de la caja de tu padre?…
Pablo Anchoa
(Que oigo?)
Ataulfita
Ah!…No… yo no puedo hacer eso…
Pablo Anchoa
Ah maldito!… con que piensas abandonarme a merced de ese estúpido alcalde y de ese asesino alguacil… te aplastaré las narices …
Telarañas
A quién… a quién?…
Pablo Anchoa
A tí…
Telarañas
A mi?… Pues toma. (LE DA UN GOLPE EN LA NARIZ)
Pablo Anchoa
Ay!… Ay…! Aaay!…
Telarañas
Ay!… pobre de mi… eché a perder mi estatua!… Oh!… el alguacil… pronto…pronto… adentro… adentro…
Pablo Anchoa
Me las pagarás.
ESCENA XI
Alguacil
Adelante!… de dos en dos… de dos en dos… Alt… Atención… Carrera mar… Firmes… Compañía divídase en dos partes iguales, en dos alas iguales… digo.. Qué haces tu asno!…
Soldado.- Yo no me puedo partir por la mitad…
Alguacil
Calla estúpido, eres un recluta y no comprendes nada. Ponte allá. Oh! Llega el señor alcalde!…compañía presentar arm…
Alcalde
Benemérito señor alguacil… una palabrita. Cuando en mi discurso gritare…”viva Pablo Anchoa” usted añadirá enseguida “viva el señor alcalde don Pancracio el Sordo”.
Alguacil
Perfectamente.
Alcalde
Ahora demos una miradita a las tropas…
Alguacil
Compañía firmes…presenten arm…
Alcalde
Bien!… Bien!… Me satisface vuestra perspicacia. Esos nuevos uniformes les queda como de molde… Oh! Señor alguacil…
Alguacil
Mande su merced..
Alcalde
(SEÑALANDO LOS FUSILES). Esta es una negligencia suya, propia de usted.
Alguacil
Tiene usted razón; compañía arreglen fusiles… fusiles..
Alcalde
Ahora se dará principio a la ceremonia.
Alguacil
Atención, señores de toda raza, condición y sexo, el alcalde va a declamar el discurso hecho ex profeso para la lapidación e inauguración del monumento dedicado a la eterna y rea memoria de Pablo Anchoa… de mármol, en yeso, del celebre escultor Ángel Telarañas. (EL ALCALDE LE DICE UNA ORDEN AL OIDO). Abajo los sombreros!.
Todos
Abajo!!..
Alguacil
Dije que se quiten los sombreros.
Alcalde
(A TELARAÑAS). Usted no!, entre nosotros los artistas no hay lugar a ceremonias. (SACA EL DISCURSO). Señor alguacil, hágame el favor de tenerme firme la hoja para que pueda a mis anchas, cantar las glorias del héroe.
Alguacil
Tengo que guardar la espada?
Alcalde
Si para que no se oxide. Habitantes de …
Pablo Anchoa
(Vetalapesca…)
Telarañas
Es el eco, el eco…
Alcalde
Pero señor Telarañas, según tengo entendido el eco se produce inmediatamente la voz y no inmediatamente antes…
Telarañas
Si, pero es que la barragalamento…
Alcalde
Ah!, sí, sí, claro. Sigamos. Habitantes de Vetalapesca y comarcas circunvecinas…
Pablo Anchoa
(Inas, inas,inas)
Alcalde
Alma de mi abuela!… el eco como armamentación ha sido un notable descubrimiento, no se puede negar, pero ahora casi, casi me hace perder la paciencia.
Telarañas
Quiere que lo haga callar?
Alcalde
Y es que se puede?
Telarañas
Pues claro!
Alcalde
Y que está esperando!…
Pablo Anchoa
(LE HACE SEÑAS A PABLO). Ya está todo arreglado, ya no hablará más.
Alcalde
Bien. Volvamos a empezar. Habitantes de Vetalapesca y comarcas circunvecinas… (TEMBLOR DE TIERRA). Qué ha sucedido?
Telarañas
Nada… nada, ha sido solo un temblor de tierra.
Alcalde
Animo, ánimo!… no hay ningún peligro, ha sido solamente un temblor. Señor alguacil!, señor alguacil!. (APARECE EL ALGUACIL TEMBLANDO). Donde se ha metido usted? Tenga la bondad de tenerme firme el discurso. Ha… ha… habitantes… Señor alguacil… (LE DA UN TRAGO Y LO REANIMA). Habitantes de Vetelapesca y naciones circunvecinas! Cuando un pueblo en vista de la prosperidad dirige los síntomas de la propia civilización al pensamiento de concretar la autonomía ajena del ente reconstituyente, es necesario horrar las huellas del genio, que claramente aparece al extrínseco y posteriori del valor belicoso de los susodichos. Entre estos resplandece fulgido manto de una incomparable prosopopeya el nombre de nuestro valeroso conciudadano Pablo Anchoa, soldado del séptimo regimiento de la marina… con la perspectiva de andar acaballo…
Alguacil
Que viva también el señor alcalde don Pancracio el Sordo…
Todos
Que viva!…
Alcalde
Bestia!, burro!, aún no había llegado la hora, me interrumpió en lo más sublime y poético de mi discurso… bestia…
Que se descubra la estatua…
Telarañas
Mirad la estatua (CORRE EL VELO; LA ESTATUA ESTÁ DE ESPALDAS)
Alcalde
Alma de mi abuela, qué significa este eclipse, o mejor dicho, este equinoccio? Señor Telarañas, poco ha, la estatua tenia una posición bien púdica y ahora está en posición de ataque…
Telarañas
Es verdad, pero…. Le diré… es que la estatua está unida al pedestal por medio de un tornillo…
Alcalde
Ah! Un tornillo!…Un tornillo!…
Telarañas
Si señor, un tornillo, para que tenga su movimiento de rotación y se deje ver de todas partes… mire, mire señor alcalde. (GIRA LA ESTATUA Y ESTA APARECE CON LA NARIZ ENSANGRENTADA).
Alcalde
Pero, cómo? Antes tenia en la mano la cacerola y en la otra el cucharon… y esa sangre… Señor Telarañas: que significa aquella sangre?
Telarañas
Ah!.. Aquella sangre!… (Maldito…qué diré ahora?)
Alguacil
(Aquella sangre me hace entrar en sospechas) basta, veremos, en todo caso no o perderé de vista.
Alcalde
Y bien?
Telarañas
Aquella sangre?… aquella sangre es la que derramó peleando contra los enemigos de la guerra…
Alcalde
Ah!…Qué genio… todo lo ha previsto en la obra. Comprende señor alguacil? Habeís comprendido?… Es que habiendo pablo combatido contra los enemigos por la patria, nuestro celebre escultor quiso también mostrarlo con la sangre que había derramado…Sublime idea… Sublime idea…
ESCENA XII
Ataulfita
Papá, papá…
Alcalde
No me interrumpas en lo mejor…
Telarañas
Señor alcalde, ahora yo me retiro para fijar el lugar donde va a ser colocada la estatua definitivamente….
Alcalde
Bien pueda hágalo, pero antes, reciba su gratificación. (SE DESPIDE).
Ea!, ea! Todo el mundo acá. Seguramente el señor Telarañas querrá partir mañana para Venecia definitivamente. Pues bien, yo no quiero que en Venecia se diga que los alcaldes colombianos no horramos a los genios, por eso mañana daremos una fiesta en honor a Ángel telarañas…
Ataulfita
Papá, escuche…
Alcalde
Alma de mi abuela, que quieres?
Ataulfita
Es que hay un telegrama para usted.
Alcalde
Un telegrama para mi? Señores un telegrama para el alcalde. Ah! Seguramente a esta hora se debe haber enterado todo el mundo y ya empiezan a llover las felicitaciones. Leamos: El señor Pablo Anchoa… Pablo Anchoa! Nuestro héroe!… no ha muerto. No ha muerto? Vive sano y salvo en las cercanías de vuestro pueblo. El inspector de la policía de… Vivo! Vivo… que papel tan ridículo hemos hecho…
Oh! Pobre de mí! Hacer levantar un monumento a un muerto que está vivo!. Qué mi discurso se considere nulo. (LO ESTRUYEN). Y para mayor seguridad, rompamos la estatua…
(TODOS GIRAN PARA DAÑAR LA ESTATUA Y ESTÁ HA DESAPARECIDO).
Soldado
Señor alcalde, señor alcalde, el escultor y Pablo Anchoa han sido vistos cuando saltaban al tren que va para la capital.