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Hice de la poesía un crimen perfecto, ¿le parece poco?

Textos: Jaime Jaramillo Escobar (X-504)

Recomposición dramática: Cristóbal Peláez González

Colectivo Teatral Matacandelas · 2022

Ficha técnica

Actuación
Margarita Betancur - Sebastian Betancur - Juan David Correa - María Isabel García - Sara Marín - Samuel Marroquín - Ángela María Muñoz - John Fernando Ospina - Tatiana Restrepo - Juan David Toro - Diana Valverde - Juanita Vergara
Recomposición dramática y dirección escénica
Cristóbal Peláez González
Asistencia de dirección
Diego Arteaga
Textualia
Jaime Jaramillo Escobar
Dirección musical
Ángela María Muñoz
Composición musical
Ángela María Muñoz - Samuel Marroquín - Andrés Sánchez
Dirección de arte
Ana María Giraldo G.
Producción
Juan David Correa
Asistencia de producción
Luz Fanory Granados
Diseño luces
Tatiana Restrepo y Santiago Cañas
Operación de luces
Santiago Cañas
Sonido
Andrés Sánchez
Vestuario y utilería
Matacandelas
Acompañamiento escénico
Camilo Bahamón Sanjuan
Fotografías
Viviana Otálvaro - Alejandro Arteaga - Camilo Bahamón - Aymer Waldir - Archivo fotográfico personal Jaime Jaramillo Escobar.
Diseño programa de mano
Ana María Giraldo G.

(SALEN LOS ACTORES SE FORMAN EN FILA, AL TIEMPO SOBRE EL ESCENARIO EMERGE UNA MONJA CON UNA JARRA EN LA MANO, Y ESPERA A UNO DE LOS JAIMES QUE SUBE AL ESCENARIO SIMULTÁNEAMENTE, DEJAN UN ESPACIO EN EL CENTRO, CADA ACTOR AL ENTRAR DICE “BUENAS NOCHES”, ACTRIZ 1, ACTRIZ 2 Y ACTRIZ 3 QUEDA EN EL CENTRO A UN LADO DEL ESPACIO)

ATRACO

Actriz 1
Buenas noches
El Je t´aime francés, quiere decir
te amo,
si se le borran la e y la t,
se contrae,
el apóstrofo guardamos
y queda J´aime,
y significa:
me gusta, amo.

Actriz 2
De Jaime
lo que más recordamos
en Matacandelas
es su sonrisa,
No la sonrisa falsa y publicitaria,
norteamericana,
de marketing
No,
es la sonrisa a la Jaime,
J´aime,
que expresa
plenitud del alma,
comprensión del mundo,
beatitud
agradecimiento,
admiración,
amor serio y reflexivo.

Actriz 3
No la payasada norteamericana,
cuya algarabía
sirve para ocultar el estruendo de las armas,
Y el engaño
y la mentira
y la traición:
expertos técnicos y
expertos psicólogos comerciales de Wall Street dicen
“Sonríe colombiano mientras te hago el harakiri,
sonríe amor mío mientras te desplumo,
tu cadáver sonriente será más hermoso,
no dejes de sonreír para que no se advierta tu miseria,
sonríe para que no se note que tus costillas tiemblan,
¡sonríe, suramericano, sonríe!

Actriz 1
Esta noche, más que aplausos, quisiéramos verles sonreír.
¡Pero sonrisas… de las de Jaime!
(TODOS SONRÍEN Y CON EL ÍNDICE DERECHO SE APAGAN EL OJO DERECHO)

(SE ESCUCHA UN CANTO DE FONDO Y ENTRA ACTRIZ CON URNA BLANCA SOBRE LA CUAL HAY UNA ROSA ROSADA, A MEDIDA QUE DICE EL TEXTO SE VA DIRIGIENDO A LA CRIPTA)

EL CANTO DEL SIGLO III

Actriz
Este hijo que se me murió, sólo a mí
Se me murió. Tenía ochenta y nueve años
Pero era mi niño, tan juicioso y
Trabajador porque yo le enseñé a
Trabajar, pero se me murió y eso es lo
que vengo a decirles oh caballeros,
oh dulces caballeros que pasan
abriendo y cerrando su paraguas
sobre mi luto; mi niño se ocultó
pero yo no dejo de cantarle
sus arrullos; él es ahora como una
cometa en el aire y yo llevo enredado
en el dedo el hilo de la canción; oh
dulces caballeros estoy viuda de mi
niño, lo llevo enredado en el dedo y estas son sus cenizas.

(DEPOSITA LA ROSA EN EL SOLITARIO, DEJA LA URNA EN LA CRIPTA, LA BESA, CIERRA LA CRIPTA).

Todos en coro
Polvo al polvo, tierra a la tierra, ceniza a las cenizas.

(SALEN)

PALINGENESIA

(SOBRE EL ESCENARIO EN EL CENTRO ESTÁ JAIME SENTADO Y LA MONJA DETRÁS SUYO ARRODILLADA)

Monja
Nunca, nunca en mi vida había visto, ni imaginado, a nadie tan terco como usted, Jaime Jaramillo Escobar. Avemaría, usted debe ser el modelo universal y eterno de la terquedad. Trazo esta línea horizontal que excede las medidas simbólicas de este espacio y esta noche, trazo rasgos verticales, trazo líneas sueltas donde una fuerza misteriosa mueve mi dedo índice hacia donde describo sus años. Esta línea recta se extiende en un antes y un después.
¿Qué significa, Jaime? No lo sé. El impulso que trazó esa línea es nuevo para mí. Quizá haya existido usted antes porque al principio de ella veo con oculis meis spiritus claramente el año, avemaría, 1212; veo la Cruzada de los Niños, Dios mío, socórrelos, veo la batalla de las Navas de Tolosa y la derrota de los Almohades, veo el terremoto de Eilat y sus muchos muertos, veo el cadáver incorrupto de San Isidro y veo los 60.000 ahogados en la inundación de Holanda Septentrional.
Quizá vuelva a existir usted tiempo después porque aquel impulso me tira del brazo sin compasión. Nada más persistente que la terquedad.
¡Avemaría! ¡Jesús!
Llego por primera vez a tu casa atraída por la energía bellísima de la que dimanas en esta época de tu vida. Veo que tienes una cara eterna. Sé que en sueños se te aparece un viejo libro en el que lees los poemas que transcribes al despertar. Has de saber que tú has sido, eres y serás eternamente poeta.
Lo has sido desde la eternidad anterior, y en la siguiente eternidad renacerás siempre poeta, porque se te ha sido concedida esa gracia singular y única como testigo del Universo.
Geraldino Brasil dice que él está seguro de que, en una época anterior, tú fuiste poeta brasileño.
Anda Jaime, sigue escribiendo acerca de tus vidas anteriores en diferentes lugares de la Tierra, cuando andabas diseminado por los treinta y dos rumbos del horizonte y escribe también acerca de tus futuras vidas de poeta en otros siglos y en otros seres encarnado, pues eso te es posible sólo a ti, por cuanto tu energía luminosa es siempre igual, y puedes obtener si así lo deseas, la memoria del futuro y la visión del pasado, ya que en ambos estados vives en tu presente.
Y esas son mis palabras para ti, ¡Oh Jaimito!

(VIERTE SOBRE ÉL AGUA, SALEN)

EN LA LUNA

Jaime

(MÚSICA DE FONDO, ENTRA EL ACTOR Y SE SIENTA EN LA SILLA Y SE DIRIGE AL PÚBLICO)

Suelen decirme –a manera de crítica– que vivo en la Luna.
¿Les he dicho yo a ustedes –a manera de crítica– que viven en la Tierra?
Cada uno tiene que vivir en algún astro, a no ser que él mismo sea un asteroide. Si ustedes viven en la Tierra y yo vivo en la Luna, eso quiere decir que somos vecinos. Vecinos míos: vuestra Tierra se ve amenazadora allá en lo alto. ¿Qué nueva guerra estáis tramando?
Aquí en la Luna se vive supremamente bien. Os veo rodar a mi alrededor en esa bola de tierra que va dando tumbos por el universo sin sentido y sin seso. Y yo estoy aquí confortablemente iluminado meciéndome en el espacio sideral como en una hamaca de oro, vuestra pobre Tierra trastabillando en el infinito y pidiendo limosna entre los astros; me da pena.
El Señor Jehová viene a hacerme la visita en la Luna nueva, y se queda toda la tarde aspirando el incienso que le ofrezco. Desde que el señor Jehová se jubiló quedó eternamente enviciado con el humo del incienso. Las conversaciones del Señor Jehová exceden todo límite de hermosura, y luego se despide majestuosa y cortésmente, porque tiene la piel tan delicada, tan delicada que no puede dormir sobre el esponjoso polvillo de la Luna.
Aquí en mi Luna me paso los días cantando, los felices días del Universo en el coro de las estrellas.
El Señor Jehová no me cobra el arrendamiento ni me manda la factura de la luz. Me dice que está muy disgustado con ustedes. Que ustedes venden el agua, el aire y la luz y las semillas en esa Tierra desgraciada –y los señala a ustedes repetidamente con el dedo.
Si yo no me hubiera venido a vivir en la Luna ya me habría muerto en vuestra Tierra inhóspita y cicatera, a la que el Señor Jehová le tiene tanta lástima como a un hijo deforme.
Lo que más extraño en la luna son las noches de luna.
Yo no le pregunto nada al Señor Jehová porque él se maravillaría de que le preguntase algo.
El Señor Jehová, amablemente, me anuncia su visita con tres días de anticipación, y yo salgo a recibirlo radiante y alborozado.
Para que ustedes vecinos terrestres, se hagan una idea, el señor Jehová es parecido a Walt Whitman, (SEÑALA EL CUADRO DE WALT WHITMAN), sí a Walt Whitman.
Y cuando lo veo venir, con su hermosa barba blanca, le lanzo gritos jubilosos para que sepa que lo espero con gusto. Geo, Geo…(SUBE AL ESCENARIO TOMA EL CUADRO DE WHITMAN Y LO ABRAZA)
Y cuando llega y me abraza, yo me siento tan contento, tan contento como un cohete que estalla.

(EFECTO MUSICAL, OSCURO)

EL POETA X-504: UN ARTISTA CON PLACA DE CARRO (GONZALO ARANGO)

Gonzalo 1
Pi-enso que lo único que se parece a

Gonzalo 2
X

Gonzalo 1
Guión

Gonzalo 2
Cinco

Gonzalo 1
Cero

Gonzalo 2
Cuatro

Gonzalo 1
Es un

Gonzalos
Ommmmmmmm

Gonzalo 1
Ombligo.

Gonzalo 2
¿Qué hay de más solitario en el mundo que un…

Gonzalos
Ommmmmmmm

Gonzalo 2
Ombligo.

Gonzalo 3
Me imagino que Dios. Pero Di-os no es de este mundo.

Gonzalos 1 y 2
Shhhhh

Gonzalos 1 y 2
Quiero decir, este poeta es la suma de la sol-edad.

Gonzalo 3
Soledad.

Gonzalos 1 y 2
Si él soñara

Gonzalo 1
En una tierra Prometida,

Gonzalos 1 y 2
Su sueño sería

Gonzalo 2
Una isla desierta.

Gonzalo 3
Y también porque es el único de los escritores que no busca la fama, ni la fulguración

Gonzalos 1 y 2
Fulguración?

Gonzalo 3
Fulguración de su nombre.

Gonzalo 2
La primera vez que le propuse este reportaje me dijo entre indiferente y despectivo.

Jaime
No me interesa, Gonzalo.

Gonzalo 1
Yo sabía que era cierto su desinterés, pero insistí.

Jaime
No me interesa, no me interesa Gonzalo.

Gonzalo 3
La segunda vez apelé a la vieja y gloriosa amistad que nos une (TAN VIEJA QUE YA CASI VAMOS A CUMPLIR LAS BODAS DE PLATA),

Gonzalos 1 y 2
Hmmmmm

Gonzalo 3
Y le dije que este reportaje era algo así como un homenaje de despedida.

Jaime
No me interesan los homenajes.

Gonzalo 2
Volví

Gonzalo 1
Otro día

Gonzalo 2
A insistirle,

Gonzalo 1
Entonces… le hice chantaje.

Gonzalos
(RISAS)”Poeta, es necesario hacer este maldito (PUÑO Y PALMA) reportaje porque no tengo con qué pagar el arriendo”.

Gonzalo 2
Puso cara de entierro y dijo

Gonzalo 1
De mala gana.

Jaime
Esa sí es una razón de peso, Gonzalo. Y Ya que no hay más remedio hagamos tu maldito reportaje. Te advierto, yo no sé hacer frases inteligentes como tú.

Gonzalos
De eso no te preocupes, Jaime, nosotros haremos lo posible y el Espíritu Santo (ÍNDICE DERECHO AL CIELO) hará el resto.

Jaime
(AL PÚBLICO) Es que yo estudié con Gonzalo.

Gonzalo 2
Su seudónimo de placa de carro (DEDOS ÍNDICE Y PULGAR EN EL PECHO COMO PLACA DE CARRO) se debe a su desprecio por la popularidad, y también para que su patrón no lo echara del puesto al enterarse de que era poeta,

Gonzalo 1
¿Poeta?

Gonzalo 2
Y además nadaísta.

Gonzalo 3
Nadaísta?

Gonzalo 2
¡Eso fue lo que me dijo!

Gonzalo 1
Pero yo creo que la causa de ese seudónimo es por otra razón:

Gonzalo 2 y 3
¡Ahmmmmmm!

Gonzalo 1
es para ocultar su verdadero nombre de cacharrero antioqueño.

Gonzalos
Don Jaime Jaramillo Escobar. Hum (GESTO CON LOS PUÑOS).

Gonzalo 1
Con razón. Yo pregunto:

Gonzalos
¿Ustedes (SEÑALAN CON LA MANO DERECHA) leerían a Shakespeare si se llamara Misael Vélez?, yo, ni de vaina.

Jaime
(EXPLICA AL PÚBLICO) Es que yo estudié en Andes con Gonzalo Arango.

Gonzalos 1 y 2
Es el más raro de todos los nadaístas:

Gonzalo 3
Trabaja ocho (DOBLAR MANO DEL RELOJ AL CUERPO) horas al día,

Gonzalos 1 y 2
Cobra quincena,

Gonzalo 3
Le paga impuestos al Estado religiosamente;

Gonzalo 1
Tiene cédula (GONZALO 3 MUESTRA PALMA DE LA MANO DERECHA)

Gonzalo 2
Libreta militar, (GONZALO 1 MUESTRA PALMA DE LA MANO DERECHA)

Gonzalo 1
Un certificado (GONZALO 2 LEVANTA LA MANO DERECHA) falso (TODOS VOLTEAN LA MANO) de buena conducta

Gonzalo 2
Y los otros papeles de identidad.

Gonzalo 3
Nunca lo han metido en la cárcel (GESTO DE CÁRCEL TRAS LAS REJAS) porque es muy metódico y ordenado;

Gonzalo 1 y 2
por fuera no tiene cara de sospechoso,

Gonzalo 3
ni de apache,

Gonzalo 1 y 2
ni siquiera de nadaísta, pues se hace motilar todos los sábados,

Gonzalo 3
lee la revista Cromos (GESTO DE LIBRO CON LAS MANOS) en la peluquería como cualquier parroquiano que se respete;

Gonzalo 2
Paga el arriendo

Gonzalo 3
también religiosamente

Gonzalo 2
el último día de mes,

Gonzalo 3
hasta comete la decencia de girar cheques con fondos.

Gonzalo 2
Él mismo se embola todas las mañanas antes de salir para el trabajo, y a las 8 en punto marca (PALMADA SOBRE LA MANO IZQUIERDA) su tarjeta y le da los buenos (SALUDA CON LA MANO DERECHA Y VUELVE A LA OTRA MANO) días al patrón.

Gonzalo 1
Almuerza en lóbregos restaurantes para clase media donde no corra peligro de encontrarse con intelectuales (MANO DERECHA SOBRE LA BARBILLA)

Gonzalo 3
ni con poetas que tengan el desayuno envolatado.

Gonzalo 2
De las mesas siempre elige para sentarse la que está en el rincón.

Gonzalo 3
No habla mientras come, pero tampoco es glotón.

Gonzalo 1
Se diría que come de mala gana, para echarle combustible a la máquina.

Gonzalos 1 y 2
No fuma(GESTO DE FUMAR) no bebe (GESTO DE BEBER), no asiste a fiestas de intelectuales(MANO DERECHA SOBRE LA BARBILLA) ni de sociedad. Su vida es, en todo, la de un anacoreta, salvo pequeñas aventurillas eróticas (GESTO GATO) que cumple, no digamos arrojado en los hornos (GESTO DE ABANICO) de la pasión, sino para estar a paz y salvo con la naturaleza. Pues hasta en esto del sexo él paga sus “deudas” (COMILLAS CON LOS DEDOS) religiosamente.

Gonzalos 2 y 3
(SUSURRO) De noche, a la hora (MANO DERECHA FLEXIONADA A LA ALTURA DEL PECHO) en que se encienden los neones, sale de su oficina (DEDOS CAMINANDO POR EL BRAZO DERECHO DESPACIO HASTA EL TEXTO DE CASA) como cualquier gerente antioqueño con un cartapacio de cuero lleno de papeles y de problemas para resolver en la casa. No se crea que cobra horas extras. Es que tiene un sentido católico y antioqueño (MANO DERECHA EN EL CORAZÓN) del deber. Nunca pide que le suban el sueldo.

Gonzalos
¡Qué tipo! (PUÑO DERECHO ENTUSIASTA)

Gonzalos
La huesuda figurita, pela los dientes de sonrisa cordial

Gonzalos 2 y 3
para saludar si de pronto

Gonzalo 1
Ojalá no

Gonzalos 2 y 3
Es saludado.

Gonzalos
Va vestido, de ojos y orejas.

Gonzalo 3
Observa.

Gonzalo 1
Oye.

Gonzalo 2
Camina

Gonzalos
¡Cuidado!

Jaime
Casi me tropiezo. Hay un mendigo que se está muriendo en la calle. Bajo la lluvia, agoniza mientras mira vitrina afuera el salón lleno de helados. El Granizado de limón.

Gonzalos
El cielo.

Jaime 2
El espumado de menta.

Gonzalos
El edén. (LOS GONZALOS CHASQUEAN LOS DEDOS AL LADO DERECHO, LUEGO AL LADO IZQUIERDO Y LUEGO AL CENTRO, LOS DEJAN ALLÍ)

Jaime
La crema de nieve y coco.

Gonzalos
Perfecta.

Jaime
Muere. (LOS GONZALOS SE QUITAN LOS SOMBREROS LOS PONEN EN EL PECHO, MIRAN HACIA ABAJO, SUSPIRAN)

Gonzalo 1
En el trabajo nunca ríe.

Gonzalo 2
En la oficina, a toda hora, tiene cara de mala noticia.

Gonzalo 1
No es déspota, pero tampoco perdona.

Gonzalo 2
En el fondo, es un moralista.

Gonzalo 1
Podría ser,

Gonzalo 1 y 2
perfectamente, el presidente de la Inquisición del siglo XX.

Gonzalo 1
Pero no para mandar a la silla eléctrica a las víctimas, sino a los verdugos. (GESTO DEGOLLAR)

Gonzalos
(GESTO DE ORACIÓN Y GIRO) Querido Poeta X-504: recuerda nuestro frío, este cielo de ceniza y ruega por nosotros los intelectuales. Amén.

Jaime
Soy un cínico

Gonzalo 2
Soledad

Jaime
Para mí no hay mejor compañía que la de Jaime Jaramillo Escobar.

Gonzalo 3
La poesía ¿la gloria?

Jaime
La gloria me importa un pito.

Gonzalos 1 y 2
¿Qué ha hecho usted por el nadaísmo?

Jaime
Hice de la poesía un crimen perfecto. ¿Le parece poco?, (ENTRA MÚSICA ENTRAN LOS OTROS JAIMES.)
Aprovecho la ocasión para proponerles seriamente a ustedes que coloquen en las tapas de los libros de poesía un aviso destacado que diga: “manténgase fuera del alcance de los niños”. Cuando un adulto se encuentra por primera vez con un libro de poesía no corre peligro, porque ya está vacunado. Dejar libros de poesía al alcance de los niños es una irresponsabilidad de los padres; nunca dé a sus niños libros de poesía. Si quiere que su niño sea una persona de verdad; obséquielo con una moto Harley Davidson.
En pueblo rico de niño yo tenía un sembrado, y en el sembrado tenía matas de maíz. No permita nunca que sus niños vean una mata de maíz porque se enamoran de ella y se pueden volver poetas.
También tuve un perro; eso es fatal. Los perros convierten a los niños en poetas. Para colmo de males, a mí me dejaban salir de noche a ver las estrellas, eso no se debe permitir; las estrellas embrujan a los niños. Lo mejor es no tener niños, si se tienen niños… hay que encerrarlos porque si se dejan salir se pueden encontrar con la poesía.
Sobre todo no les de cometas, ni vaya con ellos al circo.
La poesía es un virus; si su niño se contagia, yo se lo rezo, le doy la contra, se lo desembrujo.

Gonzalo 3
Estilo

Jaime
El secreto de mi estilo está en que escribo desnudo. El poeta que escribe vestido deja de ser puro, se vuelve un literato.

Gonzalo 1
Defectos

Jaime
Mis defectos nunca son míos, sino de los demás

Gonzalo 1
Hijos

Jaime
No tengo ningún interés en hacer hijos; es mi acto de protesta contra la humanidad.

Gonzalos 1 y 2
¿Cómo torturaría a la persona que más odia?

Jaime 2
No odio a nadie, porque “odiar es sufrir”, y el sufrimiento además de ser una enfermedad, es también una manifestación aguda de autoimportancia. En realidad, la pregunta debiera ser: ¿cómo torturar a la persona que más ama?

Gonzalo 3
Diga ya la frase que le hubiera gustado escribir

Jaime
“La bestia más obscena, la más cobarde, la más feroz: la bestia humana” es de Jean Paul Sartre.

Gonzalo 2
¿El autor más negativo, el que más lo ha perjudicado?

Jaime
Indudablemente, San Francisco de Asís. Cada día es más peligroso ser bueno.

Gonzalo 3
Razones para suicidarse

Jaime
Uno nunca se suicida por razones, sino por sin razones. Pero confieso que para suicidarse hay que ser orgulloso. Los humildes nunca se suicidan.

Gonzalo 1
¿Modesto?

Jaime
Para mí la modestia es complejo de inferioridad, y yo no me siento inferior, ni tengo complejos…

Gonzalo 3
¿Tímido?

Jaime
La timidez no es miedo, es respeto por los demás.

Gonzalos
Poeta X-504: escriba desde ya, un epitafio para su tumba

Jaime
(TODOS SEÑALAN LA CRIPTA) “Aquí vive Jaime Jaramillo Escobar.”

Gonzalo 3
Poeta (BAJAN LAS MANOS)

Gonzalos
¿Cuál sería para usted el Once Mandamiento? (GONZALOS 1 Y 3 LEVANTAN LOS CINCO DEDOS DE LA MANO DERECHA Y GONZALO 2 SOLO UN DEDO)

Jaime
¡No matar!

Gonzalos
Y el doce (GONZALOS 1 Y 3 LEVANTAN LOS CINCO DEDOS DE LA MANO DERECHA Y GONZALO 2 SOLO DOS DEDOS)

Jaime
¡No matar!

Gonzalos
Y el trece (GONZALOS 1 Y 3 LEVANTAN LOS CINCO DEDOS DE LA MANO DERECHA Y GONZALO 2 SOLO TRES DEDOS)

Jaime
¡No matar!

Gonzalo 2
Poeta,

Gonzalo 3
Si mañana estallara la guerra atómica,

Gonzalo 1
¿Qué haría hoy?

Jaime
No hacer reportajes.

Gonzalos
Que tipo (PUÑO ENTUSIASTA)

(SALEN)

EL EVANGELIO DE EVANGELINA

(ENTRA AL ESCENARIO, EN EL LATERAL LAS MÚSICAS ENTONAN ARROZ CON LECHE)

Evangelina
Para quitar manchas lo mejor es la sangre de Cristo.
Dios mío, ayúdame a lavar esta olla que ya viene la señora. El otro día me dijo que me iba a dar carne envenenada, porque todos los sirvientes somos ratas. Dios mío: por qué me hiciste a mí sirvienta y a ella señora, en vez de haber
hecho lo contrario.
No lo pensaste a tiempo, lo comprendo; debes estar arrepentido. Te perdono, Dios mío te perdono. Yo no hubiera sido capaz de amenazarla a ella con darle veneno; se lo hubiera
dado sin anunciarle nada. Tu doctrina; Amaos los unos a los otros;, no podrá ser puesta en práctica por ser contraria a la naturaleza humana.
En mi tempestuoso vaso de agua se levantan nuevas preguntas. Señor, espero de tus
respuestas la consolación para mí, ya que has consolado bastante a la señora. Y Tú eres el Consolador. Mi señora tiene un consolador, pero no me lo deja ver. Si quieres consolarme, Señor, prepárales un lugar en el Infierno a los señores. Si no haces eso, no me sentiré consolada. Soy de la clase de los sirvientes, pero me dirijo a Ti porque Tú dijiste “Ayúdate que yo te ayudaré”,
Y quiero ayudarte a ser justo, ¡Oh Señor! Yo soy Evangelina, tu sierva. Desde pequeña me llevaron a trabajar en casas de señores. He fregado los pisos, limpiado los baños, lavado y planchado la ropa, verificado los calzoncillos del señor. De todo doy testimonio en esta casa. Arrojaron los leños de tu cruz al infiernillo de la chimenea.
Mi primo trabaja en un taller. Trabajaba, porque lo echaron por no pagarle las prestaciones sociales. Mi tía trabajaba en un hotel, pero se murió en el Seguro Social, la operaron de la vesícula en vez de hacerle la apendicectomía.
A mi papá lo mataron en un café, por haberlo confundido con otro y a mi único hermano se lo llevaron para el cuartel y él mismo se fusiló.
De modo que he venido a quedar sola en tus manos, Señor, pero no sé si estoy
segura. Dicen que Dios se burla de los hombres. Oh Dios, ¿por qué te burlas?
Aquél que dijo “No matarás”, perdió su santo tiempo en vano, pues Él fue el
primero que pereció por causa de sus palabras.
Si una quiere saber para dónde va, no debe olvidar de dónde viene. Yo vengo de una casita muy pobre y humilde Señor, pero si tú me lo permites podría ayudarte a hacer el aseo en el Cielo. También podría dar de comer el maíz a las estrellas.
Sé que Herodes hizo ahogar miles de niños metiéndoles la cabeza en bolsas de plástico, pero Tú te salvaste porque lo uno y lo otro así estaban programados.
Yo voy viviendo y olvidando, porque si no olvidara me volvería resentida y ahogaría niños en la alberca. Claro que Herodes no lo hizo por sí mismo, sino que lo mandó hacer. Los señores dicen: no hagas por ti mismo lo que puedan hacer los demás.
He leído libros, Señor, a escondidas, y por eso sé que hay lo que se llama Estética, que consiste en decir las cosas como les gusta a los patrones. Y que todo lo que provenga de los pobres es antiestético, por ejemplo el hambre y la poesía revolucionaria.
Yo podría ser graduada en Ética y en Estética, Señor, pero los patrones dicen que la Dietética es más importante. La señora está estudiando Dietética y yo he rebajado cinco kilos. Pero Gracias a Ti que a la señora no le ha dado por estudiar osteología. Yo sé muchas cosas, Señor, pero me está prohibido decirlas. Sé que hablo. Mi ama me dice Salomona. Otras veces me dice Acémila, para que no le entienda, pero le entiendo y le contesto con mi
sonrisa de burra. Y ella cree que le agradezco el cumplido. Siento mucho que no haya Cielo, Señor, porque algunas personas mereceríamos ir allá. Pero siento mucho más que no haya Infierno, porque tenía esta lista para darte.
(SUENA MÚSICA Y SE QUEDA DE FONDO, EVANGELINA LANZA LA LISTA AL BALDE)
El cielo apuesta sus estrellas en el sombrero de la noche: el cielo una metáfora;
Tú, Señor, metáfora. Yo metáfora de carne y hueso. Dolida metáfora. ¿Dónde pongo, señor, esta estrella que me está quemando los dedos?
Yo soy Evangelina. Ya te dije. Cuido los niños, preparo la comida, saco al perro, riego el jardín, contesto al teléfono. Desgraciadamente soy feliz.
El jardín, como comprenderas, es un lugar muy delicado porque en él habitan las mariposas y los tulipanes.
El Señor en su televisor está viendo las escenas de la guerra con una copa de
brandy, pero yo en el televisor de la cocina tengo sintonizado un encuentro deportivo. No me gusta la guerra. Podrían caer bombas en el jardín. Señor Danos la paz. En la paz el afán del trabajo, las revoluciones artísticas, las discusiones acerca de La Función Social de los Pobres en la Economía de Posguerra. El problema de los pobres y los ricos ha sido siempre un gran problema. Y tan fácil que se podría solucionar: bastaría con que no hubiese pobres ni ricos. Por respuestas así es que mi ama me dice: Salomona, pero como yo no pude
estudiar, tuve que dedicarme a la ciencia infusa.

Voz en off
Evangelina.

Evangelina
Ya voy… Señor debo irme, mi ama me llama, pero me quiero despedir de ti con un cuentico muy lindo que leí anoche en mi cuarto, se llama “semejanza” dice asi:

Un buey tiraba de una carreta.
Andaba como si tuviera guijarros entre los cascos.
Maldecía el yugo, el lastre, el carretero.
Al hombre que lo azotaba con la pértiga en la herida abierta del lomo
le dijeron: -“Ese buey está enfermo, amigo”.
“Enfermo no; -contestó-
es que está nuevo en el servicio. Ya se acostumbrará”.
Estaba nuevo en el servicio el buey, señor.
No había todavía echado callo bajo el yugo.
-Dizque ya se acostumbrará dice el zopenco

Voz en off
Evangelina.

Evangelina
¡ya voy señora!… Señor: el arte puede esperar. Nosotros los pobres no podemos esperar.

Voz en off
Evangelina.

Evangelina
el cuentico que te leí esta noche es de Geraldino Brasil.

Voz en off
¡Evangelina! en donde se metería esta puerquita.

Evangelina
¡voy corriendo!

(SALE BAILANDO AL RITMO DE ARROZ CON LECHE)

CARTA A RAÚL GÓMEZ JATTIN

(ENTRA JAIME CON RAÚL SU GUITARRISTA)

Jaime
Carta a Raúl Gómez jattin, querido Raúl:
He estado recomendando mucho tu poesía:
a todo aquel que está enfermo le receto dos poemas tuyos y
a los pecadores les mando a leer tres veces el poema de la burrita:

(MÚSICA)

Raúl Gómez Jattin
Te quiero burrita
Porque no hablas
ni te quejas
ni pides plata
ni lloras
ni me quitas un lugar en la hamaca
ni te enterneces
ni suspiras cuando me vengo
ni te frunces
ni me agarras
Te quiero
ahí sola
como yo
sin pretender estar conmigo
compartiendo tu crica
con mis amigos
sin hacerme quedar mal con ellos
y sin pedirme un beso.

Jaime
A los viajeros les recomiendo llevar tus poemas en el bolsillo
y a los que llegan les presento tus poemas
como la única cosa vital,
grande, oxigenada, robusta, libre, natural y bella que tenemos aquí:
lo único con fuerza joven,
originalidad, audacia, libertad y novedad
que se encuentra hoy en el bazar de la poesía colombiana;
lo único que se desborda,
que brama, que tiene impulso y pasión,
el único vendaval que nos refresca, primitivo, animal y selvático
como un desodorante de TV,
lo único apasionado y amoroso, lo único!!

Lo demás está reglamentado por la Academia (SE DETIENE LA MÚSICA POR ORDEN DE JAIME)
pero tú, tú Raul, eres territorio libre del poema.
Todos los demás estamos maniatados por la crítica, (SE REANUDA LA MÚSICA)
los reglamentos del verso, (VERSO)
los corsés de la gramática, (GRAMÁTICA)
las normas de la sociedad, (SOCIEDAD)
los preceptos religiosos, (RELIGIOSOS)
las jaulas políticas, (POLÍTICAS)
los considerandos utilitaristas,
las órdenes de los diáconos,
la urbanidad, los regaños de la familia,
las conveniencias del matrimonio,
los impedimentos del trabajo, los rezagos burgueses.
Pero tú eres el viento,
eres un potrillo, Raúl,
eres el río que arrasa,
no limitas con nada,
no tienes cuñados en el cielo,
no tienes participación en la bolsa de valores, eres un bruto,
eres Atila,
eres el mismísimo Adán,
Dios en persona
completamente loco
deshojando los bosques y tirando las hojas al aire,
eres el ciclón,
la barriga pelada,
el escándalo furioso,
todo lo que yo no soy ni hay aquí poeta que lo sea,
eres el fauno, el unicornio, el centauro, el volcán, eres el putas! Raúl, eres el
putas. (SE DETIENE LA MÚSICA, PAUSA CORTA Y REINICIA LA MÚSICA)
Las polvorientas calles de Cereté
te ven y no te creen,
porque nos ha dado por pensar
que los poetas tienen que vivir en Bogotá,
muertos de frío a las puertas de la Academia
mendigando un gerundio
y poniendo mucho cuidado
para que no los vaya a picar el qué galicado.

Los poetas de Bogotá
se hacen tratamientos para la conjugación,
toman pastillas para el pronombre,
siguen una dieta rigurosa de solecismos y cacofonías
y sufren el estreñimiento de la lengua.
Pero tú Raúl del cristo redentor, ya hiciste la revolución,
pusiste el mundo patas arriba,
aunque no se den cuenta los que viven boca abajo,
Estallaste… Estallaste… Estalllaste.
(SE INTENSIFICA LA MÚSICA)

Jaime
Estallaste
y aunque el eco de ese estallido se demore en llegar a la Tierra,
te amo como a fuerza primigenia que crea y modela.
Cuando empezabas apenas a caminar
dabas los primeros pasos de siete leguas,
poeta desbocado,
lenguaraz,
deslenguado,
gigantón y desnudo,
desusado, desmesurado, indomable.
Aunque aún no te había visto,
presumo que tu persona
debe tener ese hálito avolcanado de tus poemas.
No cabrías en mi pequeño cuarto,
no cabrías en esta ciudad,
tú eres el padre de la selva.
Mándame todos, todos, todos los poemas que tengas, quiero ahogarme en ellos.
La poesía colombiana te estaba necesitando
porque nosotros caímos en la trampa. (SE DETIENE LA MÚSICA)
Tú eres el único que queda libre.
No te dejes coger.
No te dejes cazar.
Y si te cogen mátalos, Raúl, mátalos, mátalos, mátalos…

MULTIPOEMA

Jaime
Tuve el tifo exantemático. Esto fue en Niverengo. Y después tuve la erisipela. Pero antes había tenido la tosferina y la rociola, en las ácidas tierras del Cauca,
Donde también padecí la fiebre amarilla y el paludismo, y me tuvieron que aplicar la raquídea.
Estaba apenas convaleciente cuando me atacaron a un tiempo, por insinuación de Jehová, (SE ACERCA A LA LÁPIDA DE JAIME JARAMILLO ESCOBAR Y PONE SU MANO) la angina de pecho, la sinusitis y una cefalea crónica. Sufrí poco después la inflamación de la pleura, la meningitis, la bronconeumonía. Me hicieron la radiografía, la biopsia, el encefalograma. Quedé con la hernia inguinal, la hemofilia, la leucemia, la arteriosclerosis, y la vasectomía.
¡eyy! estuve en Anolaima, en Anaime, fui alcalde en Anzá, inspector en el Nechí, Estuve con Gabriel Jaime en Ambalema, en Sutatausa, en Moniquirá, fui de paseo a Majagual, anduve un tiempo por el Vichada, Campoalegre, Vistahermosa, Coconuco, el Tonusco, no dejé de ir a Natagaima, Salamina, Cucunubá, Iscuandé. Visité a Ramiriquí, conocí la Serranía del Perijá, los llanos de Ayapel, atravesé el Catatumbo. Me detuve en Charalá, en Armero, en Uribia, en Zapatoca. Viví un tiempo en La Virginia, en Angelópolis, en Contratación y en El Difícil, tuve amigos en Abriaquí, en Cumaral, en Sandoná, en Ansermanuevo y en El Cocuy,
Pasé dos veces por Duitama, con Eduardo Mendoza fui a Guateque, y aunque este no es un poema turístico… ¡Ey! almorcé viudo de pescado en La Dorada.
También estuve trabajando en Cajamarca, en Boavita, Fusagasugá, en Campo de la Cruz, tuve un empleo de escribiente en El Doncello, de secretario en Jamundí, recolector en Patiobonito, jardinero en Dosquebradas.
En San Onofre tuve una novia, en Sahagún y en María la Baja.
Me embarqué en el Guaviare, fui a salir a Calamar, pernocté en Dagua, en Dabeiba y en Dibulla..
Anduve por Saravena, por Simití, Circasia, Piendamó, La Rochela, por el Ariari, por Mocoa.
¡Ey! Me contabas, la otra noche, que habías estado en Rochester, en Manchester y en Stuttgart.

(SUBIENDO AL ESCENARIO Y SE ENCUENTRA CON JAIME QUA QUE ENTRA DE LA PARTE POSTERIOR)

Jaimes
Practiqué la sinestesia, la ataraxia, la calistenia,
Toleré la falencia, la exacerbación y la asepsia,
Conviví con la sevicia, la astucia, la avaricia, la sandez,
Me aficioné a la gimnasia, el sofisma, la frecuencia y la praxis.
Conocí la fragancia, la adolescencia, la franquicia y la vagancia,
La ofuscación, la picardía, la truculencia y el éxtasis,
Disimulé la retórica, la disnea, la infidelidad, la gramática,
La afasia, la carencia, la sintaxis y la estética.
Deseché la obsolescencia, la ñoñez, la asiduidad, la destreza,
El paroxismo, la ufanía, la mitomanía, la catalepsia.
Cultivé la estulticia, el frenesí, la catarsis y el adefesio,
La cleptomanía, la anuencia, la falacia y el síndrome.
Y, por supuesto, el furor uterino y la prostitución.

VISITA DE LA REINA ISABEL A COLOMBIA

Locutor
Visita de su majestad la reina Isabel II de Inglaterra a la república de Colombia.

(SALEN LOS JAIMES Y SUBEN AL ESCENARIO LA REINA, UNA EDECANA Y LOS CANCILLERES INGLÉS Y COLOMBIANO, EN EL ESCENARIO ESTÁN EL GUARDIA INGLÉS Y EL LOCUTOR)

(CANTAN GOD SAVE THE QUEEN)

(EL LOCUTOR LE RECIBE LA TROMPETA AL CANCILLER COLOMBIANO Y REGRESA A SU SITIO)

Canciller inglés
¿Estáis indicando que suba la Reina en ese auto? ¡Imposible!

Canciller colombiano
Es el mejor carro que tenemos. Podría Su Majestad ir a pie, si lo prefiere, y admirar nuestro paisaje.

Canciller inglés
¿Por qué no nos avisasteis que en estas lejanas tierras no se conocía siquiera una limosina?

Canciller colombiano
Perdonad, excelencia, pero a nosotros, estando aquí, esta tierra no nos parece tan lejana.

Canciller inglés
El sol calienta la sombrilla de la Reina. ¿No podríais, por favor, solucionar este asunto de un modo delicado? Vuestra conducta nos resulta incomprensible.

Canciller colombiano
Excelencia, sería necesario convocar una reunión extraordinaria de las dos cámaras, que son copia, tan fiel como hemos podido, de vuestras instituciones, a fin de que se aprobara, por mayoría, la compra en el exterior de la limusina que decís.

Canciller inglés
¡Oh my god! ¡Ahora llueve! ¿Cómo se puede vivir en esta tierra en donde llueve, aunque brille el sol? ¡Llueve encima de la Reina! ¡Por Dios, por Churchill, haced algo, antes de que pierda la paciencia!

Canciller colombiano
Transmitidle a vuestra Reina que estamos verdaderamente angustiados. A nosotros aquí nos parece refrescante la lluvia. Si Su Majestad se resfría, podremos darle aguapanela caliente con limón.

Canciller inglés
No lo permitiremos de ningún modo. ¡Achís! ¡Os traeremos a la Armada Británica! ¿Queréis que retiremos a nuestro Embajador?

Canciller colombiano
Nooo, por favor.

Canciller inglés
¿Queréis que os declaremos la guerra?

Canciller colombiano
Excelencia!

Canciller inglés
¿Queréis una invasión lenta, persistente y sistemática?

Canciller colombiano
No estábamos pensando en nada de eso. Sólo deseábamos ofrecer nuestro clima tropical y nuestra hermosa lluvia soleada en honor de la Reina Isabel. Perdonad si violentamos el protocolo. No lo hacíamos con mala intención.

Canciller inglés
No debió nunca la Corte haber aprobado este viaje. Me costará degradación y vergüenza.
¿Cuál es vuestro cargo?

Canciller colombiano
Soy el Canciller de la República de Colombia.

Canciller inglés
Señor: os recuerdo que la Reina espera desde hace diez minutos. ¿Qué pensáis hacer?

Canciller colombiano
La Guardia le recitará los veintiún cañonazos, nuestro presidente le ofrecerá su amistad y sus saludos, vendrá personalmente a decirle que la quiere mucho. Después la llevaremos a conocer la catedral de sal…

Canciller inglés
Oh, no, no, no, no, no, está permitido. ¿No tendréis, por ventura, un lugar menos sórdido, algún lugar brillante… ¿Cómo se dice glittering en español?

Locutor
Rutilante.

Canciller inglés
That´s right rutilante, histórico y seguro?

Canciller colombiano
No tenemos ninguno, os lo aseguro. ¡Cómo desearíamos tener uno! ¿Aceptaría la Reina nuestra invitación a Monserrate? Es el lugar más alto que tenemos.

Canciller inglés
“Espero que no osareis ofendernos. Nuestra calma trepida. ¿No tenéis acaso una isla? A la Reina le encantan las islas. Si tenéis una isla, podríamos declararnos satisfechos.

Canciller colombiano
Lamentablemente, no tenemos islas. Habéis de saber que éste es un país sin islas. Sentimos mucho no poseer islas. Creédnoslo. ahora, rogad a la Reina al bajar que utilice el pasamano de seguridad. Está prescrito en la norma.

Canciller inglés
También está prescrito en las nuestras que no deben ser utilizados los pasamanos. Tenemos motivos para ello.

Canciller colombiano
Entonces, preguntad a la Reina si podemos ofrecerle un refresco. Hemos preparado jugo de guayaba agria con espuma de níspero batido, y una horchata verdaderamente deliciosa. Exótico y refrescante refresco, exquisitamente tropical.

Canciller inglés
Nos ponéis en aprietos, señor. La Reina no está acostumbrada. Presentadle sólo un poco de agua mineral. Es suficiente. Y decidnos, ¿qué clase de personas son esas que circulan por ahí? ¿Vais a representarnos una obra de teatro? ¿Sobre la Era de las cavernas, acaso?

Canciller colombiano
No, excelencia, todos esos que veis son los pobres. Han venido para mirar de lejos a vuestra Reina. Aquí tenemos muchos pobres. A decir verdad, todo el país es bastante pobre.

Canciller inglés
Será que no os esforzáis lo suficiente. También nosotros fuimos pobres e ignorantes al comienzo, pero ahora tenemos a la Reina.

Canciller colombiano
Nos hemos esforzado, señor. Pero siempre hay alguien que nos roba. Y hemos decidido cruzarnos de brazos hasta que los ladrones comprendan. Preferimos pasar por pobres y no por bobos.

Canciller inglés
Qué reacciones tan curiosas y originales tenéis. ¿Y no habéis pensado más allá de eso? Aquellos ladrones que decís, podrían desalojaros al comprobar vuestra inutilidad.

Canciller colombiano
Oh no, no, no, excelencia. Nuestro plan para derrotar a los ladrones es perfecto: Nos volveremos perros y les morderemos los tobillos. Les rasgaremos las chaquetas y ladraremos toda la noche para que no puedan dormir. Nuestra inventiva de perros encontrará seguramente otras cosas que también podremos hacerles.

Canciller inglés
¿Y si os matan a todos?

Canciller colombiano
y si nos matan a todos, pudriremos la tierra y el hedor insoportable los derrotará.

Canciller inglés
¡La Reina se despide, señor!

Canciller colombiano
Admiramos mucho a la Reina, pero de lejos. Ella y sus príncipes poseen cierto encanto ante los restos de nuestra sangre europea. Pero sus naves de guerra hieren nuestros ancestros americanos y nos encienden de nuevo plumas sobre la frente. No nos intimida vuestro esplendor. Pero no tratéis de aprovecharos de nuestra pobreza. La pobreza es nuestra última arma.

(EL LOCUTOR LE ENTREGA LA TROMPETA AL CANCILLER COLOMBIANO Y REGRESA A SU SITIO)

Embajador inglés
El Embajador del Reino Unido dejará una nota de protesta en la bandeja de vuestra Cancillería. ¡Goobye!

(SALEN Y CANTAN GOD SAVE THE QUEEN)

PALABRA MÁGICA

(ACTOR ENTRA, RECORRIENDO EL PÚBLICO)

Jaime
Lebracu Daguar Minosca”, mi verdadera vocación ha sido la hechicería, la alquimia, la metalurgia, Es decir, transformar. Siempre me ha gustado que las cosas sean de otra forma, no sólo la poesía. (PAUSA, A UN ESPECTADOR) Quisiera convertirte, ahora mismo, en un bello Unicornio. Así podríamos, tú y yo, conocer los unicornios.
Mis primeros juguetes fueron un alambique, una retorta, dos kilos de pólvora, una piedra de azufre, un mortero. Fabriqué cohetes de lujo, aparatosos truenos, inquietos buscapiés, dulces bengalas. Practiqué la vivisección, las aleaciones, las fundiciones. Me valí de los conjuros, la cartomancia, el incidente.
“Mequépor Résque Carpi”, (AL PÚBLICO) hice pacto con el diablo pero no me cumplió; (RISA) no tiene seriedad el diablo. En la oscuridad del bosque, alta la noche, la cocción de un gato negro, arrojado vivo al agua hirviente. (SONIDO DE ONOMATOPEYA) Saco un hueso del gato ¿es éste?

Voz en off
¡Noooooo!

Jaime
¿Es este?

Voz en off
¡Noooooo!

Jaime
Cuando por fin apaño el hueso en el que está inscrita mi suerte, el bosque entero se desploma en una catástrofe de gritos y maldiciones. (CORRE) Shissssss. oigo a alguien que viene por el techo, traían viento frío.

Voz en off
–¿Caigo?

Jaime
–Caiga, ¡pero no en mi cazuela! Shiss, silencio, por el callejón. Escuchen…

Voz en off
¿Caigo?

Jaime
Caiga, ¡pero no en mi cazuela! Véalo, véalo, véalo ahí.

Voz en off
Aquí estoy Jaimeeeeee ¿Caigo?

Jaime
Caiga, ¡pero no en mi cazuela! ¡Biendosa Lasosque Tracon! ¿Vieron?¿Lo Vieron? Si son. La cosa se está poniendo buena. Manitos de azabache contra el mal de ojo; el nido del pájaro macuá para la suerte en el amor. Si el caballero o la dama desean un amante, sigan por esta puerta, espérenme allá; tengo el conjuro, el ungüento, el bebedizo, el talismán y la oración. Un tratamiento con base en la hiel de la salamandra y el corazón de la golondrina es infalible para atraer a ese hombre arisco que tanto la hace sufrir. Tenga paciencia, mi señora; ese hombre vendrá de rodillas a sus pies. Deme su nombre, deme su billetera, supongo que me trae un regalo. Yo no trabajo por interés, sino por la felicidad del prójimo. Cuente conmigo señora, ese hombre la está pensando, mañana será suyo; que pase la siguiente, bienvenida señora, ¿en qué puedo servirla?
“Lade Lebracu Ralco”, le tengo la contra para que su princeso no se enamore de otra. Dos gotitas en la coca-cola, no se preocupe, no se notan. Y este polvillo para el café. Es un encantamiento; su princeso la seguirá dócil como un perrito. Cuando se canse de él, no lo dude, venga, hágame la visita; yo tengo la cura para todas las situaciones. Mientras usted se conserve bella (Y RICA) la magia funciona, esté segura. ¡En estos tiempos hay tantos hombres decididos a dejarse atrapar!
Profesor Jaime Jaramillo Escobar, Pueblo Rico Antioquia de lunes a viernes, de 9 a 12 y de 3 a 6. Sábados y domingos no me pregunten qué hago. Problemas en el amor, problemas de salud, problemas de dinero, problemas de trabajo, la poesía lo resuelve todo, la poesía hace milagros.
Pero sólo la mía, fíjese bien, ¡no se deje engañar de la competencia!

AVISO A LOS MORIBUNDOS

A vosotros, los que en este momento estáis agonizando en todo el mundo: os aviso que mañana no habrá desayuno para vosotros; vuestra taza permanecerá quieta en el aparador como un gato sin amo, mirando la eternidad con su ojo esmaltado.
Vengo de parte de la Muerte para avisaros que vayáis preparando vuestras ocultas descomposiciones: todos vuestros problemas van a ser resueltos dentro de poco, y ya, ciertamente, no tendréis nada de qué quejaros,
¡Oh príncipes deteriorados y próximos al polvo!
Vuestros vecinos ya no os molestarán más con sus visitas inoportunas, pues ahora los visitantes vais a ser vosotros, ¡y de qué reino misterioso y lento!
Ya no os acosarán más vuestras deudas, ni os trasnocharán vuestras dudas e incertidumbres, pues ahora sí que vais a dormir, ¡y de qué modo!
Ahora vuestros amigos ya no podrán perjudicaros más, ¡Oh afortunados a quienes el conocimiento deshereda!
Ni habrá nadie que os pueda imponer una disciplina que os hacía rabiar, ¡Oh disciplinados y pacíficos habitantes de vuestro agujero!
Por todo esto vengo para avisaros que se abrirá una nueva época para vosotros
en el subterráneo corazón del mundo, adonde seréis llevados solemnemente
para escuchar las palpitaciones de la materia.
A vuestro alrededor veo a muchos que os quieren ayudar a bien morir, y que nunca, sin embargo, os quisieron ayudar a bien vivir.
Pero vosotros ya no estáis para hacer caso de nadie, porque os encontráis sumergidos en vosotros mismos como nunca antes lo estuvierais,
pues al fin os ha sido dado reposar en vosotros, en vuestra más recóndita intimidad, adonde nadie puede entrar a perturbaros.
Vuestro suceso, no por sabido es menos inesperado, y para algunos de vosotros demasiado cruel, como no lo merecíais, mas nadie os dará consolación y disculpas.
De ahora en adelante vosotros mismos tendréis que hacer vuestro lecho, quedaréis definitivamente solos y no tendréis ayuda, para bien o para mal.
Os ha llegado vuestro turno, ¡Oh maravillosos ofendidos en la quietud de vuestra aristocrática fealdad!
Tanto que os reísteis en este mundo, mas ahora sí que os vais a poder reír a todo lo largo de vuestra boca, ¡Oh prestos a soltar la carcajada final, la que nunca se borra!
Yo os aviso que no tendréis que pagar más tributo, y que desde este momento quedáis exentos de todas vuestras obligaciones.
¡Oh próximos libertos, cómo vais a holgar ahora sin medida y sin freno!
Ahora vais a entregaros a la desenfrenada locura de vuestro esparcimiento, no, ciertamente, como os revolcabais en el revuelto lecho de vuestros amantes, sino que ahora seréis vosotros mismos vuestro más tierno amante, sin hastío ni remordimiento.
Apurad vuestro último trago de agua y despedíos de vuestros parientes, porque vais a celebrar el secreto concilio en donde seréis elegidos para presidir vuestra propia desintegración y vuestra ruina definitiva.
Ahora sí que os podréis jactar de no ser como los demás, pues seréis únicos en vuestra inflada podredumbre.
¡Ahora sí que podréis hacer alarde de vuestra presencia!
Yo os aviso que mañana estrenaréis vestido y casa, y tendréis otros compañeros más sinceros y laboriosos,
que trabajarán acuciosamente día y noche para limpiar vuestros huesos.
Oh vosotros que aspiráis a otra vida porque no os amañasteis en ésta: yo os aviso que vuestra resurrección va a estar un poco difícil, porque vuestros herederos os enterarán tan hondo, que no alcanzaréis a salir a tiempo para el Juicio Final.

(CAMINA ACOMPAÑADO DE UN GRUPO DE ACTORES, LOS CORTEJA CAMPANAS Y TROMPETAS, SALEN)

AFRENTA A LA MUERTE

(ENTRA ACTRIZ ENFRENTANDO A LA MUERTE)

Voz en off
afrenta a la muerte

Jaime
He aquí que de repente aparece la Muerte (GRITOS) acompañada de sus seis hijos,
de los cuales tres son varones,

Coro hombres
(ONOMATOPEYA DE GRUÑIDO DE LOS TRES HIJOS)

Jaime
y tres son hembras.

Coro mujeres
(ONOMATOPEYA DE GRUÑIDO DE LOS TRES HIJAS)

Jaime
Yo la miro fijamente y la escupo a la cara,
y ella me lanza una palabrota por debajo de su manto raído.

Los dos coros

Bom Bom…..(CANTADO)

Todos
Mala Muerte, mala Muerte:
si yo te preñé seis veces

Coro hombres
te puedo preñar las siete.

(JAIME CAE SOBRE EL PIANO, EL SONIDO DEL TROMBÓN LO DESPIERTA)

Jaime
(CANTA)
Cuando yo estaba enfermo
vino el Gran Visir a mi alcoba
con sus seis amantes,
de los cuales tres son varones
y tres son hembras,
y abriendo la puerta
a las tres de la madrugada,
los arrojó desnudos sobre el tapiz,
a los pies de mi cama,
cohabitó con ellos al borde de mi fiebre.
Después yo tuve que ponerme
a pelear con la Muerte,
hasta que se estuviera callada.

Todos
Mala Muerte, mala Muerte:
si te preño siete veces,

Coro hombres
puedo preñarte las nueve.

(ENTRA LA MUERTE SE ILUMINA LA MANO SOBRE EL ESCENARIO, LUEGO SE DESPLAZA HACIA LAS ESCALAS)

Jaime
(CANTA)
El día que llegué al puerto
para tomar posesión del barco
en que habría de dar la vuelta al mundo,
la Muerte, con su pañuelo rojo atado al brazo,

Actor 1
(CANTA)
quiso echarme al mar por la pasarela,
y tuve que darle una patada en la boca.
Pero ella me esperaba siempre
en los cuatro puntos cardinales
JAIME (CANTA)
acompañada de sus seis hijos,
de los cuales tres son débiles y tres son gigantes.

Todos
Mala Muerte, mala Muerte:
si te preñé en Nueva York

Coro hombres
te preño en Alejandría.

(SE ILUMINA LA MANO DE LA MUERTE SOBRE LAS ESCALAS, LUEGO SE DESPLAZA HACIA EL LADO OPUESTO)

Jaime
La Muerte me perseguía por toda la cordillera de los Andes
con su maletín negro en la mano, andaba detrás de mí
por los pasillos del Banco de Londres & Montreal

Todos
Limitada

Actor 2
La Muerte me acechaba en las avenidas de Río de Janeiro
disfrazada como un vendedor de esencias.
llena de impaciencia, mordía uno a uno los ciento veinte dedos

Jaime
(CANTA)
de sus seis hijos, de los cuales tres son bizcos
y tres tienen el labio partido.

Todos
Mala Muerte, mala amiga:
si yo te preñé de noche,

Coro hombres
puedo preñarte de día.

Jaime
La Muerte me manda paquetes postales
ahumados al apartado de correos 5094,
introduce amenazas anónimas
por debajo de la puerta de mi casa,

(EXPLOTA UNA BOMBA, JAIME CAE SOBRE EL PIANO DE NUEVO Y EL SONIDO DEL TROMBÓN LO DESPIERTA)

Actriz 1 y 2
(CANTAN)
en el número 4 de la calle 14,
la Muerte me espera

Actriz 1
(CANTA)
en las escaleras,

Actriz 2
(CANTA)
en las bocacalles,

Actriz 1
(CANTA)
en los grandes almacenes

Actrices 1 y 2
(CANTA)
de especias,

Todos
la Muerte me manda razones con el juez,
me escribe insultos con carbón en las paredes.

Actor 2
Poetucho

Actor 3
Malo

Actor 4
El nadaismo esta muerto

Actor 5
Exhibicionista.

Coro hombres
Decadente.

Coro mujeres
Hate,hate, hate,

Actor 2
Poetucho

Actor 3
Malo

Actor 4
El nadaismo esta muerto

Actor 5
Exhibicionista.

Coro hombres
Decadente.
TODOS
Mala Muerte, mala esposa:
vivo o muerto da lo mismo,

Coro hombres
te empreño de todos modos.

(SE ILUMINA LA MANO DE LA MUERTE SOBRE LA PARED DEL ESCENARIO, LUEGO SE DESPLAZA HACIA EL LUGAR DEL INICIO)

Jaime
(CANTA)
La Muerte les habla mal de mí a los vecinos,
me empuja en el metro, me espera a la salida de los cines,
me oculta las recetas del médico,
me derrama la leche, me esconde las medias,
la Muerte manda sus hijos a que me tiren piedra,
que se burlen de mí, (RISAS) que me muestren la lengua,
la Muerte obstruye las cañerías de mi casa,
se orina en el zaguán, abre goteras en el techo.

(AL PÚBLICO) Es evidente que la Muerte me persigue. ¿No les parece a ustedes?

Todos
(CANTAN)
–Mala Muerte, mala Muerte:
si yo te preñé seis veces

Coro hombres
te puedo preñar las siete.

Todos
–Mala Muerte, mala Muerte:
si te preño siete veces,

Coro hombres
puedo preñarte las nueve.

Todos
–Mala Muerte, mala Muerte:
si te preñé en Nueva York

Coro hombres
te preño en Alejandría.

Todos
Mala Muerte, mala amiga:
si yo te preñé de noche,

Coro hombres
puedo preñarte de día.
TODOS
–Mala Muerte, mala esposa:
vivo o muerto da lo mismo,

Coro hombres
te empreño de todos modos.

PERORATA

Jaime
¡Señoras y señores,
Mirad esta caja roja. ¿La veis? En ella traigo mi poema, que se irá
desenrollando ante vosotros, aquí frente a vuestras miradas, haciendo sonar
sus crótalos de colores y estirando la cabeza para veros mejor y de vez en
cuando lanzaros un picotazo.
Ya la voy a abrir, la estoy abriendo, ya se mueve, poned atención, el poema
empezará a salir pronto de esta hermosa caja roja con música incorporada,
esta caja de sorpresas tan liviana y tan bella.
Mientras muevo mi mano en su interior para amansar el poema, os voy
diciendo, oh señores: no leáis poemas pesados, ni ásperos. El poema tiene
que ser flexible, escurridizo, ondulante, con un cuerpo frío que os estremezca y
en la cabeza una boca capaz de haceros cualquier cosa.
Atención, señores, ya empieza a salir el poema. Mientras sale, os voy diciendo,
oh señores: no comáis poemas calientes; el buen poema se come frío.

(MÚSICA ENTRA VERANO BRISAS)

LA CALLE DE LAS COMPLACENCIAS (VERANO BRISAS)

Verano brisas
Amigos lectores
despojaos de toda afección
Y no os escandalicéis.
este poema no contiene ni mal ni infección. tampoco guarda perfección y mucho menos perversión. El tema de este cabaret es de un poeta cuyo único mérito -dicen- era empelotarse con sus amigos.

todas, absolutamente todas las actividades humanas,
en una u otra forma, están impregnadas por el amor.
El amor impregnado por la pasión,
la pasión por el erotismo,
el erotismo por la obscenidad,
la obscenidad por la pornografía y
la pornografía por la prostitución
y, como una serpiente que se muerde su cola,
la prostitución está impregnada por el amor, así
como la ceniza está impregnada por el rescoldo
que le ofrece su calor agonizante.
Siempre ha sido así, y esto no cambiará
mientras perdure la vida en esta tierra.

¡Bienvenidos entonces al mundo de la putería!

(ENTRAN JAIME)

EL CANTO DEL SIGLO (V)

Jaime
(CANTA)
Todo el día estado agonizante en medio de la calle, la calle principal de la ciudad
Dónde caí, donde caí, por no poder dar otro paso
Trato de arrastrarme y mis desnudos miembros ruedan por el pavimento

Coro
Uh….

Coro
No, Debí haber llegado a morir aquí (3 VECES)

Jaime
En esta calle que no es mía.
(LA MÚSICA SE DETIENE, AL PUBLICO)
Yo les pido mi perdón, oh elegantes caballeros que pasan con la prisa de sus relojes, (MUSICA DE TELON) mañana esta calle volverá a estar limpia como siempre, en la felicidad de la tarde, adornada de árboles y helados,
(CANTANDO) Me atreví a pedir limosna, pero lo mejor que conocí fue la visión de los artísticos helados derritiéndose en los espejos al destello de los neones, El granizado de limón,

Coro
El granizado de limón,

Jaime
el espumado de menta,

Coro
el espumado de menta,

Jaime
la crema de nieve y coco,

Coro
perfecta

Jaime
(CANTA)
En el cristal de las copas, fresca lengua, esquiando en el nevado de frambuesa. Por qué llovía en aquel salón, todos tan jóvenes y sonrientes debajo de la lluvia. Las novias abrían sus sombrillas claras.

Coro
Las novias abrían sus sombrillas claras

Jaime
y los pianos tocaban para los helados…

Coro
y los pianos tocaban para los helados…

Coro
No, Debí haber llegado a morir aquí (3 VECES)

Jaime
En esta calle que no es mía

(SUENA UNA SIRENA)

Verano brisas
Llegó la policía. Os dejo mi sombra.

(SALEN TODOS DEL ESCENARIO)

EL MUNDO DE LAS MARAVILLAS

(ENTRA AL ESCENARIO AL PÚBLICO)

Jaime
En las riberas del río La Miel brotaban como maná los hongos alucinógenos, dispensadores de la alegría y el éxtasis. Me produjeron fiebre y vómito.
En Barranquilla fumé una marihuana llamada “La puerta de oro”. Me dio la risueña y después la pálida. Se me reventaron los oídos, padecí el sudor frío, me puse temblorosa, estuve grave. Entonces tomé LSD y fue peor. Vi los colores que no pueden ser vistos. Escuché los sonidos inaudibles. Toqué objetos que nunca han sido hechos. Sufro alucinaciones psicodélicas. Estoy alucinada. Mi novia se llama Lucina.
Tomé sedantes, y encima de los sedantes tomé estimulantes. Tenía un amigo farmacéutico que me dispensó su farmacia. Mi cuarto estaba lleno de drogas, todo el piso cubierto de drogas, se caminaba sobre agujas. Con la coca me sentí ahogado por el aire; cientos de basucos no me hicieron ver ni sentir más de lo que normalmente veo y siento. Tiempo perdido tratando de forzar la puerta que no existe.
Tomé todos los licores. Me produjeron sueño, pesadez de cabeza, expresión descontrolada.
Tabacos y cigarrillos los tuve en abundancia: de Egipto, de Cuba, de Turquía, del Amazonas. No logré aficionarme al tabaco. Pensar un poco me trae mejores humos.
El hachís, el opio, el tíosulfato, la sienita de nefelina, la alunita,
La adormidera del Pireo, la picadura de insectos avispados, en nada de eso encontré más de lo que siempre he tenido, sino menos.
Acudí a la magia negra, las artes mánticas, los esotéricos, los espiritistas, los hechiceros, los rituales indígenas, el yagé. Ninguno de ellos pudo mostrarme nada más bello y más fresco y más claro y más limpio que la simple agua que llovía por el tejado de mi casa.
Corrí desnudo por laberintos interminables en Bogotá, detrás del fluido imponderable y elástico, en busca del estupefaciente, el narcótico, el fármaco, el éter sulfúrico, el óxido de etilo, el láudano, el acónito, la morfina, la madreselva y el rapé,
El tabaquito de Honolulu, la caipirinha del duende, el ñaque, la burundanga, la amapolita de Tulcán y la madre de todas las yerbas.
Me inscribí en cursos de yoga, de gimnasia sexual, terminé en un club de sadomasoquistas.
¿Qué faltaba? La coprofagia, la necrofilia. También teníamos nuestro club.
Estuve en la Cueva de Rolando con Torquato Tasso, me junté con asesinos, con asaltantes de caminos, con gentes de puñal y pistola. Fui a parar a la cárcel. Me fingí loco y me trasladaron al manicomio. En el manicomio comí sapos, me pusieron una linda camisa de fuerza, me chuzaron con cien inyecciones diarias. Mi mayor dificultad fue salir del manicomio. Me fingí cuerdo. No me creían. En los manicomios está prohibido curar a los pacientes.
Me hice ayudante de camión, viajé a la costa para traer contrabando; esto fue con Lucho. Aprendí el tráfico de drogas, me arrojé al mar desde una avioneta a baja altura.
Me persiguieron con balas, con tiburones teleguiados, con lanchas salvavidas. Me persiguieron con jueces, con motocicletas, con ametralladoras.
Después todos en el mundo se convencieron de mi inocencia, simplemente porque les dije con énfasis: “¡Carajo! ¡Yo soy inocente! ¿No lo estáis viendo?”.
El verbo “estáis” tiene siempre unos efectos tremendos.
(TODOS SUBEN AL ESCENARIO POR FUERA DE LA LUZ)
Ninguna droga pudo darme la belleza, la lozanía, la majestad, el aroma, la magia de una simple rosa rosada en su rosal.

Boletería