La casa grande
Aquellas aguas trajeron estos lodos
De Álvaro Cepeda Samudio
Colectivo Teatral Matacandelas · 2015
Ficha técnica
- Reparto
- María Isabel García - John Fernando Ospina - Margarita Betancur - Diana Valverde - Sebastian Betancur - Juan David Correa - Samuel Marroquin - Sara Marín - Tatiana Restrepo
- Utilería y vestuario
- Estefanía Escudero - Jonathan Cadavid
- Composiciones musicales
- Juan David Correa - Ángela María Muñoz - Diego Sánchez
- Diseño sonoro
- Juan David Correa
- Sonido
- Ángela María Muñoz
- Luminotecnia
- Juanita Vergara
- Dirección musical
- Ángela María Muñoz
- Dirección escénica
- Cristóbal Peláez G.
Una producción del Teatro Matacandelas 2015
ESCENA UNO
(OSCURO. EN EL CENTRO DEL ESCENARIO UN NOCHERO CON CASCOS MILITARES SOBRE ÉL, ILUMINADO. AL FONDO UN PIANISTA TOCANDO UNA MELODIA. EL PIANISTA PARA DE TOCAR Y VA HACIA EL NOCHERO TOCA UNO DE LOS CASCOS Y SUENA UNA MARCHA MILITAR, DEJA DE TOCARLO, VUELVE A TOCARLO, NUEVAMENTE SUENA LA MARCHA. INQUIETO POR LO QUE ESCUCHA, SE PONE UNO DE LOS CASCOS Y HABLA UN SOLDADO EN MEDIO DE LA LLUVIA)
Soldado uno (GRABACIÓN)
He pasado la noche pensando por qué nos mandaron. Por aquí dicen que pueden ser más de 30.000 los huelguistas, que no quieren trabajar, que se fueron de las fincas y que están por ahí, saqueando pueblos. Andan diciendo que tienen armas. Tengo miedo.
(ACTOR UNO SE QUITA EL CASCO. VUELVE A COLOCARSELO. SUENA EN OFF)
Soldado uno
Ey (SILBIDO) ¿Si será que tienen armas?
Soldado dos
No creo.
Soldado uno
El teniente dijo que estaban armados.
Soldado dos
¡Jum! ¡Armados! No tienen ni para comer van a tener armas.
Soldado uno
El teniente dice que si.
Soldado dos
Ese teniente es un borracho
Soldado uno
¡Chissss! Yo creo que si tienen armas porque andan diciendo que esto está lleno de comunistas.
(COMIENZA A REBUJAR LOS CAJONES Y SACA UNA ESPUELA. SE OYE GRABACION DE VOZ DEL PADRE “PERRA”. ABRE EL CAJON DEL NOCHERO SUENA LLANTO, MARCHA Y UNA CAJITA DE MUSICA. SUENA PISTA LOS ACTORES ENTRAN HASTA ENCONTRAR SU LUGAR EN UN MICRÓFONO)
ESCENA DOS
Todos
La casa grande. Novela. De Alvaro cepeda Samudio. Representación a cargo de colectivo teatral matacandelas.
(APAGÓN. SE ENCIENDE UNA LUZ CON UNA FOGATA)
Soldado uno
No he podido dormir en toda la noche. ¿Viste? La lluvia me empapó la manta. ¿Por qué lloverá tanto si no es época? Me pasé toda la noche pensando para que nos trajieron aquí, creo que tuve fiebre, sentía el cuerpo caliente como si se me fuera a estallar, los mosquitos no me dejaron dormir. Sudaba y luego me daba como frío, y después otra vez calor. Pensé “nunca va a amanecer”.
Soldado dos
Eso es una enfermedad muy grave, eso se llama miedo.
Soldado uno
(PAUSA, SUENA CAJITA DE MUSICA). Mirá esa casa, allá…siempre cerrada, extraña (PAUSA. EFECTO). Andan diciendo que los huelguistas pueden ser más de 30.000 ¿vos si crees?
Soldado dos
¿30.000 en este pueblito? ¿De dónde sacas eso?
Soldado uno
No, no, 30.000 en toda la zona.
Soldado dos
Eso dice el teniente que está temblando de miedo.
Soldado uno
El teniente dijo que estaban armados.
Soldado dos
¿Y a él quien se lo dijo?
Soldado uno
Se lo dijo el comandante.
Soldado dos
Par de borrachos. Estos chusmeros no tienen para comer van a tener armas.
Soldado uno
No quieren trabajar, dicen que se fueron de las fincas que andan saqueando pueblos.
Soldado dos
Tenés miedo.
Soldado uno
Que no, que no es miedo. (PAUSA) Dicen que la policía no pudo con ellos, entonces nos tuvieron que traer a nosotros, viste que están llegando soldados de todas partes, ayer pasaron dos trenes repletos. Eh, Este pueblo si es muy feo ¿no?
Soldado dos
Todos estos pueblos son iguales, pero éste es más feo. Todo está oxidado y lleno de sal. Y ese maldito olor a banano podrido todo el tiempo. Juro, que cuando salgamos de aquí no me voy a volver a comer un banano en toda la vida
Soldado uno
La gente ya sabe para que estamos aquí: nos tienen rabia. ¿No viste cómo nos miran?
Soldado dos
Con miedo. Nos tienen miedo.
Soldado uno
Miedo no, rabia.
Soldado dos
Esta maldita oscuridad y con esta lluvia.
(SILBIDO. OTRO SILBIDO REPLICA. Y OTRO)
Soldado uno
Yo creo que si tienen armas porque andan diciendo que esto está lleno de comunistas.
Soldado dos
Que van a ser comunistas si no son rusos, estos lo que son es un montón muertos di hambre.
Soldado uno
(SONIDO DE CAJA DE MUSICA) Mirá esa casa, yo nunca había visto en mi vida una casa tan grande.
Soldado dos
Es de ricos.
Soldado uno
Si. Dizque son los dueños de la hacienda bananera más grande de la zona, de la finca La Gabriela, está lejos, como a tres horas a caballo. Los odian.
Soldado dos
¿Lo dicen por ahí?
Soldado uno
No, no me lo dijieron, eso lo sé yo.
Soldado dos
¿Cómo lo sabes?
Soldado uno
Yo lo se. No te voy a decir como lo sé.
Soldado dos
Entonces no me lo digás.
Soldado uno
Lo leí en La Ola.
Soldado dos
¿La Ola? ¿Eso qué es?
Soldado uno
Un periódico, de aquí, de Cienaga. Alguien me lo regaló.
Soldado dos
Tenés que tener cuidado con lo que te van soltando por ahí, esos chusmeros andan regando veneno. (MUY BAJO) Quieren que nos unamos a su huelga.
(PAUSA) ¿Vos sabes leer?
Soldado uno
Si.
Soldado dos
Sería mejor que no supieras leer.
Soldado uno
La verdad no se, supe lo de la casa porque un compañero nos lo leyó ayer, en el cuartel.
Soldado dos
No te preocupes yo tampoco se leer. Vos no sos de aquí, ¿cierto?
Soldado uno
No, soy antioqueño, de Puerto Berrio.
Soldado dos
Entonces somos paisanos, a mi me reclutaron en Pueblo Rico.
(SONIDO DE GALOPE) (EN VOZ MUY BAJA)
Soldado uno
No nunca.
Soldado dos
No quieren soldados costeños porque se amangualan con los huelguistas.
Soldado uno
¿Se qué?
Soldado dos
Se amangualan
Soldado uno
¿Qué es amangualan?
Soldado dos
No se. (PAUSA) Mirá, el patio de esa casa grande con el patio del cuartel y el muro es bajito. Por ahí nos podríamos volar. ¿Nos volamos esta noche?
Soldado uno
¡Chissss! ¡Alto! ¡No se mueva! ¡Por aquí no hay paso devuélvase o disparo!
Soldado dos
¿Qué viste?
Soldado uno
Alguien venía hacia aquí. Traía un cavador en la mano.
Soldado dos
Yo no vi nada. El calor y la lluvia te están enloqueciendo.
Soldado uno
Yo creo que nos están mirando, nos vigilan todo el tiempo. Sería mejor que apagáramos la fogata.
Soldado dos
Si la apagamos nos comen los mosquitos. Ya estoy hasta los huevos de este infierno. Ya lo tengo pensado, me voy a volar esta noche, ¿nos volamos? ¿nos volamos?
ESCENA 3
Narrador
Jornaleros.
(SUENA TREN Y VIENTO. EMERGE FIGURA CON SOMBREROS Y HERRAMIENTAS. ALGARABÍA)
Actriz 1
Mi nombre es Josefa María Blanco Pérez, yo puedo decir que soy prácticamente obrera de los obreros. Me desempeño como secretaria del sindicato de Orihueca y tengo bajo mi responsabilidad una cuadrilla de cien hombres. También quiero decir que a veces hago de cocinera. Mi esposo Nicolás Fernández colabora mucho con la huelga, el regala reses a los compañeros para que no se mueran de hambre.
Actor 1
Mi nombre es Manuel Camacho, soy maquinista, todo el tiempo estamos vigilados, llevamos soldados a cada lado de la locomotora, si nos bajamos ellos se bajan con nosotros, a vigilar que no entreguemos mensajes a los huelguistas, la vida mía es ir de la maquina al comedor y del comedor a la maquina. Los soldados siempre nos están apuntando con sus fusiles, mejor dicho, nosotros somos unos prisioneros. Si uno sale a cagar, por ejemplo, tiene que andar con los pantalones en la mano y ligero, porque el soldado siempre esta apuntándole, si voy a orinar tengo que sacar la verga ahí delante del soldado y orinar ahí mismo, sino soy hombre muerto. Ni cagar ni orinar siquiera… Esos soldados le tienen pánico al ganado, ven una vaca y se cagan de miedo y se ponen a temblar. En cambio, a nosotros los huelguistas nos tiran a matar.
(VA ENTRANDO NARRADOR, SE UBICA EN EL NOCHE. TOMA LAS HOJAS. LEYENDO)
Actor 2
Mi nombre es Sixto Ospino Núñez, yo soy campesino, me desempeño fundamentalmente como machetero, yo he trabajado con la Fruit Company durante muchos años, pero en forma interrumpida, trabajo y dejo de trabajar. Con los finqueros de aquí no trabajo porque cuando llego a pedir trabajo ahí mismo dicen: “mierda, no joda, llegó un comunista dizque a que le demos trabajo, tiene huevo”. No me han vuelto a dar trabajo porque todo mundo me señala de comunista. Yo no entiendo que es eso del comunismo. Tengo hambre.
Actor 3
Mi nombre es Santander Alemán, soy capataz de ferrocarriles y hago de estafeta de los huelguistas por toda la zona. Yo he visto con mis propios ojos a la compañía gringa repartiendo ron para ir sembrando confusión en la huelga, yo vi a un sujeto que apodan “La Muerte”, desclavando la línea férrea, para que nos culpen a nosotros de sabotaje.
Actriz 2
Ayer estuve en la oficina averiguando lo de las negociaciones. Me atendió ese cara de culo del señor Góngora.
Actor 4
Arrodillao.
Actor 2
Lamebotas
Actriz 2
¿Y saben que me dice? Que dizque yo no tenía nada que reclamar porque yo estaba bien, ¿ah?
Actor 4
Ah no, según la Compañía gringa nosotros somos ricos.
Actriz 2
Que dizque qué hacía yo ahí reclamando si yo tengo buen empleo y buen sueldo.
Actriz 1
Ese es un bobo.
Actriz 2
Le contesté que yo no iba a reclamar para mí, sino que tenía que cumplir el mandato de los trabajadores, y que yo hago el reclamo sin pensar en el bienestar mío ni de mi familia. Me respondió “me extraña esa actitud suya señor Álvaro Girón”
Actor 3
Perro.
Actriz 2
¡Pum! Le puse mi carta de renuncia y le dije “No se extrañe Señor Góngora, el compromiso mio es con los compañeros”
Actor 4
Duro
Actriz 1
Buena respuesta, compañero.
Actriz 2
Ahí se metió también el secretario Pablo García todo envalentonao, estaba furioso por lo que yo escribí contra los gringos, se armó de un fuete, se echó la pistola al cinto, y le dijo a todo el mundo que me iba a dar látigo. Me le paré de frente y le dije: “vos crees que estamos en tiempo de la esclavitud para que me querás azotar? Me tocas y te morís pichón de gringo”. Se emvalentó todo y se dejó venir con el periódico en la mano gritando: ¿Quién escribió este artículo? Creyó que me iba a morir de susto, pero me le planté de frente: Ese artículo lo escribí yo, ¿por qué? Y ahí mismo cogió el periódico y vea, vea, vea, lo rasgó y se limpió el culo con él. Bueno pichón de gringo, pero usted no vino a rasgarme el artículo sino a darme látigo, pégueme pues.
Actor 2
¿Y qué pasó?
Actriz 2
Se puso de color banano maduro. Ahí mismo tiro el fuete y se fue para la gerencia. (RISAS. APLAUSOS)
Actor 4
Hace ocho días nos fuimos desde Sevilla hasta Riofrío, íbamos como ochocientos de finca en finca apoyando a los huelguistas. Al llegar a la estación La Fe, se nos aparecieron los soldados, ¡Alto ahí todos, ni un paso más, detengasen ¿Pa onde van? Ah no, mi teniente, estamos por aquí pasiando, conociendo, tomando la fresca. Ochocientos pasiando, conociendo, ¿tomando la fresca? ¿Ochocientos? Si, mi teniente, un paseíto ahí de familia con algunos amigos y conocidos. Una familia muy numerosa ¿Ochocientos? Si, y algunos amigos y conocidos. ¿Ochocientos? ¿Me creen bobo o qué? Detengasen, no pueden seguir. Pues como le parece que, si vamos a seguir, el camino es libre. ¿Quién es el jefe? Aquí todos somos jefes. ¿Ochocientos jefes? Ah, si, pues entonces los ochoscientos quedan detenidos. Nos llevaron a Santa Marta. Tres días sin comida ni agua, y se les armo el problema más grande porque no tenían cárcel donde meternos. Nos tuvieron que soltar, cuando llegamos a Ciénaga nos recibió una manifestación esperándonos con banderas.
(SONIDO DE TREN Y VIENTO)
Actor 5
La compañía priva de su jubilación a miles de personas, que han tenido que soportar una vejez llena de incertidumbre. Uno puede ver todavía a los ancianos extrabajadores, andrajosos, muertos de hambre, caminando sin rumbo por las calles de ciénaga, orihueca, el retén, tucurinca, sevilla, guamachito, riofrío, guacamayal y aracataca. Entregaron su juventud y su energía al servicio de la fruit company y hoy se les ve ahí, en la indigencia, esperando la muer… [pic](SONIDO DE TREN Y VIENTO)
ESCENA 4
(NARRADOR SACA UN CABALLITO. COMIENZA A MECERLO MIENTRAS ESCUCHA. COMIENZA NARRACIÓN EN OFF)
Padre
Tu Pablo, escucha.
Pablo
Si, señor.
Padre
Isabel alistará tus cosas, te irás en el barco del próximo corte. Ya tienes cupo en un colegio de Bruselas.
Pablo
Si, señor.
Madre
Bruselas, qué lejos. ¿Porqué no Bogotá?
Padre
¡Bogotá! Tres meses para llegar a ese páramo triste, Bruselas está a tan solo a quince días. Sabrás portarte bien.
Pablo
Si, señor.
Madre
Mi Pablo.
Pablo
Mamá.
Padre
Te harás hombre en una gran ciudad europea, cuando regreses te pondrás al frente de la casa y de la hacienda La Gabriela. ¿Me lo prometes, Pablo?
Pablo
Si, señor.
Padre
Di que lo prometes.
Pablo
Lo prometo, padre.
Madre
Todavía es tan pequeño, apenas cumplirá los doce años.
Padre
Se irá a Bruselas.
Madre
Es tan pequeño.
Padre
(GOLPE EN LA MESA) Irá en el barco del próximo corte! (LLANTO)
Pablo
No llores, mamá.
Narrador
(TOMA EL CABALLO Y VA A PROSCENIO) Volví de Bruselas hecho un hombre. Hecho un hombre. ¿Qué es un hombre? Fui obligado con 12 años a vivir en la soledad de un colegio lejano, cuando regresé a Cienaga el poblado ya tenía 27.000 habitantes, mi mundo infantil, también se había agrandado y las certezas de niño se me habían vuelto preguntas. Ahora no me quedan sino preguntas, las preguntas que no pude hacer cuando eran necesarias, cuando surgían atormentadoras ante cada hecho, ante cada acción. Y más atormentadoras aún y más apremiantes después de cada catástrofe. Todo se me vino encima de golpe con la misma violencia del viento inesperado que dobla las bananeras, desolando lo que había sido seguridad y esperanza. Primero, esa fuerza maligna e implacable que me destrozo de pronto el delicado arreglo de la adolescencia, el padre, para quien las preguntas eran una afrenta a sus decisiones indiscutibles, todopoderosas, después las preguntas sobre la poca y miserable vida de los jornaleros, esclavos sometidos a una existencia de animales con hambre. Yo odiaba la lluvia.
(ACTORES Y ACTRICES A PROCENIO. BAJAN LOS BANANOS)
Se originó en Asia. Nombre científico: Musa paradisiaca, su nombre común: banano. Casi nadie en los Estados Unidos de América o en Europa la había visto y mucho menos probado, y se consideraba una fruta exótica. La United Fruit Company…
Actor 4
La United Fruit Company que a hoy 2026 sigue operando en el Urabá antioqueño bajo el nombre de Chiquita Brands.
Narrador
La empresa para la que Mi Padre producía y comercializaba esta fruta, se volvió obscenamente rica y la paga a quienes daban su sangre para sacar de la tierra la preciada fruta era tan baja que pronto La Zona se lleno de miseria, paludismo, anemia tropical, tuberculosis, parasitismo intestinal de toda especie, enfermedades venéreas… muy pocos llegaban a la vejez… De niño yo amaba los bananos, porque tenían un sabor dulce, era el sabor de La casa grande, con sus habitaciones gigantes y sus patios de cielo azul. Ahora me huelen y saben a muerte.
ESCENA 5
United fruit company
Semana trabajada, semana pagada, este es tu salario, 14 pesos, su equivalenta en vales, El papel moneda está escasa por esa maldito guerra de los mil días, por favor, cuéntalos aquí misma porque una vez salgas no se admiten reclamos. Firma el recibida, no importa, aquí en tu nombre coloca una cruz. Catorce. (SUENA TRIÁNGULO.) Te descuento una vale, para sostenimiento de hospitales, es la regla. OBRERO. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece.
Policia
(JUEGUITO DE SILBAR Y ESCONDERSE. EL OBRERO LE ENTREGA UN VALE. SUENA TRIÁNGULO)
Obrero
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce.
Ejército
Tu respiras, tu caminas, tu vives, tu pisas el suelo. Impuesto de pisadura.
Obrero
¿De qué?
Ejercito
De pisadura
Obrero
Pisadura
Ejercito
De (RASTRILLA EL PISO. LE TOMA UN VALE. SUENA TRIÁNGULO)
Obrero
(AL PUBLICO) Para financiar las cenas y las borracheras del alto mando militar con los gringos.
Ejercito
¿Qué dijiste?
Obrero
Qué orgullo servir a Colombia.
Ejercito
Por encima de todo, la patria.
Obrero
Nueve, diez, once.
Usurera
Estos vales, son puro papel, solo te sirven en el comisariato, yo te los cambio por dinero contante y sonante: decí que sí, decí que sí.
(GESTO DE NO DEL OBRERO.)
Estos vales, son puro papel, solo te sirven en el comisariato, yo te los cambio por platica: decí que sí, decí que sí.
(GESTO DE NO DEL OBRERO.)
Yo te doy el mejor precio del mercado solo te cobro el 20%, decí que sí, decí que sí.
(LOS TOMA Y ENTREGA EL DINERO. SUENA TRIÁNGULO.)
Obrero
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve.
Ejercito
(A LA USURERA) Tu vendes, tu compras, tu vendes, entonces nos pagas impuesto.
Usurera
¿De qué?
Ejercito
Impuesto…Tu vendes, tu compras, tu vendes… impuesto.
(LA USURERA LE ENTREGA UN BILLETE Y LE SACA OTRO AL OBRERO. SUENA TRIÁNGULO)
Usurera
Gracias, compañero.
Ejercito
Estas sano, estás fuerte, entonces pagas impuesto.
Obrero
¿Impuesto de qué?
Ejercito
De buena salud. (SUENA TRIÁNGULO)
Obrero
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete. ¡Qué desgracia estar tan alentao!
Usurera
El ejercito me respira en la nuca, en la nuca. Todos debemos contribuir, una vacunita chiquita, chiquita. ¡Es la felicidad!
ESCENA 6
Narrador
El Pliego
Obrero
(ACTRIZ LE ENTREGA BANDERA ROJA AL OBRERO) Señor ministro de gobierno Ignacio Rengifo. Excelentísimo- Señor presidente de Colombia Doctor Miguel Abadía Mendes
(SALE EL CORO A LOS MICROFÓNOS. CANCIÓN.)
Todos
Los abajo firmantes, ciudadanos colombianos, mayores de edad y vecinos del departamento del Magdalena, en nuestro carácter de delegados de los sindicatos que abajo se expresan, todos los cuales firmamos el pliego Pliego de peticiones que a continuación copiamos los puntos del pliego para que procedan y aceptar las bases de lo pactado. Punto 1. Seguro colectivo obligatorio Punto 2. Reparaciones por accidentes de trabajo Punto 3. habitaciones higiénicas y el descanso dominical remunerado. Punto 4. Aumento del 50 por ciento de los jornales de los obreros que ganan menos de 100 pesos mensuales. Punto 5. Supresión de los comisariatos Punto 6. No más préstamos por medio de vales Punto 7. Pago semanal. Punto 8. Abolición del sistema de contratistas Punto 9. Mejor servicio hospitalario
Obrero
Parágrafo único dar respuesta al presente pliego de peticiones dentro del perentorio término señalado tal como lo ordena la ley.
Actor
Viva la huelga
ESCENA 7
Inspector de trabajo
Señores Oficina General de Trabajo Bogotá Hálleme tres días Zona Bananera estudiando reclamaciones obreros encontrándolas justificadas. Gerente United Fruit Company dice no hallarse subgerente no resuelve situación obreros resueltos decretar huelga si no son atendidos. Espero instrucciones.
(OSCURO. SE ESCUCHA LA MAQUINA DE ESCRIBIR)
Señor Gobernador Departamento de Magdalena. Acudo a usted en mi carácter de Inspector del trabajo, nombrado por el Ministerio de Industrias, hágole constar que, habiendo hablado con el señor Gerente de la United Fruit Company sobre la obligación que él tiene de recibir la delegación de tres individuos que nombran los obreros de la Zona para representarlos en sus peticiones, negose a darles tal audiencia, alegando que no estaban dentro de la ley. Yo investigué el asunto y vi que sí se ajustan a ella, pues de acuerdo con el artículo 2º de la ley 21 de 1920, son individuos colombianos mayores de edad, empleados de la Compañía y debidamente autorizados por los obreros de esta, para que los representen. Viendo la situación, sírvase usted disponer lo conveniente. Espero instrucciones.
(OSCURO. SE ESCUCHA LA MAQUINA DE ESCRIBIR)
Doctor José Montalvo, ministro de Industrias, República de Colombia. En calidad de Inspector de Trabajo comunícole: hállome preso en Cárcel Ciénaga, disposición del comandante Carlos Cortés Vargas. Intercedan por mi, intercedan por mi.
ESCENA 8
Narrador
Doctor Miguel Abadía Méndez, presidente de la República de Colombia diciembre 4 de 1928, dos días antes de la masacre. Laguna de la Herrera, Bogotá. De madrugada.
(ENTRA EL PRESIDENTE CON SU CORTE)
Actor
25
Actriz
25
Actriz
25
Actriz
25, señor presidente
Presidente
shhhhh
(SUENAN PATOS)
Actor
Pato
(DISPARO)
Actor
26
Actriz
26
Actriz
26
Actriz
26, señor presidente
Actor
Pato
(SUENAN PATOS, DISPARO)
Actor
27
Actriz
27
Actriz
27
Actriz
27, señor presidente
Actor
Urgente, urgente, urgente, Ciénaga Magdalena, telegrama al excelentísimo Señor presidente de la república Doctor Abadía Méndez, Bogotá, urgente, situación de grave conviértese en peligrosa. Huelguistas revoltosos dominan situación, confraternizan con soldados y les infectan doctrina comunista, se tienden sobre los rieles para impedir paso de trenes,
Actor
Shhhh
(SUENAN PATOS)
Actor
Pato, pato.
(DISPARO)
Presidente
Puta.
Actor
Amotinados, armados de machete en actitud amenazante. Urgente, Extranjeros y empleados de la United Fruit Company concentrase en un solo sitio a fin de encontrar protección más eficaz; Principio de autoridad desquiciado.
Actor
Shhhh
(SUENAN PATOS)
Actor
Pato, pato.
(DISPARO)
Presidente
Pato
Actor
Repito: principio de autoridad desquiciado. Han atacado propietarios, administradores fincas, destruido frutas, actividades comerciales suspendidas. Urgente, imponen ley, decretan prisiones, invaden fincas, hacen fiestas arriando banderas mientras cantan, hacen fritangas, insultando autoridad. Urgente, terror en toda la región, amenazan levantar rieles tranvías propiedades privadas, quieren incendiar todo. desarmaron 25 soldados,
Presidente
¿Cuántos?
Actor
25
Presidente
No, patos, ¿cuántos?
Actor
34, señor presidente
Actor
Nosotros los ciudadanos de bien y verdaderos colombianos necesitamos apoyo contra bandidos. Urgente, urgente, urgente. Pato, pato.
(SUENA PATO, DISPARO)
Actor
Puta
ESCENA 9
(COMIENZAN A VESTIR AL ACTOR. LE PONEN SOMBRERO. CHAQUETA. BASTÓN. EL GRINGO CON CUATRO SIRVIENTES CON MÁSCARA)
Minor Cooper Keith
En estas republiquitas se piensa simple y llanamente en la extracción de la riqueza y nada más, hay que hacerles entender que ferrocarriles, muelles, instalaciones agrícolas, hospitales, comisariatos, altos jornales se destinan a que algún día, muy lejano, por cierto, remoto, ellos puedan llegar a ser como nosotros. Eso no sucederá nunca, por supuesto, pero hay que dejarles la ilusión, darles a oler un poquito el humito del progreso. ¡El progreso! Esa divinidad que en lugar de manos tiene yunques, en lugar de ojos faros gigantescos, en lugar de pelo humo de chimeneas, y músculos de acero, y nervios eléctricos, y barcos que circulan por los mares como glóbulos por la sangre… Al hacerme plantador de banano he superado a todos los piratas, Mi nombre es Minor Cooper Keith, mejor conocido como el Papa Verde, el sumo pontifice de la banana, ahora somos nosotros quienes dominamos todo. Pero los piratas, grandes señores del Caribe, se quedarán de este tamaño (MUESTRA SU DEDO MEÑIQUE) en cuanto riqueza, por fabulosos que hayan sido sus botines, los nuestros lo superarán en cantidad, y en método. Ellos ensangrentaron los mares, nosotros enrojeceremos la tierra. Oh, Culombia no es nada. La United Fruit Company es mucho grande que esta paisito, nosotros somos dueños de un millón y medio de hectáreas en América Latina
Sirvientes
¡Un millón y medio!
Minor Cooper Keith
exportamos 50 millones de racimos de plátanos,
Sirvientes
¡Cincuenta!
Minor Cooper Keith
somos dueños de 2.600 kilómetros de líneas férreas,
Sirvientes
¡Dos mil seiscientos!
Minor Cooper Keith
tenemos 3.500 kilómetros de cables telegráficos y telefónicos,
Sirvientes
¡Tres mil quinientos!
Minor Cooper Keith
1.200 tranvías, 207 locomotoras, 6.598 vagones, 13.488 caballos, 18.849 cabezas de ganado, 90 buques, ¡Noventa! Y qué tiene este paisito tonto…indios y negros…que solo nos sirven para cargar nuestro banano. La democracia es, dos lobos y un cordero, decidiendo que van a cenar. Pero reconozco que me gustan estos parajes exóticos, ron, pólvora, nalgas de mujeres, tambores, maracas, tetas, tatuajes, bailes…Esta tierra es un prodigio. ¡Tierra mía!
ESCENA 10
Narrador
El decreto
(SALE EL CORO A LOS MICROFÓNOS. CANCIÓN.)
Todos
Magdalena, diciembre 18 de 1928. Decreto Nº 4. Se declara cuadrilla de malhechores a los revoltosos de la Zona Bananera. Que se sabe que los huelguistas están cometiendo toda clase de atropellos; que han incendiado, que han saqueado, que han cortado, que han destruido, que han atacado a mano armada, que han cometido asesinatos, que son comunistas, que son anarquistas, Es una huelga de trabajadores pacíficos Ya no lo son. Ya no lo son. Ya no lo son Son asesinos, son comunistas, son anarquistas Es un deber de la autoridad dar garantías de paz. Son asesinos, son comunistas, son anarquistas Es un deber de la autoridad, restablecer el imperio del orden. Son asesinos, son comunistas, son anarquistas Es un deber de la autoridad adoptar las medidas que la Ley marcial contempla. Se decreta: Artículo 1º Declárase cuadrilla de malhechores a los revoltosos, incendiarios, y asesinos que pululan la zona bananera. Se decreta: Artículo 2º Los dirigentes, azuzadores, cómplices, auxiliadores, y encubridores deben ser perseguidos, castigados, enjuiciados, reducidos a prisión. Se decreta: Artículo 3º Los hombres de la Fuerza Pública quedan facultados para castigar por las armas y son los encargados de cumplir este Decreto. Firma El General Carlos Cortés Vargas. Carlos Cortés Vargas. Carlos Cortes Vargas.
ESCENA 11
(SALEN PERSONAS AL TREN)
Huelguista 1
La cosa se está poniendo harto difícil, el ejército acaba de meter en la cárcel al inspector de la oficina de trabajo porque informó que la huelga era legal.
Huelguista 2
No pueden pasar por encima de un delegado oficial del ministerio.
Huelguista 1
El gobierno no, pero el ejercito si, y el ejercito obedece es a los gringos. Acaba de salir el decreto donde nos declaran bandidos.
Huelguista 2
Al inspector del trabajo no lo pueden apresar. Eso es una equivocación.
Huelguista 1
No pueden, pero lo hicieron. Los maquinistas dicen que a los soldados los vienen armando con balas dum dum.
Huelguista 2
Eso es ilegal, las balas dum dum están prohibidas en todo el mundo.
Huelguista 1
Atisbo un panorama muy sombrío para la lucha, compañero.
Huelguista 2
Ese pesimismo tuyo no nos sirve de nada, camarada.
Huelguista 1
Oílo bien: esto lo van a parar a tiros: esto se acabó.
Huelguista 2
No, no se acabó, este es un momento difícil, pero tendrán que ceder.
Huelguista 1
No cederán, lo que nos aguarda es bala y balas dum dum.
Huelguista 2
No creo que se atrevan
Huelguista 1
Se atreverán. Están dispuestos a acabar con esto de cualquier manera. Van a masacrar a los huelguistas, los van a masacrar.
Huelguista 2
Los meterán en la cárcel. Pero no creo que echen bala.
Huelguista 1
Van a echar bala, van a echar bala, están sedientos de sangre de obrero, yo los conozco. No es la primera vez que estoy en una cosa de estas: yo tengo experiencia.
Huelguista 2
Si, yo se que usted tiene experiencia, pero es que son muchos, son muchos trabajadores y muchos pueblos.
Huelguista 1
Por eso pidió refuerzos el general Cortés Vargas. Con la poquita tropa que tenían aquí no podían nada contra treinta mil huelguistas. Acaba de llegar otro contingente. Ya son más de 2.000 soldados en toda la zona. Mire, yo se lo digo: esto lo acaban a bala.
Huelguista 2
Si usted está tan seguro tenemos que hacer algo para impedirlo.
Huelguista 1
Aquí no hay nada que hacer. Yo me voy esta noche.
Huelguista 2
¿Se va?
Huelguista 1
Sí.
Huelguista 2
No, no, usted no puede irse así con esta situación tan difícil.
Huelguista 1
Yo ya terminé mi labor
Huelguista 2
Usted no puede irse
Hulguista 1
Yo terminé ya, lo demás es cosa de ellos.
Huelguista 2
Ahora es cuando más nos necesitan. Usted viene y ayuda a encender la chispa y cuando hay fuego se asusta, huye.
Huelguista 1
Yo no me asusto, yo no estoy huyendo, además dicen que los gringos tienen los buques listos para invadir.
Huelguista 2
Ahhh, ya se cagaron de susto con los gringos.
Huelguista 1
Esto ya no es cosa mía
Huelguista 2
Claro que es cosa nuestra. Nosotros metimos al pueblo en esto.
Huelguista 1
Pase lo que pase el pueblo va a salir ganando algo.
Huelguista 2
¿Ganando qué? ¿Muertos?
Huelguista 1
A mi me trajeron para organizar una huelga, no para proteger a nadie. Cómo quiere que se lo explique: aquí va a haber bala. Y yo me voy esta noche.
Huelguista 2
(POR LO BAJO) Vos sos un hijueputa.
Huelguista 1
¿Qué dijiste?
Huelguista 2
Vos sos un hijueputa.
Huelguista 1
Como querás, pero prefiero ser un hijueputa vivo, que un valiente muerto.
ESCENA 12
(LUZ DE LA FOGATA)
Soldado uno
Tengo un presentimiento maluco. Escuchá el tren…cuantos días sin que se viera pasar uno, ¿no? Yo nunca he montado en tren.
Soldado dos
Yo si, muchas veces.
Soldado uno
¿Y cómo es?
Soldado dos
Hacete de cuenta que vas en un planchón, pero brincando.
(SONIDO)
Soldado uno
Oilo, como suena de bueno.
Soldado dos
Si, como a empellones.
Soldado uno
¿Te gusta montar en tren?
Soldado dos
Me gusta más verlos pasar
Soldado uno
Yo si los he visto pasar, pero no he montado nunca. De niño viví cerca de una parada. Pero el tren paraba sino cuando había pasajeros. Íbamos todos los días a vender higos. Cuando no paraba nos comíamos los higos por la noche.
Soldado dos
Entonces era mejor que no parara.
Soldado uno
No, porque cuando paraba vendíamos algunos higos y ese día podíamos comer un poco de arroz…y a veces hasta frisoles con un poquito de tocino.
Soldado dos
¿Cómo eran los higos?
Soldado uno
Grandes y morados y estaban llenos de pepitas por dentro.
Soldado dos
¿Y los trenes?
Soldado uno
Largos y alegres y cuando no paraban la gente se asomaba por las ventanillas y nos saludaban: eso era lo mejor. Creo que ya no pasaran más trenes por aquí, fijo que los maquinistas dejaron los trenes parados para ayudar a los huelguistas.
Soldado dos
De seguro mandarán un pelotón a buscarlos y los obligarán a trabajar.
Soldado uno
Yo ya estoy harto de todo esto. Estoy harto del calor y de aguantar hambre.
Soldado dos
Nunca hay suficiente comida.
Soldado uno
Aquí no hay suficiente comida porque los sargentos se roban la plata.
Soldado dos
Dicen que la mujer del sargento puso una tienda para vender la comida que nos sacan del rancho.
Soldado uno
¿Eso lo sabrá el comandante?
Soldado dos
El comandante es el que más roba.
Soldado uno
Todos roban, pero el sargento es el peor porque nos roba a nosotros, si el comandante roba pues le robará al gobierno y eso a nosotros que nos importa.
Soldado dos
Eso es más grave todavía, porque le roba a la patria.
Soldado uno
La patria no es el gobierno, bobo.
Soldado dos
¿Entonces quién es la patria, avispao?
Soldado uno
No sé, debe de ser la bandera. Robarle al gobierno no es robar, eso lo sabe cualquiera.
Soldado dos
¿Sabes? (MUY BAJO) En este pueblo hay mujeres.
Soldado uno
Tan guevón, en todos los pueblos hay mujeres.
Soldado dos
Estoy hablando de las otras.
Soldado uno
¿Cuáles otras?
Soldado dos
Las académicas
Soldado uno
¿Académicas?
Soldado dos
Si, académicas, me entiendes, así las llaman. Al frente del hotel. Ayer pasé y la ventana estaba abierta y las vi.
Soldado uno
¿Y si son?
Soldado dos
Si son: tienen batas largas y las caras muy pintadas. La sala está adornada con papel crespón, como para un baile. ¿Nos echamos una pasada esta noche?
Soldado uno
No, yo con qué.
Soldado dos
Algo tengo guardado. No debe ser tan caro. Estoy que no me aguanto. Necesito remojar mecha. Lo tengo más tieso que vara de retén.
Soldado uno
¿Serán francesas?
Soldado dos
No, no son francesas, parecen de aquí. Quieto, por aquí no hay paso. Atrás, zona restringida. Indios mugrosos
Soldado uno
Cuando será que termina toda esta mierda. Para mí que todo esto va a terminar muy mal.
Soldado dos
Que va, siempre es así, esos chusmeros se envalentonan y luego tienen que bajar la cabeza y volver al trabajo, el hambre los tiene pálidos.
Soldado uno
Yo no creo, no has visto como se enfiestan con las fritangas y las guitarras, lo que no quieren es trabajar. Ayer el teniente dijo que el presidente dice que todos son una parranda de indios y negros sinvergüenzas, de malhechores.
Soldado dos
Ya lo tengo pensado, me voy a volar esta noche, nos volamos
Soldado uno
Repetilo
Soldado dos
Me voy a volar esta noche
Soldado uno
(RISA) Vos siempre te estás volando y estás yendo donde mujeres, y nunca hacés nada.
Soldado dos
Andate a comer mierda montañero.
Escena 13
Narrador
Carnicería
Padre
¿Dónde está Pablo?
Hermanas
No lo sabemos
Padre
Qué venga.
Hermanas
No sabemos dónde está
Padre
¿Y vuestra hermana?
Hermanas
En su cuarto
Padre
Que nadie salga esta noche de la casa. Van a pasar cosas. Aquí en Cienaga van a pasar cosas. ¿Lo han oído? Que nadie salga.
Hermanas
Si, padre
(SALEN TODOS A PROSCENIO. CANTAN)
Todos
El corneta da un toque destemplado, Medroso, lúgubre, Y el capitán Julio Garavito se dirige a la multitud. En los vastos playones que rodean la estación Hay no menos de cinco mil trabajadores, Muchos en torno a las cocinas humeantes y a las fogatas, Charlando en grupos, Y algunos cientos durmiendo en los vagones. La población parece estar de fiesta, parece estar de fiesta A despecho de la avanzada hora. La oscuridad se llena de un bullicio, un bullicio de risas Que se confunde con las coplas y el acorde de las guitarras. La guayabita madura, le dijo a la verde verde, El hombre cuando es celoso, se acuesta, pero no duerme. Chencha quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer Chenchita quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer. A la guayaba madura, le quito la semillita El hombre cuando es celoso no busca mujer bonita. Chencha quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer Chenchita quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer En el reloj de la estación suena la una y media de la mañana.
Padre
La una y media. Ha llegado la hora. ¿Están cerradas todas las ventanas de la casa?
Hermanas
Están cerradas, padre.
Padre
No deben abrirse, pase lo que pase y oigan lo que oigan.
Hermanas
Así será.
Todos
Zumba la voz gangosa, del capitán Julio Garavito Y un silencio pesado, cae sobre la plaza. Sin sospechar siquiera, el criminal designio de la tropa, La gente va acercándose, sin prisa, Forma un dique de rostros, rostros expectantes frente a la doble fila de Bayonetas y escucha:
Cortés Vargas
Como jefe civil y militar, ordeno que sea disuelta de inmediato toda reunión mayor de tres personas, de lo contrario autorizo a los soldados y oficiales a disparar. Tienen cinco minutos para retirarse.
Todos
A esa hora de la noche la multitud No puede estar del todo consciente de que la muerte ronda a pocos pasos. Muchos de los huelguistas se han despertado en los vagones, Sin darse cuenta aún de lo que está ocurriendo. Otros siguen durmiendo y jamás despertarán. Unos más avezados advierten el peligro Y logran deslizarse como sombras furtivas por los playones en las tinieblas. Al mismo tiempo, entre los mil o dos mil hombres Que han oído la lectura del bando Estalla al punto una espantable gritería.
Padre
Ahí están, les llegó su hora.
Hermanas
Padre gritan.
Padre
Chillan como ratas.
Todos
No es temor lo que sienten, balas dumdum Y tal vez ni siquiera cólera. Es un coraje frío, balas dumdum El que se atreve a desafiar a los soldados: Disparen si son capaces. Chencha quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer Chenchita quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer Chencha quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer Chenchita quiere a Sebastián, chencha vuélvelo a querer Los huelguistas abuchean a Carlos Cortés Vargas con burla y menosprecio. En medio del tumulto, un obrero de piel oscura Se yergue y ruge una consigna: ¡Viva Colombia libre! Mientras la multitud va enardeciéndose Y los puños en alto se agitan con violencia, El lema, el lema vuelve a resonar. Y sigue martillando en el recuerdo de los sobrevivientes. ¡Viva Colombia libre!”. La corneta da un nuevo toque destemplado, medroso, lúgubre Y el oficial anuncia:
Cortés Vargas
Falta un minuto; si no se retiran, abrimos fuego. Ahora la gente ha comprendido La intención criminal del general Cortés Vargas, pero ya no retrocede. Brotan exclamaciones airadas, Y un sentimiento nunca experimentado antes anima, anima a los huelguistas, Los anima a despreciar la muerte. Ultimo toque de corneta y el mismo Cortés Vargas grita:
Cortés Vargas
Se va a hacer fuego en un minuto.
Actor
Disparen ya, cabrones. Les regalamos el minuto que falta.
Padre
Ha llegado el momento.
Hermana
Ojalá los maten a todos.
Todos
Dum dum, balas dum dum.
ESCENA 14
Narrador
La casa
El padre
El ejército los aplastó como a cucarachas, cientos, miles que no volverán a reclamar nada. Ahora esos bolcheviques, saben quienes somos nosotros. Hemos acabado con ellos.
Hermana
No todavía no, esto es solo el comienzo, ahora hay que perseguirlos, hasta el último.
El padre
Ahora la cacería será fácil, uno a uno, los sacaremos de sus guaridas, uno a uno, Castrillón, Mahecha, Serrano… No quedará ni el rastro de un comunista en toda la zona. Uno a uno.
Hermana
A todos los que quedan, y a los hijos de ellos y a los hijos de los hijos. No volverán a intentar una huelga.
El padre
Háganle llegar al general Cortés Vargas de mi parte el mejor pavo, con botellas de champagne. ¿Y Pablo?
Hermanas
No llega todavía.
El padre
¿Se sabe dónde está?
Hermanas
Jum
(MUSICA CAJA DE MUSICA)
Narrador Pablo
Yo estaba con los huelguistas y llegue justo, para contemplar, desde la baranda de mi cuarto la escena que sigue
Hermana mayor
Trae sangre
Padre
¿Dónde estabas? (PAUSA. ELLA NO CONTESTA) ¿Dónde estabas?
Hermana menor
En mi cuarto.
El padre
No, no estabas en tu cuarto (SILENCIO) A tu cuarto entré y estaba vacío. ¿Dónde estabas?
Hermana menor
En la casa.
Padre
¿En qué parte de la casa?
Hermana
Estaba en el patio… (GESTO DEL PADRE)
El padre
Quiero oírlo de su voz. ¿Dónde estabas?
Hermana menor
Ya se lo dijeron: Estaba en el patio
El padre
¿Qué hacías afuera?
Hermana menor
Nada. Estaba en el patio, me refrescaba y oí ráfagas, oía ráfagas. Oía los gritos de muerte de los jornaleros, esos mismos que entre los gringos y tu asesinan con hambre.
El padre
¿Con quién estuviste ahí afuera?
Hermana
No estaba sola… (GESTO DE EL PADRE)
El padre
Me vas a decir con quien estuviste.
Hermana
Con cualquiera, estuve con cualquiera, cualquiera, ya no me importa nada.
Hermana
Estaba con un soldado…
El padre
Un recluta
Hermana menor
Un soldado de esos mismos que tanto le pedias al gobierno.
El padre
Pásame la espuela, pásamela. Abre la boca y pide perdón
(SE LE ACERCA)
Hermana mayor
Pídele perdón
Otra hermana
Pídele perdón
Narrador Pablo
No le pidas perdón.
Padre
¡Abre la boca y pídeme perdón!
(SE PREPARA LA ESCENA. EL PADRE TOMA LA ESPUELA Y LANZA EL GOLPE. APAGÓN LUZ. SUENA GRABACIÓN “PERRA”. LA HERMANA MENOR CAE, SU MEJILLA TIENE SANGRE)
Hermana menor
(ABRE LA BOCA Y VACILA SU FRASE) No estoy arrepentida de nada.
El padre
Pídeme perdón.
Hermana menor
(SILENCIO)
El padre
Una hija mía no le entrega la virginidad a un miserable recluta. Si los trajimos aquí es para defendernos de esos huelguistas bandoleros, no para picharnos a nuestras hembras. Ya no serás hija mía. De la hacienda La Gabriela, ni de esta casa heredarás nada. Te irás de aquí, vivirás lejos de Ciénaga, en una casa que yo te pondré, con un marido que yo te pondré. Tendrás hijos y tu hermana se encargará de ellos, ella cuidará nuestro linaje. Si algún día sientes hambre, enfermedad, tristeza o zozobra ve a todos los lugares de la tierra, pero a esta casa no. No mientras yo viva.
(BAJO) Ni tu ni Pablo pertenecen ya a esta casa.
(SALE EL PADRE)
Hermana
Levántate, quítate toda esa sangre, ve y duerme lo que queda de esta noche. Mañana ponte guapa, tu marido llegará, prepárate a conocerlo.
Hermana menor
Ya me supongo a quien me tendrá por marido, será Roque, uno de sus hijos bastardos.
Hermana
Cállate y acata. Es el Padre quien decide. Yo cuidaré nuestro linaje.
Hermana menor
¿Nuestro linaje o el de la United Fruit Company?
Hermana
¡Deshonras nuestra casa!
Otra hermana
(LLORA)
Hermana
¡Tú Cállate! ¡No llores!, ve para tu cuarto
(SALE OTRA HERMANA)
Hermana menor
Si, yo soy la vergüenza de esta casa, pero ¿Ya viste a nuestro hermano? Regresó de Bruselas y parece que se le olvidó nuestro linaje. ¿Ya sabes donde anda? Ve a las plataneras a buscarlo, pero no vayas sola, está con los jornaleros, los organiza, los instruye, todo lo que aprendió en Bruselas, fue a distinguir la injusticia, tuvo que recorrer miles de kilómetros y crecer para entender el hambre, la miseria. Algo que yo ya entendía sin necesidad de volar tan lejos.
Hermana
Por eso le entregaste tu cuerpo a un soldado andrajoso. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué lo hiciste?
Hermana menor
No lo se.
Hermana
Fue rabia, rencor.
Hermana menor
No lo se.
Hermana
Estás loca
Hermana menor
Estoy loca. Y tu estás seca. Eres un fantasma sin cuerpo y sin alma. Lo que te habita no eres tu, es el padre.
Hermana
Hueles a cananga.
Hermana menor
A guineo es a lo que huelo.
Hermana
Ya no tengo hermana, ya no tengo hermano!
Hermana menor
Los hijos que tendré te sacaran los ojos.
Hermana
Entre tu y Pablo ya me los han sacado. Ven, mira, ya no están en la plaza, ¿Lo oyes? huyen. Los mataran a todos. Ojalá los maten a todos. ¡tiren las cucarachas al mar! ¡Arrójenlas al mar! Ojalá los maten a todos.
(SALE HERMANA MAYOR)
Hermana menor
No los matarán a todos, no podrán matarlos a todos.
Hermana menor y pablo
No podrán matarnos a todos.
Pablo
A todos no.
¡maldito padre!
¡maldito padre!
ESCENA 15
Soldado dos
¿Quién anda ahí?! ¡Alto, deténgase!
Soldado uno
¡Soy yo no dispare!
Soldado dos
¡No se mueva!
Soldado uno
No dispare, no dispare
Soldado dos
¡Atrás! ¡Atrás o disparo!
Soldado uno
Tranquilo, tranquilo, soy yo, soy yo.
Soldado dos
¿Dónde andabas? ¿Qué te pasó?
Soldado uno
Tuve que huir… fue horrible, una balacera infernal, algunos huelguistas estaban sentados sobre el techo del vagón. Yo, por abajo, me acerqué. Uno bajó los brazos. No se si iba a saltar. Cuando alcé el fusil, el cañón casi le toca la barriga. No se si iba a saltar, pero yo lo vi bajar los brazos. Con el cañón casi tocándole la barriga le disparé. Quedó colgando en el aire como una cometa. Enganchado en la punta mi fusil. Se cayó de pronto. Oí el disparo. Se desenganchó de la punta del fusil y me cayó sobre la cara, sobre los hombros, sobre mis botas. Y entonces comenzó el olor. Olía a mierda. He olido el cañón de mi fusil, me he olido las mangas y el pecho de la camisa, me he olido los pantalones y las botas y no es sangre: no estoy cubierto de sangre sino de mierda, estoy lleno de mierda, hermano.
Soldado dos
Tu no tienes la culpa, tenías que hacerlo.
Soldado uno
No, yo no tenía que hacerlo.
Soldado dos
Dieron la orden de disparar.
Soldado uno
Si.
Soldado dos
Dieron la orden de disparar y tuviste que hacerlo.
Soldado uno
No tenía que matarlo, no tenía que matarlo, no tenía que matarlo.
Soldado dos
Dieron la orden, tenías que disparar.
Soldado uno
Pude alzar el fusil, nada más alzar el fusil y no disparar.
Soldado dos
Era una orden, tu no tienes la culpa.
Soldado uno
En este pueblo siempre se acordarán de nosotros.
Soldado dos
Si, siempre se acordarán, somos nosotros los que olvidaremos. Te busqué por todas partes y no te encontraba. Tuve miedo, tuve miedo cuando oí tantos disparos. ¿Por qué los están matando? No tienen armas. Tu tenías razón: no tienen armas. ¿Y ahora que vamos a hacer? ¿Sabes? No fui donde las académicas, no tuve necesidad de ir. En la casa de al lado, esa grande que te dije, ¿te acuerdas? La que estaba cerrada, hay gente. Ella debe vivir ahí porque al pasar la encontré en el patio, estaba sola, sola en el patio. No le he visto bien la cara. Pero es como aindiada. Tampoco habló. Después, un rato después, se puso a llorar, no gritando, sino despacio: casi no se oía que estaba llorando. Yo no entiendo, no entiendo nada. No me tocó, ni siquiera se agarró de mi, ni siquiera alzo los brazos. Con los ojos abiertos se dejó. No la obligué, te lo juro. No me vas a creer, pero no la obligué. Ella se dejó. No la he visto bien, pero es casi de mi alto y olía a cananga. Al principio olía a cananga: después olía a sangre. Mírame los dedos, es como si me hubiera cortado. Por eso me demoré, porque enseguida se fue, se metió en la casa y yo me quedé en el patio mirando el corredor oscuro. Me quedé toda la noche mirando el corredor, sin saber que hacer. Yo tengo que volver, quiero verla de día, quiero ver como es ella de día.
ESCENA 16
Narrador
Uno.
Coro de mujeres
(EN LA LUZ CON CABALLITO)
Lo van a matar…
Lo van a matar…
Lo van a matar…
Como se quede lo van a matar
¿Para qué vino a la Gabriela?
Regina lo mandó llamar…
No,
Dicen que ella le mandó razón
Para que no viniera
Que le advirtió que lo iban a matar
Si lo matan será culpa de ella
Porque ella lo mandó a llamar
No iba a venir
No pudo aguantarse todo este tiempo sin Regina
Es una bandolera
Es una bandolera
Es igual a todas nosotras
No, no es igual
Lo ha mandado a llamar
Cuando sabía que lo iban a matar
Porque ella sabía que si venía
Lo mataban
Todo el pueblo lo sabía
Después de la masacre
Lo han estado esperando
Al hombre de una hay que defenderlo
Él no es de nadie
Nunca fue de nadie
No es malo
No es tan malo como dicen
Él no es malo
Es el dueño
El dueño de todo
Y puede tener todo lo que quiera
Narrador
Dos.
Coro de cavadores
(EN LA LUZ CON LA MECEDORA PEQUEÑA.)
Ahora tendremos que matarlo
¿Por qué regresó?
¿Acaso no sabía?
Vino a obligarnos
Siempre nos ha obligado a todo
Ahora viene a obligarnos
A que lo matemos
Viene a provocar el miedo
No,
Vino porque no creyó
Cuando Regina le dijo
Que si volvía a su finca La Gabriela
Lo íbamos a matar
Pero cuando ella le diga que es verdad
Que lo vamos a matar
Cuando él se convenza
Se irá
No se irá
Se irá
Y no podremos hacerle nada
Tampoco podremos hacerle nada esta vez
No se irá
Porque sabe que le tenemos miedo
Sí,
Le tenemos miedo
Y por eso lo vamos a matar
Porque le tenemos miedo
No,
No es por eso
Es por todo lo que nos ha hecho
Por todo lo que te ha hecho a ti
Y lo que me haría a mí
Si sigue viviendo
Es por haber traído a los soldados para que nos mataran
Tenemos que matarlo a él
No,
Es por miedo
Y también porque es mejor que nosotros
Él lo sabe
Tal vez es mejor que cada uno de nosotros
Pero no es mejor que todos
Es mejor que todos
Por eso tenemos que juntarnos todos
Para matarlo.
Narrador
Tres
(ENTRAN EN FILA EL PADRE Y EL CORO DE MUJERES.)
Padre
¿Dónde estabas?
Coro de mujeres
En la tienda.
Padre
¿Qué fuiste a hacer?
Coro de mujeres
A comprar
Padre
¿Por qué no fue tu madre?
Coro de mujeres
Esta en el rio. No sabíamos que usted venia hoy: hacia días que no venia.
Padre
Te tengo dicho que no salgas de la casa
Coro de mujeres
Yo no salgo. yo creía que usted no venía, le mandamos a decir que no viniera
Padre
Por eso vine: por la razón
Coro de mujeres
La razón era que no viniera, yo no salí a comprar
Padre
¿A qué entonces?
Coro de mujeres
A oír
Padre
¿A oír que?
Coro de mujeres
Lo que dicen
Padre
No dirán nada: tienen miedo: son cobardes. Serán cobardes toda la vida
Coro de mujeres
No tienen miedo
Padre
Si tienen miedo: siempre tendrán miedo
Coro de mujeres
Está bien: tienen miedo, pero esta vez harán algo
Padre
No harán nada, no se atreverán, son cobardes
Coro de mujeres
Está bien: son cobardes, pero van a hacer algo; están dispuestos a hacer algo
Padre
¿Por qué estas tan segura?
Coro de mujeres
Lo sé.
Padre
¿Té han dicho algo?
Coro de mujeres
No: a mi no me dicen nada
Padre
¿Por qué?
Coro de mujeres
No soy de ellos, no es cosa de las mujeres.
Padre
¿De quién eres?
Coro de mujeres
De usted, usted me compró
Coro de cavadores
Sigue ahí, no sale, sabe que lo vamos a matar, pero ahí sigue, no tiene miedo, se da tiempo para revolcarse con esa sirvienta, para demostrarnos que no tiene miedo. ¿Cómo sabes que sigue ahí? El caballo está en el patio. Nadie más monta ese caballo. Nadie más. ¿Y ahora que vamos a hacer? No tenemos armas, cómo vamos a matarlo. Tenemos los cavadores. Si no se ha ido, si sigue ahí con esa mujer, es porque cree que no somos capaces de matarlo. Todavía no sabemos si seremos capaces de matarlo.
Coro de mujeres
(PAUSA) Josefa me lo dijo
Padre
¿Qué te dijo?
Coro de mujeres
Que lo iban a matar
Padre
¿Quienes?
Coro de mujeres
Todos: el pueblo
Padre
¿Cuándo?
Coro de mujeres
Cuando este oscuro,
Padre
Tienen miedo: me tienen miedo: no se atreverán.
Coro de mujeres
Le tienen miedo, pero ahora lo odian más
Padre
Siempre me han odiado
Coro de mujeres
Siempre odian a los que tienen plata
Padre
No, no es por la plata: siempre odian a los mejores que ellos. Yo soy mejor
Coro de mujeres
No es por la plata, es por lo de la huelga.
Padre
¿La huelga?
Coro de mujeres
Mataron a mil, mil quinientos, tal vez dos mil es en la estación, los arrojaron al mar.
Padre
Ya lo sé
Coro de mujeres
Los soldados dispararon desde los vagones
Padre
Lo sé
Coro de mujeres
No se bajaron, el tren paró, los soldados dispararon, el tren arrancó mataron un montón
Padre
Bien hecho
Coro de mujeres
Josefa me lo contó
Padre
¿Quién le dijo a Josefa que me iban a matar?
Coro de mujeres
Todos, el pueblo: todos dicen que los que quedaron vivos lo van a matar a usted
Padre
¿Pero quiénes son?
Coro de mujeres
Los que quedaron vivos
Padre
Son los mismos cabecillas
Coro de mujeres
No, a los que organizaban la huelga los mataron en la estación. No quedó ninguno
Padre
Bien hecho
Coro de mujeres
Es el pueblo: ahora son todos quienes lo van a matar.
Padre
No, solos no harán nada
Coro de mujeres
Si harán: esperarán a que este oscuro
Padre
¿De quién eres?
Coro de mujeres
Suya, usted me compró.
PADRE.
Desnúdate. Ven a la cama.
Coro de cavadores
Esperemos a que se ponga más oscuro. Esperemos.
(UN TIEMPO. EFECTO MUSICAL. LUZ SE EMPIEZA DESVANECER)
Ya casi está oscuro.
(UN TIEMPO. EFECTO MUSICAL. LUZ SE EMPIEZA DESVANECER)
Ya se está poniendo oscuro
(APAGÓN)
Ya está oscuro. Necesitamos que esté oscuro para que él no nos vea. No es para que él no nos vea, es para no vernos nosotros. Ha llegado el momento. Preparemos los cavadores.
(GOLPE DE LOS CAVADORES)
Narrador
La muchacha oyó al padre vistiéndose con prisa, oyó el ruido metálico de los ganchos metálicos de las correas del Padre recorrer los ojetes metálicos y apagarse al descansar el cuero sobre el cuero; oyó las botas del Padre afirmarse sobre el piso duro del cuarto: oyó desatrancar la puerta y girar los goznes ruidosamente. Oyó todos los sonidos secos de la muerte. Oyó el apresuramiento atropellándose por el hueco desamparado de la puerta. Oyó el abalanzarse de los jornaleros, oyó el forcejeo; oyó el rodeo jadeante alrededor del padre; oyó el desacompasado golpear de las hojas metálicas sobre la carne oyó la caída ronca del cuerpo, la caída ronca de los cavadores, ya innecesarios, sobre el Padre muerto. La muchacha no oyó palabras: solamente el relincho furioso y el galope despavorido del caballo atravesando el pueblo como una herida ancha e inacabable.
Coro mujeres
Lo van a matar. Lo van a matar. Lo van a matar. Son más de treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta, es todo el pueblo.
(SONIDO DE CABALLO MELODIA DEL OESTE. CORO)
ESCENA 17
Narrador
El padre para quien las preguntas eran una afrenta a sus decisiones indiscutibles, todopoderosas, el padre, esa fuerza maligna e implacable que me destrozó de pronto el delicado arreglo de la adolescencia
Escena final de la representación. El porvenir de Colombia.
(MUSICA INFANTIL. SALE ACTOR CON CAJA A PROSCENIO, LUEGO ACTORES EN LOS MICROFONOS)
Actriz uno
Vamos a matar los gaticos, vamos a matarlos. Yo sé cómo se hace, vamos a matarlos.
Actriz dos
No, todavía no.
Actriz uno
Pero tú dijiste que los íbamos a matar apenas nacieran. Tú dijiste que teníamos que matarlos.
Actor uno
¿Cuántos son?
Actor dos
No sé: parece que hay cinco.
Actriz dos
Están todos allí, en esa caja.
Actor dos
¿Son bonitos?
Actor uno
Yo no sé, yo no los he visto todavía.
Actriz uno
Vamos a verlos.
Actor uno
No, ahora no: después.
Actor dos
Vamos a matar los gaticos.
Actor tres
Vamos
Actriz uno
¿Están cerradas las ventanas?
Actor dos
Sí.
Actor uno
¿Para qué cerraron las ventanas?
Actriz dos
Para que ella no entre.
Actriz uno
De pronto se pone rabiosa y nos muerde.
Actor uno
No, ella no muerde. Solo maúlla.
Actor tres
Vamos
(TODOS SE DIRIGEN HACIA LA CAJA. ENTRA NARRADOR LEYENDO HOJAS EN PROSCENIO)
Actriz uno
¿Cuántos ves?
Actriz dos
Cuatro nada más.
Actor uno
¿Son bonitos?
Actor tres
Sí, son bonitos. Hay dos negros y dos grises.
Actor uno
Yo quiero llevarme uno negro.
Actor dos
No te vas a llevar a ninguno. Hay que matarlos a todos.
Actriz uno
Hay que apretarlos por el cuello, así ¿ves? Apretarlos bien fuerte, por un momento. Es fácil.
Actriz dos
Mírenlos, nos miran. ¿Ves? Tu matas a este, y yo mato el gris.
Actor tres
No, tú matas a este y yo mato mejor el gris.
Actor uno
No, yo me voy, yo no quiero matar ninguno.
Actor dos
No tengas miedo, no te van a hacer nada. ¿No ves que ni siquiera tienen dientes?
Actor uno
No, yo no quiero matar ninguno. No los maten, no los maten.
Actriz uno
Cállate, cállate.
Actriz dos
Cuando los matemos, los enterramos en el patio y les hacemos procesión.
Actor dos
¿Quieren que traiga cuatro cajitas de cartón?
Actor tres
Yo no quiero matar al negrito. ¿Por qué estas llorando?
Actor uno
Yo no estoy llorando.
Actor tres
Sí estás llorando.
Actor uno
No me molestes.
Actor dos
Tú no quieres matar los gaticos.
Actor uno
Sí quiero.
Actriz uno
No tengas miedo.
Actor uno
Yo no tengo miedo.
Actriz dos
¿Entonces por qué estás llorando?
Actor uno
Por nada, por nada, por nada.
(EL NARRADOR TIRA LAS HOJA. APAGÓN)
Fin