Perspectivas ulteriores

de Franz Xaver Kroetz

Un drama para Therese Giehse

Versión libre del Teatro Matacandelas, sobre traducción del francés de Edna Tordecilla y del alemán de Leny Oberdornfer

Ficha técnica

Actuación
Margarita Betancur
Utilería y asistencia escénica
María Camila Alvis, Juan David Toro
Vestuario y maquillaje
Estefanía Escudero
Escenografía
Ana María Giraldo, Jonathan Cadavid
Diseño y operación de luces y sonido
Diego Sánchez
Dramaturgia
Versión de Cristóbal Peláez y Jaiver Jurado a partir del texto de Franz Xaver Kroetz
Traducción del bávaro
Leni Oberndorfer
Dirección
Diego Sánchez

Una producción del Colectivo Teatral Matacandelas. Medellín - Colombia 2017

Me llevaré el sofá.

PAUSA LARGA.

El sofá no es esencial.

PAUSA.

Un mueble.

PAUSA

No hay que ser tontos, no hay que complicarse la vida, en el asilo hay una cama y no habrá espacio para un sofá.

RIE.

Para el sofá necesitaría un camión de trasteos. Y me imagino a los del asilo criticando. ¡Qué es lo que pasa con esta vieja loca que desembarca con un sofá viejo, como si hubiera espacio!

PAUSA.

Está en el reglamento.

PAUSA.

Además, un trasteo cuesta un ojo de la cara, no está mal economizar un poco.

PAUSA.

Hay que reconocer la verdad, así estaremos bien.

PAUSA.

Tanta gente que duerme en el suelo y tú quieres una cama y un sofá. ¡Que bobada! La siesta también la harás en la cama. En el folleto dice: “no lleve más de lo estrictamente necesario, ¡se dará cuenta que nosotros ya hemos pensado en todo!” Toto me leyó las instrucciones textualmente. Hay que atenerse al reglamento.

PAUSA. SE ESCUCHA EL TRINO DE UN CANARIO.

¿Cantas? Eso pasa porque eres un bobito.

PAUSA.

Vamos Rudy, sigue cantando. No tienes porque avergonzarte pues tienes una hermosa voz.

PAUSA

Gracias a dios, Toto y Lina te llevarán con ellos. Me quitaron un gran peso de encima cuando me dijeron: “no te preocupes por Rudy mami, nosotros nos encargamos”.

PAUSA

Bueno un problema menos.

PAUSA.

Si no te molestan los niños allá tendrás una vida alegre. (REFLEXIONA) El caso es que te dejen en paz. Un canario no es un juguete, es algo realmente especial. No hay que ser muy inteligente para entender eso.

PAUSA LARGA.

No debes cantar cuando te hablo sino cuando me callo. Así sé que me entiendes y no tengo necesidad de repetirte las cosas.

PAUSA CORTA

Ya te lo he dicho cien veces y te lo repito ahora por tercera vez; además es tiempo de que te prepares para dormir.

También hay que tener en cuenta, qué le puede contar un jovenzuelo como tú a una vieja como yo.

PAUSA.

Siempre se lo dije a Toto, ni pensar siquiera que yo vaya a un asilo donde no pueda llevar a mi Rudy. Pero hay que saber vivir con los medios que uno tiene. Está prohibido llevar animales. Toto fue el que lo dijo, y él sabe lo que dice, el leyó el reglamento y tenemos que creerle. Es suficiente. Tú te iras para donde Toto y punto, esto no es una separación para toda la vida, son más bien unas vacaciones. Ya verás cómo te va a gustar y cuando ellos me inviten a su casa te veré y te preguntaré como estas.

PAUSA.

Se acabó.

PAUSA

Todo esto pasará. Hacerse fuerte y seguir adelante.

La vajilla siempre hay que tenerla a mano. Es algo que nunca pierde su valor. No será complicado si llevo una pieza de cada cosa para cualquier emergencia.

PAUSA.

Pero de que te servirá si mueres. Uno no puede llevarse nada al sepulcro, como los faraones a sus pirámides…

PAUSA

Un viaje alrededor del mundo, eso me gustaría. Eso me haría muy bien…de donde sacas semejantes ideas. Para Rudy ya está todo arreglado, pero para mí todavía no. Sácate de la cabeza que solo será por un tiempo. ¡No te vas de vacaciones! Hay que pensar en todo.

PAUSA

Llévate todo lo que es querido. Todo lo que valor sentimental, como dicen, el resto se pierde.

PAUSA.

En todo caso la mecedora se viene conmigo, cuestión de comodidad. ¡Una mecedora donde uno se sentó toda la vida! No hay ningún problema, con Toto ya está la cosa convenida, un sillón cabe en la parte de atrás de un automóvil. Hay que tachar el sofá.

PAUSA

Tal vez a alguien le sirva, posiblemente a una joven pareja, a unos jóvenes recién casados y que todavía no tengan muebles.

PAUSA

Pero no, que se van ellos a amañar con un viejo mueble como éste.

PAUSA

Habrá que dejarlo. Es necesario resignarse. Seguramente que Toto tampoco necesita esos chécheres viejos. Ellos no tocarán nada de lo mío cuando yo me haya ido.

No te vas a poner sentimental por vejeces.

PAUSA LARGA.

Hay que revisar cada cosa, lo que uno necesita y lo que es solamente una carga. La dirección del asilo ya ha pensado en todo.

PAUSA.

Es bueno que no te toque sola en una pieza, y que estés obligada a vivir con alguien. Se acabó el hablar sola todo el día.

PAUSA.

Termina uno chocheando sin darse cuenta y esas cosas no gustan en el asilo. Si supiera con quien me toca vivir, sería mejor.

PAUSA.

Pues sí, una sorpresa tampoco es lo peor.

PAUSA.

El cambio no será fácil al principio. Cuando uno está acostumbrado a tener una pieza para uno.

PAUSA.

Espero que la otra no ronque. Yo que tengo el sueño tan tranquilo tú lo sabes.

PAUSA

Hay que seguir ordenadamente ¡pues claro, el joyero!

SONRIE.

Los chicos no las tendrán hasta que me muera. Este es el tiempo justo. Y si todavía vivo mucho, se las daré poco a poco.

SONRIE.

Una joya es un medio de presión.

PAUSA

Será mejor que te apures en vez de estar hablando bobadas.

¡Jesús mío!

Esto es lo que se llama una despedida

Ahora la ropa vieja vuelve a estar de moda.

Esto debe ser suficiente. El armario de allá no hace ni la mitad de este y allí tendré que guardar todas mis cosas.

Las sábanas.

Las sábanas las pone el asilo. Eso así no me conviene, me sale costoso. Pero esto no sirve para nada y además Toto y Lina pueden necesitarlas.

! Como están de caras las sábanas!

PAUSA.

Renunciar, he ahí tu lema.

PAUSA CORTA.

¡Que bobada!

Lo que hace falta, hace falta. ¡Tampoco voy para una cárcel!

¡El abrigo!

¿Cuándo fue que te regaló papá este abrigo?

REFLEXIONA UN MOMENTO.

¡Que disparate! Mejor concéntrate en lo esencial. Ya hay un gran “rebujo” aquí. Este me lo llevo porque es un abrigo costoso.

Probablemente Lina venga a rebujar aquí y encuentre algo que le guste. ¡Sigamos!

¡Sigamos!

Este álbum me da miedo. Cuando uno tiene toda la vida allí adentro junto con su pasado que nunca vuelve.

PAUSA

Se lo dejaré a Toto. Sin embargo sacaré algunas fotografías para poder mostrarlas si alguien me pregunta.

¿Viviré todavía mucho tiempo…? en el asilo, quiero decir. “Lo que cansa es la caballeriza, no la carrera”. Cuando a alguien se le quita todo, hay que tener cuidado de dejarle algo con que ahorcarse.

Te llevas los platos de estaño a pesar de todo, y cuando el tiempo pase, estarás feliz de tenerlos. El estaño es caro y necesita de cuidado.

PAUSA

¡Un trasteo no es un juego de niños! ¿Qué clase de cocina tendrán en el asilo? Seguramente los menús no son variados.

PAUSA

¡Yo que era una famosa cocinera! Quien sabe, de pronto podría sorprenderme. El que no arriesga nada no tiene nada.

SUENA EL RELOJ DE PÉNDULO.

Míralo Rudy, no es hermoso y exacto. Lo que rara vez ocurre. Tiene grandes números que puedo leer sin mis gafas.

PAUSA

Un reloj de péndulo no se maneja de cualquier forma. Hay que manejarlo con cuidado. Cuestión de equilibrio. Lo que es necesario es necesario. Debo encontrarle un puesto en la pieza del asilo. En eso insisto. De todas formas me llevo el reloj de pulsera. Y el despertador para por la noche. Sin embargo hay que acostumbrarse al sonido de las horas. No todo el mundo es capaz.

PAUSA

Pero si uno tiene campana y no tiene derecho a campanear, entonces no sirve de nada.

Bueno, ya veremos. Puede que mi compañera de cuarto comprenda. Ella también es una mujer vieja y sola, con algunos recuerdos y nada más.

SONRIE.

Tres veces la hora es mucho.

MIRA UN VIEJO RECEPTOR ENORME

Si fueras pequeño tal vez te llevaría.

PAUSA

De vez en cuando escuchar una bonita melodía en la noche.

SE INTERRUMPE

Para eso hay allá una sala de televisión. Hiciste bien en no comprar televisor. Toto tiene uno. Ahora te verías obligada a dejarlo. El reglamento específica que no se permiten los televisores en las habitaciones. A RUDY espero que no siempre esas viejas vean el programa más estúpido. Nos pondremos de acuerdo. De todos modos ya no tienes que molestar más a Toto y Lina.

Tú te quedas aquí. Ya tuviste tus buenos días. Si no, ya veo desde aquí al personal del asilo: “vean a esa cargando con esa cosa, debe ser más pobre que ratón de iglesia.

Me llevo un cenicero grande. Ese era de German. Te habrías podido comprar uno desde hace tiempo, pero te dijiste: si tengo televisor no tendría pretexto para visitar a Toto y a los niños, yo los quiero ver, entonces no compro televisor.

PAUSA

Bueno, al fin y al cabo no soy tan tonta como parezco.

Seguro que es una imagen muy simpática, todos esos viejos ahí sentados, reunidos alrededor de un televisor. Tienen razón en especificar que es prohibido tenerlos en las habitaciones. Bah, de todas formas no debes quejarte porque tú no tienes uno. Es necesario que los asilos estén en las afueras de la ciudad, allí donde hay buen aire. No pueden estar en las esquinas. Sería necesario un asilo para cada barrio, y los viejos se saldrían por las noches a visitar a sus hijos y les pondrían los pelos de punta.

SE RIE DE SI MISMA

Eso no se puede, un largo trayecto de regreso es peligroso, se expone uno irremediablemente a que lo ataquen y en invierno puede uno romperse una pierna, eso es seguro.

PAUSA

Un ambiente distinto hace a una persona distinta.

Coloquemos aquí también el frasco de colonia.

Porque no se les ocurrirá una idea razonable para el día de las madres.

PAUSA

Los poemas de Toto. Los que me escribía cuando era chico en el día de las madres. No debo olvidarlos. Son importantes los recuerdos cuando uno tiene que partir y no puede llevarse nada.

Y el mechón de cabellos. ¿Dónde estará? El mechón…

Conservado durante treinta y cinco años, es necesario seguirlo guardando. Si Lina es inteligente debe también conservar un mechón de Mónica y otro de Esteban. Uno puede decir todo lo que quiera a medida que pasa el tiempo.

Lo que yo más he detestado es hacer los oficios de la casa. Y encima era necesario. German lo decía siempre: “no se puede terminar una cosa si no se empieza”.

PAUSA

Ya esos oficios se acabaron. Tal vez encuentre una ocupación para mí en el asilo.

PAUSA

¿Y porque no te buscas un pasatiempo, tu que nunca has tenido uno? Ahora es el momento. El tapiz anudado dicen que es muy relajante y un tapiz hecho a mano cuando está terminado vale mucho. Todo el mundo lo sabe. Ya veremos. Si estás sentada y te aburres alguna idea se te vendrá a la cabeza.

PAUSA LARGA.

Supongo que no se nos permite organizar a nosotros mismos la pieza.

No todos los pensionados son capaces. No pasará mucho tiempo antes de que el lugar cambie completamente de aspecto.

PAUSA

Cuando solo se convive con viejos terminas por contagiarte. Ten cuidado de no aflojar y que no te vuelvas una vieja descuidada. Estas cosas se ven.

PAUSA

Haz todos los días un programa y respétalo. Como en casa.

PAUSA

Lo ideal sería: primero instalarse sin problema; segundo acostumbrarse a las cosas; y después dejarse ver del personal del asilo, para que te ocupen en uno u otro trabajo, en la cocina o en la lavandería. Quién sabe.

PAUSA.

Realmente no creo que te necesite, el asilo se ocupa de la ropa. Pero vienes conmigo. Después de tantos años de buenos y leales servicios te lo has merecido. Jamás me electrocutaste. Y sin embargo, las planchas son cosas triviales.

Porque todo hay que decirlo, te hará falta tu forma de ser, la ayuda que siempre le das a Lina.

PAUSA

Como se llamaba ese dentista que siempre decía: “!hay que ver a las viejas en los salones de té bamboleando plumas y cajas de dientes, y devorando otro pedazo de bizcocho y otra taza de café, malgastando la pensión de sus maridos que desde hace tiempo ya están bajo tierra. Hay que acabar con todas!”

SONRIE. PAUSA.

¡Padierna!, ¡se llamaba Padierna!

PAUSA BREVE.

Un apellido complicado.

PAUSA CORTA

También está muerto.

PAUSA.

Los libros pesan mucho. Toto tendrá que llevarse algunos, si acaso le sirven. Pero yo me llevo “la batalla de Roma”, de Félix Daber. Este era el libro preferido de papá.

También me llevaré estos otros, si no, pensarán que no tengo sino estos tres.

ahora estás arrepentida de haberle prometido el tapete a Lina.

BREVE PAUSA.

Bah, lo prometido es deuda. De todas formas allá habrá un tapete en cada alcoba. No hay necesidad de colocar otro encima.

PAUSA

El tapete de cuadros te lo llevas. Un toque de color en la alcoba no caerá mal.

Siempre podrá uno deshacerse de él si es necesario. No es tan pesado, y tampoco requiere mucho trabajo. Después de todo es un tapete pequeño.

PAUSA

El móvil también se viene, es bonito. Por supuesto será necesario que encuentre un lugar donde colgarlo. Pero eso es otra cosa. Dicen que la pieza es pequeña, será necesario delimitar exactamente el territorio de cada una, para evitar peleas. “las buenas cuentas hacen a los buenos amigos”.

PAUSA

Si no hay donde colgarlo, se mete en una cajita y se guarda

¡No olvides los vasos!

No todos son bonitos, uno solo será suficiente. ¿Y si se les ocurre festejarme los setenta años?

SONRIE

Bueno, se prestarán algunos en el asilo. Toto no se aparecerá, Lina tampoco.

PAUSA

Muy importante el coñac. Está carísimo y la botella está a la mitad todavía. Imagínate mañana por la mañana el trasteo. Llegan, desempacan y se van. En ese momento te servirás una copa y te dirás: afortunadamente todavía hago parte de un grupo de personas a quienes de tiempo en tiempo no les cae mal un pequeño coñac. Te echas uno e inmediatamente todo va mejor.

PAUSA

El coñac todavía pasa pero no se pueden olvidar las medicinas. Como están de caras.

También tengo que llevarme algo de German. Eso es claro.

Esto es lo más apropiado, eran todo su orgullo.

PAUSA

El no debió haber muerto así, de golpe. El doctor Padierna exageraba con esas estupideces acerca de las viejas. Si todavía estuviera mi German seríamos dos los que iríamos al asilo y no tendría a una extraña en mi cuarto. Estaríamos juntos, él y yo. Es mejor estar en pareja.

PAUSA BREVE

Cuando no hay pelea.

PAUSA BREVE

Nosotros no peleábamos mucho, para que íbamos a pelear.

Sin embargo al principio no me gustaba mucho.

Un gordito no es un ideal de belleza para una jovencita. Todo es sueño y mentiras…pero además, tan trabajador y tan bueno.

PAUSA

Cuando no tengo una foto delante de mis ojos, olvido completamente su cara. Que ingrata soy.

Hay que llevar más cosas de German, aquí es como si el viviera en los muros, pero en el asilo… Me llevo su cenicero preferido. Y el frutero que me regalo en nuestras bodas de plata. Plata pura trabajada a mano. Un regalo sorpresa, fue toda una sorpresa.

BREVE PAUSA

Si Lina le echa el ojo…

El naipe lo sacas ahora mismo, supongo que tendré que jugar mucho solitario.

PAUSA

Pensamos en el pájaro pero nos olvidamos de las plantas. ¡Que es eso!

No, tú no, tú eres muy grande

Toto tampoco te puede llevar.

BREVE PAUSA

¡Ay!, si pudiera sacar un piececito y sembrarlo. Estoy segura que German lo hubiera hecho pues tenía buena mano para las plantas. ¡Basta!. Ya es muy grande el montón.

Ahora tendré que convencer a Toto para que transporte todo esto.

MIRA

¡Las maletas!

Aquí tendré espacio. Además ¿Quién sabe? algún día resulte un viaje y será necesario una maleta.

BREVE PAUSA

Llenarlas es otra historia, pero Toto y Lina me ayudarán mañana.

No te vuelvas a olvidar de la cobija eléctrica. Cógela ya mismo. Posiblemente dé frio esta noche, pero así te aseguras.

Ahora siéntate un momento. Ya has hecho suficiente. No hay nada más que hacer sino mirar.

Tal vez hubiera sido mejor esperar un poco más, tal vez un año

LARGA PAUSA

¡Mira todo lo que has atesorado! ¿Te parece que no es nada? Hazte pequeña y todo marchará.

LARGA PAUSA

De todos modos un asilo no es una cárcel y bien mirado puede ser una oportunidad.

PAUSA

Hay tan pocas oportunidades. ¡Ah Rudy!

Duerme ahora, tienes un día muy agitado por delante, ya verás.

PAUSA

De hecho hoy no tienes ganas de partir. Es normal: la noche…además a nadie le gusta verse en la calle.

PAUSA

Pero mañana cuando Toto te venga a buscar, ¿Quién sabe? posiblemente el sol brillará. Entonces las cosas te parecerán distintas…

PAUSA. RECUBRE LA JAULA DEL CANARIO

FIN

Boletería